Hoy creí que se venía el Apocalipsis.
Tuve que ir a buscar plata al banco, pagar tarjetas y algunos servicios, esas deudas que no se olvidan de venir cada principio de mes.
Lo que no me esperaba era ver semejante cantidad de gente. Colas en todos lados, en el cajero, en el Rapipago, en los locales de tarjetas de crédito... menos en los comercios, donde los empleados barrían las veredas.
Será porque todos tenemos