viernes, 27 de mayo de 2011
#yo confieso
miércoles, 19 de enero de 2011
Madre 365
sábado, 16 de enero de 2010
Una papa.
Hace unos días, unas "viejas amigas" me invitaron a una reunión en casa de una de ellas. Si bien vivimos cerca, no nos vemos muy seguido porque cada tiene su familia, o trabajo, u otra responsabilidad.
Éramos 5 en total, de las cuales 4 somos madres, y solamente queda una, que ya casi cumple 30 años y sigue en la soltería y sin hijos....
Hablábamos de la vida, de los hijos, y de cómo éstos nos cambian por completo. En eso una de las chicas le dijo a la "soltera": "Y vos para cuando?No sabés lo lindo que es tener hijos!"... a lo que la otra respondió ofuscada: "Bah, ya estoy harta de cuidar chicos ajenos, siempre trabajé de niñera, y también crié a mi hermanito, tener hijos es una papa"...
Todas nos quedamos calladas mirándola con compasión. La conversación se guió a otros temas, pero yo me quedé pensando en lo poco que sabemos de la maternidad antes de ser madres.
Porque seguramente yo alguna vez pensé lo mismo, y catalogué a mi mamá de "exagerada" y "aspamentera" cada vez que se preocupaba si llegaba tarde, si tenía problemas, si me pasaba algo.
Y solamente lo entendí ahora que soy madre.
Criar un hijo no es nada fácil. Y no hablo de cambiar pañales con asco, de miles de noches sin dormir o de interminables esperas en el médico. Me refiero a que somos responsables de alguien mucho más importante que nosotras mismas, de su formación, de su educación, del tipo de persona que será en su vida... y eso no es "una papa".
Ojalá esa chica pueda algún día experimentar lo que se siente ser madre.. ahí no hará falta que se lo traten de explicar con palabras.
sábado, 17 de octubre de 2009
FELIZ DIA DE LA MADRE

“Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre.Dios la ha dotado a mansalva del “instinto maternal” con la finalidad de preservar la especie.
Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura.Pero gracias al “instinto maternal” la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.
Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales,que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada.
Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, tomen leche…
lunes, 7 de septiembre de 2009
Ser madre
Estábamos sentándonos a comer cuando mi hija casualmente menciona que ella y su esposo están pensando en "empezar una familia" -"Nosotros estamos haciendo una encuesta", dice ella, en broma. -“¿Crees que debería tener un bebé?" -"Cambiará tu vida," digo, cuidadosamente manteniendo mi tono neutral. -"Ya sé," dice, "no más fiestas los fines de semana, no más vacaciones espontáneas..."
Pero eso no es en lo absoluto lo que yo quise decir. Miro a mi hija, intentando saber que decirle...
Quiero que sepa lo que ella nunca aprenderá en clases de parto. Quiero decirle que las heridas físicas por dar a luz un niño sanarán, pero que el volverse madre la dejarán con una herida emocional tan profunda por la cual ella será vulnerable para siempre.
Pienso en advertirle que ella nunca leerá de nuevo un periódico sin preguntarse "¿y si eso le hubiera pasado a mi hijo?". Que cada accidente de aviación, cada incendio en una casa la obsesionará. Que cuando vea fotos de niños hambrientos, se preguntará si algo podría ser peor que vivir la muerte de tu niño.
Yo la miro cuidadosamente, sus uñas finamente pintadas, el traje elegante y pienso que no importa cuan sofisticada ella sea, el convertirse en madre la reducirán al nivel primitivo de una osa que protege su cachorro.
Que una llamada urgente de "¡Mamá"! le hará dejar caer un postre o su mejor cristal sin vacilar por un momento.
Siento que debo advertirle que no importa cuántos años ella haya invertido en su carrera, ésta se descarrilará profesionalmente a causa de su maternidad.
Ella podrá hacer los arreglos para dejar al niño en casa al cuidado de una niñera, pero un día irá en camino de una reunión de negocios importante y recordará el dulce olor de su bebé, y tendrá que usar cada gramo de su disciplina para no correr a casa, sólo para asegurarse que su bebé está bien.
Yo quiero que mi hija sepa que las decisiones cotidianas ya no serán rutina.
No importa cuán decisiva pueda ser ella en su trabajo, se criticará a si misma constantemente en su papel de madre.
Mirando a mi hija tan atractiva, quiero asegurarle que en el futuro ella perderá los kilos de más del embarazo, pero nunca se sentirá igual sobre ella misma.
Que su vida, ahora tan importante, será de menos valor para ella una vez que tenga un niño.
Que ella renunciaría a ésta en un momento por salvar sus hijos, pero que también empezará a desear más años -no para lograr sus propios sueños- sino para ver a sus hijos lograr los suyos.
Yo quiero que ella sepa que una cicatriz de cesárea o las estrías se convertirán en insignias de honor.
La relación de mi hija con su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa. Deseo que ella pudiera entender cuánto más uno puede amar a un hombre que tiene cuidado para empolvar a su bebé o que nunca duda para jugar con su niño.
Yo pienso que ella debería saber que se sentirá de nuevo completamente enamorada de él por razones que ahora encontraría muy poco románticas.
Yo deseo que mi hija pudiera darse cuenta del lazo que ella sentirá, con mujeres a lo largo de la historia que han intentado detener guerras, discriminación y borrachos al volante.
Espero que ella entienda por qué yo puedo pensar racionalmente sobre la mayoría de los problemas, pero ponerme como loca cuando discuto sobre la amenaza que supone una guerra nuclear en el futuro de mis hijos.
Yo quiero describir a mi hija la euforia de ver a su niño cuando aprenda a montar una bicicleta. Quiero capturar para ella las carcajadas de un bebé que está tocando la piel suave de un perro o un gato por primera vez. Quiero que saboree la dicha que es tan real, que de hecho duele.
La mirada interrogativa de mi hija me hace caer en cuenta de las lágrimas que se han formado en mis ojos.
-"Nunca te arrepentirás de ello," digo finalmente.
Entonces alcanzo por sobre la mesa la mano de mi hija, la aprieto y ofrezco una oración silenciosa por ella, por mí, y por todas las mujeres que tropezaron en su camino hacia la más maravillosa de todas las profesiones.
Este regalo bendito de Dios... el hecho de ser madre.
lunes, 3 de agosto de 2009
Nuevamente...

... empiezo con las pastillas "anti-bebés"... las tomé durante un tiempo y las dejé porque me afectaban mucho el humor, pero hace poco tuvimos un susto y con mi marido decidimos que las vuelva a tomar. Hay algo dentro mío que me entristece, porque a veces tengo muchas, muchísimas ganas de tener otro hijo, aunque sepa que no es momento, que la situación económica no es la ideal, que mi hija es chiquita y la quiero disfrutar... igual, siento ganas. Veo a mis amigas y conocidas que tienen bebés y me encanta, me da nostalgia!! Algún día.... tendré mis varoncitos!!
miércoles, 29 de julio de 2009
Las rabietas
(una de las mayores pesadillas como madre, son los berrinches o rabietas de mi hija. Reconozco que me hace mal, me pongo muy nerviosa y muchas veces la situación me supera. Aquí dejo un artículo interesante de Laura Gutman, que aclara un poco el panorama..)
Imaginemos una escena: Una mujer espera ansiosa a su marido, deseosa y necesitada de que su esposo la abrace y converse con ella. Pero sabe que este hombre no suele ser afectuoso corporalmente. Por lo tanto hace ya mucho tiempo que la mujer en cuestión no se lo pide, aunque crece su frustración, enojo y soledad. Cuando el marido le solicita algo, por ejemplo, que le traiga un café a la cama; ésta estalla a través de gritos llenos de rencor y desesperación.
Imaginemos que este hombre solicita una consulta médica porque su mujer hace rabietas sin motivos. O que se junta con sus amigos para contarles que su mujer está loca y que hace rabietas a repetición y no hay forma de hacerla entrar en razones. ¿Nos resulta graciosa la imagen? ¿Tal vez algo ridícula?
Ahora traslademos por un instante esta situación imaginada a la realidad emocional de un niño pequeño. Un niño cualquiera que no sabe cómo pedir lo que necesita, porque lo ha intentado con magros resultados. Ha pedido brazos, mirada, o sencillamente presencia. Pero se le ha hecho saber que su pedido era desmedido o fuera de lugar.
Ese niño a veces enloquece en su desesperación por satisfacer alguna necesidad básica, posiblemente no comprendida por el adulto. Entonces grita, hace berrinches, da patadas, se tira al suelo, llora, se tapa los oídos, tose, vomita; en fin, nos ofrece un espectáculo atroz, sobre todo cuando nos sucede en la fila para entrar a ver un espectáculo de títeres, o durante un almuerzo familiar con tíos, suegros y padrinos como testigos. No es necesario aclarar que nos inunda una imperiosa necesidad de desaparecer de la faz de la tierra en ese preciso instante. Y si fuera posible, también devolveríamos a ese niñito no sabemos bien dónde ni a quién.
Hasta aquí, todas las madres y los padres sabemos de qué estamos hablando. ¿Qué hacer? Tenemos dos opciones:
Uno) Ponernos de acuerdo entre los adultos, asegurando que los niños están imposibles, que las rabietas se les pasarán cuando crezcan y que lo mejor es no darles importancia; o
Dos) Interesarnos en comprender qué le pasa al niño. Para esta última decisión, será menester “rebobinar la película”, y averiguar especialmente qué le estuvo pasando al niño ANTES de la famosa y estruendosa rabieta.
En la mayoría de los casos, hubo pedidos genuinos, respecto a la necesidad de ser mirados, a los pedidos de introspección, de desaceleración de ritmos familiares, a la necesidad de contacto, de escucha, de acercamiento a sus mundos internos. Claro, que todo esto pertenece al universo sutil de los sentimientos, que en principio es “invisible a los ojos”.
El problema es que cuando los adultos no logramos reconocer con sencillez y sentido lógico una necesidad personal, tampoco podemos comprender la necesidad específica del otro, y menos aún si está formulada en el plano equivocado. Generalmente, sin darnos cuenta, pedimos lo que creemos que será escuchado y no lo que realmente necesitamos. A este fenómeno tan frecuente y utilizado por todos nosotros, lo llamaremos “pedido desplazado”. Así las cosas, si sé de antemano que una necesidad no tiene posibilidades de ser escuchada, la voy a expresar a través de otro deseo “escuchable”. Pero así es como se instala el malentendido.
En relación a los niños esta situación es tan corriente que la vida cotidiana se convierte en “un campo de batalla”. Levantarse para ir a la escuela, comer, bañarse, ir de compras, hacer la tarea, llegar o irse de algún lugar, ir a un restaurante en familia, todo parece ser “una lucha” no se sabe muy bien contra quién. Y hemos encontrado un rótulo muy de moda aplicable a casi cualquier situación: “a este niño le faltan límites”, “es un niño caprichoso” o “con sus rabietas no conseguirá nada bueno”.
Si nos enfrascamos en estas creencias, es poco lo que podremos hacer para ayudar al niño a expresarse y encausar su necesidad hacia una resolución posible y para que los adultos podamos compartir momentos felices con los niños, fuera del estrés de quedar atrapados en el circuito de las imparables rabietas.
Para ello, puede resultarnos muy útil ponernos en el lugar de los niños. Imaginarnos en sus cuerpos y en su confusión, en la imposibilidad de comunicar lo que genuinamente les pasa ya que frecuentemente piden “lo que puede ser escuchado”, por lo tanto, los adultos no logramos llegar hasta la necesidad real.
Esto no significa que los adultos tenemos la obligación de “hacer todo lo que al niño se le antoje” ni responder ciegamente a pedidos incomprensibles. Lo que sí tenemos la obligación de hacer, es enterarnos. Ayudarlo a comprender qué necesita. Conversar. Dialogar. Transmitir al niño lo que a nosotros, los adultos, también nos pasa. Y darnos cuenta que tenemos que llegar a algún tipo de acuerdo donde los deseos de unos y otros puedan coexistir.
Si somos capaces de generar espacios de intercambio con el niño pequeño, constataremos que las rabietas desaparecerán. Porque el niño se sentirá escuchado y tenido en cuenta, independientemente si “eso” que deseaba podrá ser o no satisfecho. La prioridad reside en haber sido comprendido por el adulto amado. Dentro de esa relación abierta, de confianza y diálogo, el niño puede pedir lo que quiera, también puede recibir un “no” explicado con sencillez, relacionado con la capacidad o limitación del adulto. De ese modo todos accedemos y compartimos la realidad emocional de todos. Nadie queda excluido. Y ya no será imprescindible comprar un caramelo o vestirse a tiempo. Ninguna situación exigente para el niño devendrá imposible de asumir, porque el niño no estará solo. Sabrá que haga lo que haga, o necesite lo que necesite, los padres estarán cerca para comprenderlo, y encontrar juntos maneras posibles de satisfacerlo.
Esta manera de encarar el “problema de las rabietas” trae consigo otra ventaja: los niños podrán acceder a la realidad de los adultos, interesándose por sus padres y haciendo esfuerzos por comprender el mundo de las personas grandes. Esto les amplía la percepción del mundo, se vuelven niños curiosos y deseosos de saber más, comprender más, y de participar en el intercambio emocional.
domingo, 19 de abril de 2009
Impotencia
El título de este post resume lo que siento frente a esta situación, una de las peores cosas que le puede pasar a un niño y a una persona en sí. Tengo un vecino desde hace años, casi desde siempre, al que llamaré "L" (el mismo de este post);este tipo debe tener entre 30 y 33 años, tiene 3 hijos, un varón de 12 que vive con los abuelos maternos desde que nació, y dos nenas de 11 y 10 que lamentablemente viven con él. Su mujer, la madre de los 3 chicos, se fue de la casa hace 3 años en principio con las nenas, y luego vaya a saber por qué, las nenas se quedaron con L. y la madre se fue de la ciudad.
Si bien siempre hubo malos tratos de su parte hacia la mujer y las niñas, todo empeoró desde que se separaron. Todos los vecinos hemos escuchado a L. dando gritos, golpes, amenazas y hemos visto la peor clase de gente con la que se junta, y las criaturas en el medio. Hemos visto a las nenas vagar tarde en la noche, a veces llorando; hemos escuchado cómo L. las mandaba a "buscar alguien que las cuidara porque esa noche tenía que salir", y así mil situaciones.
Pero eso no es todo; hace unos meses, L. volvió a formar pareja, con una mujer también separada y con 3 hijos. Ambos trabajan todo el día, y los niños deambulan solos por la calle todo el día, y hasta altas horas de la madrugada.
Anoche oímos gritos y golpes, y sentimos a una de las hijas de la actual pareja de L. , quien debe tener 12 o 13 años, que decía "mirá como la dejaste, ni mi papá le pegaba así", y a L. que decía "levantate, levantate". Luego más gritos y corridas y llantos del hijo menor de la mujer, que debe tener 5 años.
¿Qué debemos o podemos hacer frente a esta situación? Nada, salvo mirar como destruyen la vida de los niños. Legalmente no podemos hacer NADA. Toda la cuadra conoce del tema, pero si alguien de la policía o el juzgado les llegara a preguntar algo, seguramente NADIE SABE NADA. El "no te metás" es la frase favorita de todos.
Me da impotencia, rabia de pensar en qué futuro les puede esperar a esas criaturas: drogadicción, alcoholismo, prostitución, suicidio, si es que su padre no las mata antes. Es crudo pero real, ¡lo vemos todos los días en los noticieros! Maridos que matan a sus mujeres, padres que matan o violan a sus hijos o hijastros, todo eso tiene su raíz en la violencia familiar. Y lo que no logro entender, es a esa mujer, a esa madre que elige quedarse al lado de un tipo que la maltrata delante de sus hijos, que elige a un hombre por encima del bienestar de sus hijos.
Pero, tal como dijo Albert Einstein, "Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro."
viernes, 17 de abril de 2009
Semana Mundial del Parto Respetado 2009

Lema: "Por la urgente disminución de las cesáreas innecesarias"
La concienciación y lucha por un parto mejor para la madre y el bebé no es un capricho de un país concreto sino una necesidad de las mujeres de todo el mundo.
Prueba de ello es La Semana Mundial del Parto Respetado (SMAR) que se viene celebrando desde el año 2004 durante el mes de mayo en diferentes países, a partir de la iniciativa de la AFAR, Asociación Francesa por el Parto Respetado.
Cada año se centran en un tema concreto. Desde el 2004 han sido estos: la episiotomía, las posiciones para parir, el tiempo para nacer y el entorno amoroso durante el parto.
Este año el tema es la inutilidad de la separación del bebé de su madre y padre tras del nacimiento. En Francia se utilizarán como lemas: “Es nuestro bebé”, “Nacer juntos”. En España: “Que no os separen”. En algunos países sudamericanos se propone el de ” No separar puede ser vital” y “Contacto inmediato y continuo. La clave de un buen comienzo”.
¿Qué es no separar?
viernes, 3 de abril de 2009
Con ojos de madre I
¿Será que me estoy poniendo vieja?
He notado que últimamente fijo mi atención en cosas sencillas, cosas a las que antes ni siquiera miraba. Si vamos a la plaza con mi hija, observo los árboles, las flores, el pasto, la gente caminando, los niños... digo OBSERVO porque no es lo mismo que mirar o ver.
Cuando era joven, mejor dicho "en la edad del pavo", iba todos los días a esa misma plaza, pero a juntarme con amigos a tomar algo o simplemente a estar ahí, charlando, riéndonos y criticando a todo el que pasara. Porque en mi ciudad, que tiene 45.000 habitantes, la plaza San Martín era (y sigue siendo) un punto de encuentro para los jóvenes, un lugar donde se hacen juntas de amigos, y lamentablemente un sitio muchas veces problemático por el consumo del alcohol y vaya a saber que más.
En esa época, no le dábamos bola al pastito, a las florcitas, los pajaritos... ma sí! íbamos a divertirnos, tomar unos tragos, fumar un cigarrilo, mostrarnos, para que mentir.
Ahora desde que soy madre veo todo con otros ojos, y esto también. Veo un lugar maravilloso, verde, me quedo con la mirada fija en cada flor y cada animalito que anda por ahí... y me emociono pensando que vivo en una hermosa ciudad, y que me alegra poder criar a mi hija donde yo fui criada...
Eso es lo que querían decir los que me advirtieron que ser madre te cambia PARA SIEMPRE. Ver la vida que nos rodea. Ver esperanza, ver a Dios en todo y en todos... mirar con OJOS DE MADRE.
Que bendición.
martes, 31 de marzo de 2009
Para autoregalarme
Webeando descubrí un muy buen libro del que vagamente recuerdo haber oído hablar... al leer algunos fragmentos, me quedé con ganas de leerlo totalmente. Por eso, en un futuro planeo autoregalármelo, ya que mi marido es reacio a los libros, y si espero eso de su parte... Se llama "Guía (Inútil) Para Madres Primerizas" y probablemente todas lo conozcan.
He aquí unos fragmentos de su introducción:
Ya está. Ya nació. Y, como esto es lo más importante que te pasó en la vida, tenés que ser feliz. ¿Qué pasa?¿Te duelen los puntos y no te podés sentar porque te salió una sandía de adentro hace 24 horas? ¿Te molesta el tajo que te hicieron en la panza y te duele cuando sonreís? ¿Estás sentada en un aro de goma que parece el asiento del inodoro? ¿Tenés las tetas como dos rocas impenetrables y te subió la fiebre a 39 y medio? ¿O tenés los pezones lastimados y cada vez que la pequeña novedad succiona te querés morir? ¿Te sentís horrible?¿Se te cae el pelo y estás gorda como un cerdo?¿Llevás un día entero sin dormir? ¿Te sentís un fenómeno de circo?
No importa, querida, fuiste madre y tenés que ser feliz. No importa que no le importes a nadie. No importa que la gente pase por delante tuyo y ni te pregunte cómo estás. Ni que no te puedas sentar y a nadie se le ocurra ofrecerte un mísero almohadón. Ni que tengas hambre y no haya nada para comer excepto dos docenas de bolas de fraile. Ni que mueras de sed y no te alcancen ni un vasito de agua. Ni que tu casa esté invadida de gente que habla a los gritos y que supuestamente viene a ayudar pero en verdad espera que le cebes mate. No importa que hasta hace un día todo el mundo estaba pendiente de vos y ahora no existís. No importa todo eso. Tenés que ser feliz.
En las últimas 24 horas cambiaron algunas cositas en tu vida, cambios que podrías tratar de procesar si no fuera por el ruido ambiente, el hormonazo y las molestias posparto. Finalmente, y aunque no lo parezca ahora, la felicidad era esto. Esto. Y vos te sentís sorprendida en tu buena fe, porque cuando te dieron manija con el embarazo nadie te dijo que esto —lo que venía después— era así.
Hay cuestiones fundamentales que por resentimiento, amnesia temporaria o necesidad de preservación de la especie nadie te cuenta. Ni tu mamá, ni tu mejor amiga que tuvo un niño antes que vos, ni los autores de libros de éxito. Todas esas cosas ahora se resumen en la palabra “esto”. Digamos tres verdades acerca de Esto:
Verdad N° 1: Nadie te lo cuenta como realmente es. Por piedad o sadismo, te lo ocultan. Esta guía contiene esa lista de cosas que nadie te dice sobre la maternidad. Por eso es imprescindible. Las que ya tuvieron hijos leerán esto y dirán “bué, qué novedad”. Pero para las primerizas, que es a quienes está dirigido este libro, es una revelación.
Verdad N° 2: Saber todas esas cosas que nadie te había dicho sobre la maternidad no sirve para nada. En eso reside la inutilidad de esta guía. ¿Para qué sirven libros como éste, entonces? Bueno, los libros sobre maternidad, en general, son una buena base de datos y argumentos que pueden ayudarte a sostener decisiones que de todos modos habrías tomado. Nadie puede enseñarte nada sobre tu propio hijo. ¿Para qué engañarte? Los niños no se crían solos, pero casi.
Miren, si no, a Rómulo y Remo. El problema de dejarlos en la puerta de Casa Cuna y salir corriendo —no digas que no se te ocurre— no es que no van a sobrevivir, sino que una no podría tolerarlo. Así que a esta altura, en la que no se aceptan cambios ni devoluciones, vas a tener que encontrarle la vuelta a la situación. Y en eso estás sola como un perro sin paseador.
Lo que sí podemos ofrecerte es el alivio que te aporta conocer la verdad. Y también soluciones para uno de los grandes problemas de la crianza de un bebé: cómo mantener a raya a los demás.
La obligación de que el niño sobreviva a la familia, el país y el mundo globalizado (todo libro serio debe contener la palabra “globalizado”) es tuya. Al menos hasta los 18 años. Parientes, autoridades y metidos varios no harán mucho al respecto, además de criticar.
Verdad N° 3: Parte del secreto de una crianza exitosa es encontrar el modo de que los demás no te jodan —y si es posible, que ayuden— mientras vos hacés el laburo. Si podemos ayudarte en eso, amiga.
Me sentí bastante identificada con muchas cosas que dicen. Tomarse con humor la maternidad me parece sano y ameniza un poco más el trajín diario.
Después de todo, ¿quien podría decir que no se sintió asi cuando tuvo a su primer bebé? Ninguna nació sabiendo, todas nos sentimos entre perdidas, agotadas y atiborradas de sentimientos...
espero poder conseguirlo!!
domingo, 7 de diciembre de 2008
Mamá o Nena
Mi prima C. tiene 14 años y está embarazada de 7 meses. Quedó cuando tenía 13.
No somos muy cercanas, pero la he visto crecer, recuerdo que en mi fiesta de 15 era una bebota preciosa de 3 añitos que tenía unos ojos preciosos.
Sigue siendo hermosa, ahora tiene la belleza de las embarazadas, y esa luz en la mirada.
Espera un varón para Enero.
Hace mucho que no la veo, ya no vive con su madre, sino con el papá del bebé, que tiene 16 años, y su familia.
El otro día me encontré con mi tía (su madre) y me contaba lo bien que está, lo madura que es, bla, bla bla.
Yo solamente la miraba.
Desde el principio, esta mujer se tomó las cosas como si fuera algo de lo más natural del mundo que su hija, la única nena de 3 hijos, estuviese embarazada a los 13 años.
Una criatura que traerá al mundo a otra.
Una nena que no sabe lo difícil que será, que habrá momentos en que desesperará, llorará, sentirá ganas de salir corriendo... y no lo hará solamente por su hijo, el motivo de todos esos sentimientos.
La felicito por no haber tomado la salida fácil y terrible del aborto, como hace la mayoría de las chicas.
Y a pesar de todo, siguió yendo al colegio y no se llevó ninguna materia.
Es admirable.
lunes, 1 de diciembre de 2008
Feliz Día!
Sí, hoy me enteré que el 1 de Diciembre es el Día Mundial del Ama de Casa.
Así que es NUESTRO día! debería ser feriado para nosotras? No deberíamos ni cocinar, ni limpiar, ni planchar, lavar, tender la cama, poner la mesa, tender ropa,...
Estoy lejos de ser Eva Longoria, o Teri Hatcher, o alguna de las demasiado perfectas "Desperate Housewives" que nos muestra Yankilandia...
esas seguro que no tocaron una plancha ni por casualidad...
Igual estoy orgullosa de serlo.
Aunque muchos digan que es ingrato, frustrante, cansador... tal vez lo sea, admito que las tareas de la casa son rutinarias e interminables.
Pero aún así, amo mi casa, amo limpiarla, acomodarla con mis propias manos, cuidar a mi hija yo sola, nunca me aburro porque siempre hay algo por hacer....
FELIZ DIA MUJERES AMAS DE CASA!!
LES dejo una humorada:
MAXIMAS DEL AMA DE CASA (DESESPERADA)
sábado, 29 de noviembre de 2008
Adopción espiritual
Mi mamá compra todas las semanas el periódico católico "Cristo Hoy".
Ojeándolo descubrí que una nueva iniciativa que se ha extendido por todo el mundo, la Adopción Espiritual.
Se trata de rezar por aquellos niños que este día, semana o mes serán abortados, claro está, con la intención de que no sean asesinados por sus madres.
Básicamente,
"La adopción espiritual es el compromiso de oración de una persona concreta en intención de la salvación de la vida de un niño en el vientre de su madre, así como de una vida justa y recta tras el nacimiento del niño, cuyo nombre es solamente conocido por Dios. Su esencia es una breve oración diaria, durante nueve meses, y eventualmente otras prácticas adicionales.
Lo que proponemos es:
- Una oración por la vida concebida
- Una vida más coherente según el mensaje del Evangelio
- Una ayuda para las personas que sufren por el pecado del aborto"
¿Qué nos cuesta rezar por una criatura que está por ser abortada? Yo creo que nada, más allá de nuestras creencias, ideologías...
Muchos dirán que están a favor del aborto. Seguramente esas personas no han sentido latir su vientre.
¿Cómo pueden decir que un embrión no es una vida?
Esta es mi opinión, no quiero polemizar, sólo dar a conocer esta gran iniciativa
jueves, 27 de noviembre de 2008
Que susto!
El otro día le saque una foto al test de embarazo positivo por el cual supimos de Maite.
Lo tengo guardado, pegado en un cuaderno donde escribo y guardo las cosas más importantes de la vida de mi nena. la cosa es que le saqué una foto para luego pasarlo a la PC y subirlo al Blog.
Cuando mi marido llegó de trabajar esa noche, se puso a ver las fotos en la cámara, como siempre, para ver las fotos que le saco a la nena a lo largo del día.
Yo estaba en nuestra habitación tendiendo la cama, cuando entró apurado con la cámara en la mano y me dijo "¿y esto?", mostrándome la foto del test.
Debo confesar que tuve ganas de hacerle una broma de mal gusto y decirle "era una sorpresa".
Pero vi su rictus de incredulidad y su "blanca palidez" y le expliqué el porqué de la foto del test de Maitena.
Respiró aliviado.
Cuando tenga hipo y quiera asustarlo, ya sé lo que tengo que hacer.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Con tus mejillas rosadas y estrellitas en los ojos,
me miras tan dulcemente,
en tu inocencia con alas,
y un llamador de los sueños me va creciendo en el alma.
Mi cielo nace en tus manos, conversación sin palabras,
Es Dios que esta iluminando con su luz de amor nuestra casa,
Y mi ángel se va durmiendo con la cancion de mi alma.
Cancion de cuna del alma.
("Estrellitas"- Axel)
lunes, 10 de noviembre de 2008
"Altacía"
Así le dice Maite a su alcancía. La tenemos desde antes que naciera, y le fuimos poniendo monedas siempre, más que todo el papá, primero las propinas que le daban por lavar algún vidrio en la estación donde trabaja, y ahora cambia los billetes por monedas para ponerlas en el tarrito. Cada tanto las saca y las cuenta; tarea en la cual no participo ya que odio contar monedas. ¿Qué pensaban, que la falta de monedas se debía al Banco Central? No, señores, acá esta la prueba: las tiene Maitena en su "altacía"!!
sábado, 8 de noviembre de 2008
Alguien dijo...
Ese alguien no sabe que un hijo se lleva en el corazón toda la vida.
*Alguien dijo que toma una seis semanas volver a la normalidad después de dar a luz.
Ese alguien no sabe que después de dar a luz la normalidad no existe.
*Alguien dijo que se aprende a ser madre por instinto.
Ese alguien nunca fue de compras con un niño de tres años.
*Alguien dijo que de "buenos" padres salen hijos "buenos".
Ese alguien piensa que un hijo viene con instrucciones y garantía.
*Alguien dijo que las "buenas" madres nunca gritan.
Ese alguien nunca vio a su hijo romper con una pelota la ventana del vecino.
*Alguien dijo que no se necesita una buena educación para ser madre.
Ese alguien nunca ayudó con una tarea de matemática de cuarto grado.
*Alguien dijo que no se puede amar al cuarto hijo como al primero.
Ese alguien no tuvo cuatro hijos.
*Alguien dijo que se pueden encontrar en los libros las respuestas a todas las preguntas sobre como criar hijos.
Ese alguien no tuvo un hijo que se metió un botón en la nariz.
*Alguien dijo que lo más difícil de ser madre es el parto.
Ese alguien nunca dejó a su hijo en la escuela el primer día de jardín.
*Alguien dijo que una madre puede hacer su labor con los ojos cerrados y una mano atada a la espalda.
Ese alguien nunca organizó la fiesta de cumpleaños de su hija.
*Alguien dijo que una madre puede dejar de preocuparse cuando los hijos se casan.
Ese alguien no sabe que el matrimonio agrega yernos y nueras al corazón de una madre.
*Alguien dijo que el trabajo de una madre termina cuando el último hijo se va del hogar.
Ese alguien no tiene nietos.
*Alguien dijo que una madre sabe que su hijo la ama, así que no hay necesidad de decírselo.
Ese alguien no es madre.
*Alguien dijo que una madre no necesita de la comprensión y del "te quiero " del hijo.
Ese alguien no es un hijo.
martes, 28 de octubre de 2008
22 meses
Hoy mi hijita cumple 22 meses. Falta tan poco para los 2 añitos! y parece que fue ayer. Realmente es cierta la frase que dicen "crecen tan rápido"... Lo noto día a día; no hay día en que no aprenda algo nuevo. Todos, todos los días nos maravilla y sorprende con alguna monada o travesura nueva. Hoy, por ejemplo, aprendió a pronunciar bien la letra "C" de "casa". No es que le estemos machacando con las letras, sino que ella solita imita cada frase que decimos, y aprende de oído. Le dije "te hiciste caca?" (ella toda palabra con C la pronunciaba con T) Me contesta: "caca" Y ahí nomás me di cuenta, pronunció la C! Una pavada quizás, pero nos pusimos tan contentos!! TE AMAMOS HIJA..!!
jueves, 16 de octubre de 2008
Backyardigans Live!
Tenía mis dudas, porque ella no está acostumbrada a música fuerte, se inhibe cuando hay mucha gente y podía temerles a los muñecos.
Pero por suerte, fue todo lo contrario.
Al principio los miraba como entre sorprendida y asustada.
Luego, empezó a señalarlos y decir "mirá", lo cual es una buena señal en ella.
Al rato nomás estaba bailando y aplaudiendo, y después hasta se fue caminando por el pasillo hasta el escenario.
Del espectáculo, hay que decir que es un poco pobre... escasa utilería y vestuario, pero los chicos por suerte disfrutan un montón y no se dan cuenta de esas cosas....
acá algunas fotos!!
viernes, 27 de mayo de 2011
#yo confieso
miércoles, 19 de enero de 2011
Madre 365
sábado, 16 de enero de 2010
Una papa.
Hace unos días, unas "viejas amigas" me invitaron a una reunión en casa de una de ellas. Si bien vivimos cerca, no nos vemos muy seguido porque cada tiene su familia, o trabajo, u otra responsabilidad.
Éramos 5 en total, de las cuales 4 somos madres, y solamente queda una, que ya casi cumple 30 años y sigue en la soltería y sin hijos....
Hablábamos de la vida, de los hijos, y de cómo éstos nos cambian por completo. En eso una de las chicas le dijo a la "soltera": "Y vos para cuando?No sabés lo lindo que es tener hijos!"... a lo que la otra respondió ofuscada: "Bah, ya estoy harta de cuidar chicos ajenos, siempre trabajé de niñera, y también crié a mi hermanito, tener hijos es una papa"...
Todas nos quedamos calladas mirándola con compasión. La conversación se guió a otros temas, pero yo me quedé pensando en lo poco que sabemos de la maternidad antes de ser madres.
Porque seguramente yo alguna vez pensé lo mismo, y catalogué a mi mamá de "exagerada" y "aspamentera" cada vez que se preocupaba si llegaba tarde, si tenía problemas, si me pasaba algo.
Y solamente lo entendí ahora que soy madre.
Criar un hijo no es nada fácil. Y no hablo de cambiar pañales con asco, de miles de noches sin dormir o de interminables esperas en el médico. Me refiero a que somos responsables de alguien mucho más importante que nosotras mismas, de su formación, de su educación, del tipo de persona que será en su vida... y eso no es "una papa".
Ojalá esa chica pueda algún día experimentar lo que se siente ser madre.. ahí no hará falta que se lo traten de explicar con palabras.
sábado, 17 de octubre de 2009
FELIZ DIA DE LA MADRE

“Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre.Dios la ha dotado a mansalva del “instinto maternal” con la finalidad de preservar la especie.
Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura.Pero gracias al “instinto maternal” la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.
Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales,que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada.
Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, tomen leche…
lunes, 7 de septiembre de 2009
Ser madre
Estábamos sentándonos a comer cuando mi hija casualmente menciona que ella y su esposo están pensando en "empezar una familia" -"Nosotros estamos haciendo una encuesta", dice ella, en broma. -“¿Crees que debería tener un bebé?" -"Cambiará tu vida," digo, cuidadosamente manteniendo mi tono neutral. -"Ya sé," dice, "no más fiestas los fines de semana, no más vacaciones espontáneas..."
Pero eso no es en lo absoluto lo que yo quise decir. Miro a mi hija, intentando saber que decirle...
Quiero que sepa lo que ella nunca aprenderá en clases de parto. Quiero decirle que las heridas físicas por dar a luz un niño sanarán, pero que el volverse madre la dejarán con una herida emocional tan profunda por la cual ella será vulnerable para siempre.
Pienso en advertirle que ella nunca leerá de nuevo un periódico sin preguntarse "¿y si eso le hubiera pasado a mi hijo?". Que cada accidente de aviación, cada incendio en una casa la obsesionará. Que cuando vea fotos de niños hambrientos, se preguntará si algo podría ser peor que vivir la muerte de tu niño.
Yo la miro cuidadosamente, sus uñas finamente pintadas, el traje elegante y pienso que no importa cuan sofisticada ella sea, el convertirse en madre la reducirán al nivel primitivo de una osa que protege su cachorro.
Que una llamada urgente de "¡Mamá"! le hará dejar caer un postre o su mejor cristal sin vacilar por un momento.
Siento que debo advertirle que no importa cuántos años ella haya invertido en su carrera, ésta se descarrilará profesionalmente a causa de su maternidad.
Ella podrá hacer los arreglos para dejar al niño en casa al cuidado de una niñera, pero un día irá en camino de una reunión de negocios importante y recordará el dulce olor de su bebé, y tendrá que usar cada gramo de su disciplina para no correr a casa, sólo para asegurarse que su bebé está bien.
Yo quiero que mi hija sepa que las decisiones cotidianas ya no serán rutina.
No importa cuán decisiva pueda ser ella en su trabajo, se criticará a si misma constantemente en su papel de madre.
Mirando a mi hija tan atractiva, quiero asegurarle que en el futuro ella perderá los kilos de más del embarazo, pero nunca se sentirá igual sobre ella misma.
Que su vida, ahora tan importante, será de menos valor para ella una vez que tenga un niño.
Que ella renunciaría a ésta en un momento por salvar sus hijos, pero que también empezará a desear más años -no para lograr sus propios sueños- sino para ver a sus hijos lograr los suyos.
Yo quiero que ella sepa que una cicatriz de cesárea o las estrías se convertirán en insignias de honor.
La relación de mi hija con su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa. Deseo que ella pudiera entender cuánto más uno puede amar a un hombre que tiene cuidado para empolvar a su bebé o que nunca duda para jugar con su niño.
Yo pienso que ella debería saber que se sentirá de nuevo completamente enamorada de él por razones que ahora encontraría muy poco románticas.
Yo deseo que mi hija pudiera darse cuenta del lazo que ella sentirá, con mujeres a lo largo de la historia que han intentado detener guerras, discriminación y borrachos al volante.
Espero que ella entienda por qué yo puedo pensar racionalmente sobre la mayoría de los problemas, pero ponerme como loca cuando discuto sobre la amenaza que supone una guerra nuclear en el futuro de mis hijos.
Yo quiero describir a mi hija la euforia de ver a su niño cuando aprenda a montar una bicicleta. Quiero capturar para ella las carcajadas de un bebé que está tocando la piel suave de un perro o un gato por primera vez. Quiero que saboree la dicha que es tan real, que de hecho duele.
La mirada interrogativa de mi hija me hace caer en cuenta de las lágrimas que se han formado en mis ojos.
-"Nunca te arrepentirás de ello," digo finalmente.
Entonces alcanzo por sobre la mesa la mano de mi hija, la aprieto y ofrezco una oración silenciosa por ella, por mí, y por todas las mujeres que tropezaron en su camino hacia la más maravillosa de todas las profesiones.
Este regalo bendito de Dios... el hecho de ser madre.
lunes, 3 de agosto de 2009
Nuevamente...

... empiezo con las pastillas "anti-bebés"... las tomé durante un tiempo y las dejé porque me afectaban mucho el humor, pero hace poco tuvimos un susto y con mi marido decidimos que las vuelva a tomar. Hay algo dentro mío que me entristece, porque a veces tengo muchas, muchísimas ganas de tener otro hijo, aunque sepa que no es momento, que la situación económica no es la ideal, que mi hija es chiquita y la quiero disfrutar... igual, siento ganas. Veo a mis amigas y conocidas que tienen bebés y me encanta, me da nostalgia!! Algún día.... tendré mis varoncitos!!
miércoles, 29 de julio de 2009
Las rabietas
(una de las mayores pesadillas como madre, son los berrinches o rabietas de mi hija. Reconozco que me hace mal, me pongo muy nerviosa y muchas veces la situación me supera. Aquí dejo un artículo interesante de Laura Gutman, que aclara un poco el panorama..)
Imaginemos una escena: Una mujer espera ansiosa a su marido, deseosa y necesitada de que su esposo la abrace y converse con ella. Pero sabe que este hombre no suele ser afectuoso corporalmente. Por lo tanto hace ya mucho tiempo que la mujer en cuestión no se lo pide, aunque crece su frustración, enojo y soledad. Cuando el marido le solicita algo, por ejemplo, que le traiga un café a la cama; ésta estalla a través de gritos llenos de rencor y desesperación.
Imaginemos que este hombre solicita una consulta médica porque su mujer hace rabietas sin motivos. O que se junta con sus amigos para contarles que su mujer está loca y que hace rabietas a repetición y no hay forma de hacerla entrar en razones. ¿Nos resulta graciosa la imagen? ¿Tal vez algo ridícula?
Ahora traslademos por un instante esta situación imaginada a la realidad emocional de un niño pequeño. Un niño cualquiera que no sabe cómo pedir lo que necesita, porque lo ha intentado con magros resultados. Ha pedido brazos, mirada, o sencillamente presencia. Pero se le ha hecho saber que su pedido era desmedido o fuera de lugar.
Ese niño a veces enloquece en su desesperación por satisfacer alguna necesidad básica, posiblemente no comprendida por el adulto. Entonces grita, hace berrinches, da patadas, se tira al suelo, llora, se tapa los oídos, tose, vomita; en fin, nos ofrece un espectáculo atroz, sobre todo cuando nos sucede en la fila para entrar a ver un espectáculo de títeres, o durante un almuerzo familiar con tíos, suegros y padrinos como testigos. No es necesario aclarar que nos inunda una imperiosa necesidad de desaparecer de la faz de la tierra en ese preciso instante. Y si fuera posible, también devolveríamos a ese niñito no sabemos bien dónde ni a quién.
Hasta aquí, todas las madres y los padres sabemos de qué estamos hablando. ¿Qué hacer? Tenemos dos opciones:
Uno) Ponernos de acuerdo entre los adultos, asegurando que los niños están imposibles, que las rabietas se les pasarán cuando crezcan y que lo mejor es no darles importancia; o
Dos) Interesarnos en comprender qué le pasa al niño. Para esta última decisión, será menester “rebobinar la película”, y averiguar especialmente qué le estuvo pasando al niño ANTES de la famosa y estruendosa rabieta.
En la mayoría de los casos, hubo pedidos genuinos, respecto a la necesidad de ser mirados, a los pedidos de introspección, de desaceleración de ritmos familiares, a la necesidad de contacto, de escucha, de acercamiento a sus mundos internos. Claro, que todo esto pertenece al universo sutil de los sentimientos, que en principio es “invisible a los ojos”.
El problema es que cuando los adultos no logramos reconocer con sencillez y sentido lógico una necesidad personal, tampoco podemos comprender la necesidad específica del otro, y menos aún si está formulada en el plano equivocado. Generalmente, sin darnos cuenta, pedimos lo que creemos que será escuchado y no lo que realmente necesitamos. A este fenómeno tan frecuente y utilizado por todos nosotros, lo llamaremos “pedido desplazado”. Así las cosas, si sé de antemano que una necesidad no tiene posibilidades de ser escuchada, la voy a expresar a través de otro deseo “escuchable”. Pero así es como se instala el malentendido.
En relación a los niños esta situación es tan corriente que la vida cotidiana se convierte en “un campo de batalla”. Levantarse para ir a la escuela, comer, bañarse, ir de compras, hacer la tarea, llegar o irse de algún lugar, ir a un restaurante en familia, todo parece ser “una lucha” no se sabe muy bien contra quién. Y hemos encontrado un rótulo muy de moda aplicable a casi cualquier situación: “a este niño le faltan límites”, “es un niño caprichoso” o “con sus rabietas no conseguirá nada bueno”.
Si nos enfrascamos en estas creencias, es poco lo que podremos hacer para ayudar al niño a expresarse y encausar su necesidad hacia una resolución posible y para que los adultos podamos compartir momentos felices con los niños, fuera del estrés de quedar atrapados en el circuito de las imparables rabietas.
Para ello, puede resultarnos muy útil ponernos en el lugar de los niños. Imaginarnos en sus cuerpos y en su confusión, en la imposibilidad de comunicar lo que genuinamente les pasa ya que frecuentemente piden “lo que puede ser escuchado”, por lo tanto, los adultos no logramos llegar hasta la necesidad real.
Esto no significa que los adultos tenemos la obligación de “hacer todo lo que al niño se le antoje” ni responder ciegamente a pedidos incomprensibles. Lo que sí tenemos la obligación de hacer, es enterarnos. Ayudarlo a comprender qué necesita. Conversar. Dialogar. Transmitir al niño lo que a nosotros, los adultos, también nos pasa. Y darnos cuenta que tenemos que llegar a algún tipo de acuerdo donde los deseos de unos y otros puedan coexistir.
Si somos capaces de generar espacios de intercambio con el niño pequeño, constataremos que las rabietas desaparecerán. Porque el niño se sentirá escuchado y tenido en cuenta, independientemente si “eso” que deseaba podrá ser o no satisfecho. La prioridad reside en haber sido comprendido por el adulto amado. Dentro de esa relación abierta, de confianza y diálogo, el niño puede pedir lo que quiera, también puede recibir un “no” explicado con sencillez, relacionado con la capacidad o limitación del adulto. De ese modo todos accedemos y compartimos la realidad emocional de todos. Nadie queda excluido. Y ya no será imprescindible comprar un caramelo o vestirse a tiempo. Ninguna situación exigente para el niño devendrá imposible de asumir, porque el niño no estará solo. Sabrá que haga lo que haga, o necesite lo que necesite, los padres estarán cerca para comprenderlo, y encontrar juntos maneras posibles de satisfacerlo.
Esta manera de encarar el “problema de las rabietas” trae consigo otra ventaja: los niños podrán acceder a la realidad de los adultos, interesándose por sus padres y haciendo esfuerzos por comprender el mundo de las personas grandes. Esto les amplía la percepción del mundo, se vuelven niños curiosos y deseosos de saber más, comprender más, y de participar en el intercambio emocional.
domingo, 19 de abril de 2009
Impotencia
El título de este post resume lo que siento frente a esta situación, una de las peores cosas que le puede pasar a un niño y a una persona en sí. Tengo un vecino desde hace años, casi desde siempre, al que llamaré "L" (el mismo de este post);este tipo debe tener entre 30 y 33 años, tiene 3 hijos, un varón de 12 que vive con los abuelos maternos desde que nació, y dos nenas de 11 y 10 que lamentablemente viven con él. Su mujer, la madre de los 3 chicos, se fue de la casa hace 3 años en principio con las nenas, y luego vaya a saber por qué, las nenas se quedaron con L. y la madre se fue de la ciudad.
Si bien siempre hubo malos tratos de su parte hacia la mujer y las niñas, todo empeoró desde que se separaron. Todos los vecinos hemos escuchado a L. dando gritos, golpes, amenazas y hemos visto la peor clase de gente con la que se junta, y las criaturas en el medio. Hemos visto a las nenas vagar tarde en la noche, a veces llorando; hemos escuchado cómo L. las mandaba a "buscar alguien que las cuidara porque esa noche tenía que salir", y así mil situaciones.
Pero eso no es todo; hace unos meses, L. volvió a formar pareja, con una mujer también separada y con 3 hijos. Ambos trabajan todo el día, y los niños deambulan solos por la calle todo el día, y hasta altas horas de la madrugada.
Anoche oímos gritos y golpes, y sentimos a una de las hijas de la actual pareja de L. , quien debe tener 12 o 13 años, que decía "mirá como la dejaste, ni mi papá le pegaba así", y a L. que decía "levantate, levantate". Luego más gritos y corridas y llantos del hijo menor de la mujer, que debe tener 5 años.
¿Qué debemos o podemos hacer frente a esta situación? Nada, salvo mirar como destruyen la vida de los niños. Legalmente no podemos hacer NADA. Toda la cuadra conoce del tema, pero si alguien de la policía o el juzgado les llegara a preguntar algo, seguramente NADIE SABE NADA. El "no te metás" es la frase favorita de todos.
Me da impotencia, rabia de pensar en qué futuro les puede esperar a esas criaturas: drogadicción, alcoholismo, prostitución, suicidio, si es que su padre no las mata antes. Es crudo pero real, ¡lo vemos todos los días en los noticieros! Maridos que matan a sus mujeres, padres que matan o violan a sus hijos o hijastros, todo eso tiene su raíz en la violencia familiar. Y lo que no logro entender, es a esa mujer, a esa madre que elige quedarse al lado de un tipo que la maltrata delante de sus hijos, que elige a un hombre por encima del bienestar de sus hijos.
Pero, tal como dijo Albert Einstein, "Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro."
viernes, 17 de abril de 2009
Semana Mundial del Parto Respetado 2009

Lema: "Por la urgente disminución de las cesáreas innecesarias"
La concienciación y lucha por un parto mejor para la madre y el bebé no es un capricho de un país concreto sino una necesidad de las mujeres de todo el mundo.
Prueba de ello es La Semana Mundial del Parto Respetado (SMAR) que se viene celebrando desde el año 2004 durante el mes de mayo en diferentes países, a partir de la iniciativa de la AFAR, Asociación Francesa por el Parto Respetado.
Cada año se centran en un tema concreto. Desde el 2004 han sido estos: la episiotomía, las posiciones para parir, el tiempo para nacer y el entorno amoroso durante el parto.
Este año el tema es la inutilidad de la separación del bebé de su madre y padre tras del nacimiento. En Francia se utilizarán como lemas: “Es nuestro bebé”, “Nacer juntos”. En España: “Que no os separen”. En algunos países sudamericanos se propone el de ” No separar puede ser vital” y “Contacto inmediato y continuo. La clave de un buen comienzo”.
¿Qué es no separar?
viernes, 3 de abril de 2009
Con ojos de madre I
¿Será que me estoy poniendo vieja?
He notado que últimamente fijo mi atención en cosas sencillas, cosas a las que antes ni siquiera miraba. Si vamos a la plaza con mi hija, observo los árboles, las flores, el pasto, la gente caminando, los niños... digo OBSERVO porque no es lo mismo que mirar o ver.
Cuando era joven, mejor dicho "en la edad del pavo", iba todos los días a esa misma plaza, pero a juntarme con amigos a tomar algo o simplemente a estar ahí, charlando, riéndonos y criticando a todo el que pasara. Porque en mi ciudad, que tiene 45.000 habitantes, la plaza San Martín era (y sigue siendo) un punto de encuentro para los jóvenes, un lugar donde se hacen juntas de amigos, y lamentablemente un sitio muchas veces problemático por el consumo del alcohol y vaya a saber que más.
En esa época, no le dábamos bola al pastito, a las florcitas, los pajaritos... ma sí! íbamos a divertirnos, tomar unos tragos, fumar un cigarrilo, mostrarnos, para que mentir.
Ahora desde que soy madre veo todo con otros ojos, y esto también. Veo un lugar maravilloso, verde, me quedo con la mirada fija en cada flor y cada animalito que anda por ahí... y me emociono pensando que vivo en una hermosa ciudad, y que me alegra poder criar a mi hija donde yo fui criada...
Eso es lo que querían decir los que me advirtieron que ser madre te cambia PARA SIEMPRE. Ver la vida que nos rodea. Ver esperanza, ver a Dios en todo y en todos... mirar con OJOS DE MADRE.
Que bendición.
martes, 31 de marzo de 2009
Para autoregalarme
Webeando descubrí un muy buen libro del que vagamente recuerdo haber oído hablar... al leer algunos fragmentos, me quedé con ganas de leerlo totalmente. Por eso, en un futuro planeo autoregalármelo, ya que mi marido es reacio a los libros, y si espero eso de su parte... Se llama "Guía (Inútil) Para Madres Primerizas" y probablemente todas lo conozcan.
He aquí unos fragmentos de su introducción:
Ya está. Ya nació. Y, como esto es lo más importante que te pasó en la vida, tenés que ser feliz. ¿Qué pasa?¿Te duelen los puntos y no te podés sentar porque te salió una sandía de adentro hace 24 horas? ¿Te molesta el tajo que te hicieron en la panza y te duele cuando sonreís? ¿Estás sentada en un aro de goma que parece el asiento del inodoro? ¿Tenés las tetas como dos rocas impenetrables y te subió la fiebre a 39 y medio? ¿O tenés los pezones lastimados y cada vez que la pequeña novedad succiona te querés morir? ¿Te sentís horrible?¿Se te cae el pelo y estás gorda como un cerdo?¿Llevás un día entero sin dormir? ¿Te sentís un fenómeno de circo?
No importa, querida, fuiste madre y tenés que ser feliz. No importa que no le importes a nadie. No importa que la gente pase por delante tuyo y ni te pregunte cómo estás. Ni que no te puedas sentar y a nadie se le ocurra ofrecerte un mísero almohadón. Ni que tengas hambre y no haya nada para comer excepto dos docenas de bolas de fraile. Ni que mueras de sed y no te alcancen ni un vasito de agua. Ni que tu casa esté invadida de gente que habla a los gritos y que supuestamente viene a ayudar pero en verdad espera que le cebes mate. No importa que hasta hace un día todo el mundo estaba pendiente de vos y ahora no existís. No importa todo eso. Tenés que ser feliz.
En las últimas 24 horas cambiaron algunas cositas en tu vida, cambios que podrías tratar de procesar si no fuera por el ruido ambiente, el hormonazo y las molestias posparto. Finalmente, y aunque no lo parezca ahora, la felicidad era esto. Esto. Y vos te sentís sorprendida en tu buena fe, porque cuando te dieron manija con el embarazo nadie te dijo que esto —lo que venía después— era así.
Hay cuestiones fundamentales que por resentimiento, amnesia temporaria o necesidad de preservación de la especie nadie te cuenta. Ni tu mamá, ni tu mejor amiga que tuvo un niño antes que vos, ni los autores de libros de éxito. Todas esas cosas ahora se resumen en la palabra “esto”. Digamos tres verdades acerca de Esto:
Verdad N° 1: Nadie te lo cuenta como realmente es. Por piedad o sadismo, te lo ocultan. Esta guía contiene esa lista de cosas que nadie te dice sobre la maternidad. Por eso es imprescindible. Las que ya tuvieron hijos leerán esto y dirán “bué, qué novedad”. Pero para las primerizas, que es a quienes está dirigido este libro, es una revelación.
Verdad N° 2: Saber todas esas cosas que nadie te había dicho sobre la maternidad no sirve para nada. En eso reside la inutilidad de esta guía. ¿Para qué sirven libros como éste, entonces? Bueno, los libros sobre maternidad, en general, son una buena base de datos y argumentos que pueden ayudarte a sostener decisiones que de todos modos habrías tomado. Nadie puede enseñarte nada sobre tu propio hijo. ¿Para qué engañarte? Los niños no se crían solos, pero casi.
Miren, si no, a Rómulo y Remo. El problema de dejarlos en la puerta de Casa Cuna y salir corriendo —no digas que no se te ocurre— no es que no van a sobrevivir, sino que una no podría tolerarlo. Así que a esta altura, en la que no se aceptan cambios ni devoluciones, vas a tener que encontrarle la vuelta a la situación. Y en eso estás sola como un perro sin paseador.
Lo que sí podemos ofrecerte es el alivio que te aporta conocer la verdad. Y también soluciones para uno de los grandes problemas de la crianza de un bebé: cómo mantener a raya a los demás.
La obligación de que el niño sobreviva a la familia, el país y el mundo globalizado (todo libro serio debe contener la palabra “globalizado”) es tuya. Al menos hasta los 18 años. Parientes, autoridades y metidos varios no harán mucho al respecto, además de criticar.
Verdad N° 3: Parte del secreto de una crianza exitosa es encontrar el modo de que los demás no te jodan —y si es posible, que ayuden— mientras vos hacés el laburo. Si podemos ayudarte en eso, amiga.
Me sentí bastante identificada con muchas cosas que dicen. Tomarse con humor la maternidad me parece sano y ameniza un poco más el trajín diario.
Después de todo, ¿quien podría decir que no se sintió asi cuando tuvo a su primer bebé? Ninguna nació sabiendo, todas nos sentimos entre perdidas, agotadas y atiborradas de sentimientos...
espero poder conseguirlo!!
domingo, 7 de diciembre de 2008
Mamá o Nena
Mi prima C. tiene 14 años y está embarazada de 7 meses. Quedó cuando tenía 13.
No somos muy cercanas, pero la he visto crecer, recuerdo que en mi fiesta de 15 era una bebota preciosa de 3 añitos que tenía unos ojos preciosos.
Sigue siendo hermosa, ahora tiene la belleza de las embarazadas, y esa luz en la mirada.
Espera un varón para Enero.
Hace mucho que no la veo, ya no vive con su madre, sino con el papá del bebé, que tiene 16 años, y su familia.
El otro día me encontré con mi tía (su madre) y me contaba lo bien que está, lo madura que es, bla, bla bla.
Yo solamente la miraba.
Desde el principio, esta mujer se tomó las cosas como si fuera algo de lo más natural del mundo que su hija, la única nena de 3 hijos, estuviese embarazada a los 13 años.
Una criatura que traerá al mundo a otra.
Una nena que no sabe lo difícil que será, que habrá momentos en que desesperará, llorará, sentirá ganas de salir corriendo... y no lo hará solamente por su hijo, el motivo de todos esos sentimientos.
La felicito por no haber tomado la salida fácil y terrible del aborto, como hace la mayoría de las chicas.
Y a pesar de todo, siguió yendo al colegio y no se llevó ninguna materia.
Es admirable.
lunes, 1 de diciembre de 2008
Feliz Día!
Sí, hoy me enteré que el 1 de Diciembre es el Día Mundial del Ama de Casa.
Así que es NUESTRO día! debería ser feriado para nosotras? No deberíamos ni cocinar, ni limpiar, ni planchar, lavar, tender la cama, poner la mesa, tender ropa,...
Estoy lejos de ser Eva Longoria, o Teri Hatcher, o alguna de las demasiado perfectas "Desperate Housewives" que nos muestra Yankilandia...
esas seguro que no tocaron una plancha ni por casualidad...
Igual estoy orgullosa de serlo.
Aunque muchos digan que es ingrato, frustrante, cansador... tal vez lo sea, admito que las tareas de la casa son rutinarias e interminables.
Pero aún así, amo mi casa, amo limpiarla, acomodarla con mis propias manos, cuidar a mi hija yo sola, nunca me aburro porque siempre hay algo por hacer....
FELIZ DIA MUJERES AMAS DE CASA!!
LES dejo una humorada:
MAXIMAS DEL AMA DE CASA (DESESPERADA)
sábado, 29 de noviembre de 2008
Adopción espiritual
Mi mamá compra todas las semanas el periódico católico "Cristo Hoy".
Ojeándolo descubrí que una nueva iniciativa que se ha extendido por todo el mundo, la Adopción Espiritual.
Se trata de rezar por aquellos niños que este día, semana o mes serán abortados, claro está, con la intención de que no sean asesinados por sus madres.
Básicamente,
"La adopción espiritual es el compromiso de oración de una persona concreta en intención de la salvación de la vida de un niño en el vientre de su madre, así como de una vida justa y recta tras el nacimiento del niño, cuyo nombre es solamente conocido por Dios. Su esencia es una breve oración diaria, durante nueve meses, y eventualmente otras prácticas adicionales.
Lo que proponemos es:
- Una oración por la vida concebida
- Una vida más coherente según el mensaje del Evangelio
- Una ayuda para las personas que sufren por el pecado del aborto"
¿Qué nos cuesta rezar por una criatura que está por ser abortada? Yo creo que nada, más allá de nuestras creencias, ideologías...
Muchos dirán que están a favor del aborto. Seguramente esas personas no han sentido latir su vientre.
¿Cómo pueden decir que un embrión no es una vida?
Esta es mi opinión, no quiero polemizar, sólo dar a conocer esta gran iniciativa
jueves, 27 de noviembre de 2008
Que susto!
El otro día le saque una foto al test de embarazo positivo por el cual supimos de Maite.
Lo tengo guardado, pegado en un cuaderno donde escribo y guardo las cosas más importantes de la vida de mi nena. la cosa es que le saqué una foto para luego pasarlo a la PC y subirlo al Blog.
Cuando mi marido llegó de trabajar esa noche, se puso a ver las fotos en la cámara, como siempre, para ver las fotos que le saco a la nena a lo largo del día.
Yo estaba en nuestra habitación tendiendo la cama, cuando entró apurado con la cámara en la mano y me dijo "¿y esto?", mostrándome la foto del test.
Debo confesar que tuve ganas de hacerle una broma de mal gusto y decirle "era una sorpresa".
Pero vi su rictus de incredulidad y su "blanca palidez" y le expliqué el porqué de la foto del test de Maitena.
Respiró aliviado.
Cuando tenga hipo y quiera asustarlo, ya sé lo que tengo que hacer.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Con tus mejillas rosadas y estrellitas en los ojos,
me miras tan dulcemente,
en tu inocencia con alas,
y un llamador de los sueños me va creciendo en el alma.
Mi cielo nace en tus manos, conversación sin palabras,
Es Dios que esta iluminando con su luz de amor nuestra casa,
Y mi ángel se va durmiendo con la cancion de mi alma.
Cancion de cuna del alma.
("Estrellitas"- Axel)
lunes, 10 de noviembre de 2008
"Altacía"
Así le dice Maite a su alcancía. La tenemos desde antes que naciera, y le fuimos poniendo monedas siempre, más que todo el papá, primero las propinas que le daban por lavar algún vidrio en la estación donde trabaja, y ahora cambia los billetes por monedas para ponerlas en el tarrito. Cada tanto las saca y las cuenta; tarea en la cual no participo ya que odio contar monedas. ¿Qué pensaban, que la falta de monedas se debía al Banco Central? No, señores, acá esta la prueba: las tiene Maitena en su "altacía"!!
sábado, 8 de noviembre de 2008
Alguien dijo...
Ese alguien no sabe que un hijo se lleva en el corazón toda la vida.
*Alguien dijo que toma una seis semanas volver a la normalidad después de dar a luz.
Ese alguien no sabe que después de dar a luz la normalidad no existe.
*Alguien dijo que se aprende a ser madre por instinto.
Ese alguien nunca fue de compras con un niño de tres años.
*Alguien dijo que de "buenos" padres salen hijos "buenos".
Ese alguien piensa que un hijo viene con instrucciones y garantía.
*Alguien dijo que las "buenas" madres nunca gritan.
Ese alguien nunca vio a su hijo romper con una pelota la ventana del vecino.
*Alguien dijo que no se necesita una buena educación para ser madre.
Ese alguien nunca ayudó con una tarea de matemática de cuarto grado.
*Alguien dijo que no se puede amar al cuarto hijo como al primero.
Ese alguien no tuvo cuatro hijos.
*Alguien dijo que se pueden encontrar en los libros las respuestas a todas las preguntas sobre como criar hijos.
Ese alguien no tuvo un hijo que se metió un botón en la nariz.
*Alguien dijo que lo más difícil de ser madre es el parto.
Ese alguien nunca dejó a su hijo en la escuela el primer día de jardín.
*Alguien dijo que una madre puede hacer su labor con los ojos cerrados y una mano atada a la espalda.
Ese alguien nunca organizó la fiesta de cumpleaños de su hija.
*Alguien dijo que una madre puede dejar de preocuparse cuando los hijos se casan.
Ese alguien no sabe que el matrimonio agrega yernos y nueras al corazón de una madre.
*Alguien dijo que el trabajo de una madre termina cuando el último hijo se va del hogar.
Ese alguien no tiene nietos.
*Alguien dijo que una madre sabe que su hijo la ama, así que no hay necesidad de decírselo.
Ese alguien no es madre.
*Alguien dijo que una madre no necesita de la comprensión y del "te quiero " del hijo.
Ese alguien no es un hijo.
martes, 28 de octubre de 2008
22 meses
Hoy mi hijita cumple 22 meses. Falta tan poco para los 2 añitos! y parece que fue ayer. Realmente es cierta la frase que dicen "crecen tan rápido"... Lo noto día a día; no hay día en que no aprenda algo nuevo. Todos, todos los días nos maravilla y sorprende con alguna monada o travesura nueva. Hoy, por ejemplo, aprendió a pronunciar bien la letra "C" de "casa". No es que le estemos machacando con las letras, sino que ella solita imita cada frase que decimos, y aprende de oído. Le dije "te hiciste caca?" (ella toda palabra con C la pronunciaba con T) Me contesta: "caca" Y ahí nomás me di cuenta, pronunció la C! Una pavada quizás, pero nos pusimos tan contentos!! TE AMAMOS HIJA..!!
jueves, 16 de octubre de 2008
Backyardigans Live!
Tenía mis dudas, porque ella no está acostumbrada a música fuerte, se inhibe cuando hay mucha gente y podía temerles a los muñecos.
Pero por suerte, fue todo lo contrario.
Al principio los miraba como entre sorprendida y asustada.
Luego, empezó a señalarlos y decir "mirá", lo cual es una buena señal en ella.
Al rato nomás estaba bailando y aplaudiendo, y después hasta se fue caminando por el pasillo hasta el escenario.
Del espectáculo, hay que decir que es un poco pobre... escasa utilería y vestuario, pero los chicos por suerte disfrutan un montón y no se dan cuenta de esas cosas....
acá algunas fotos!!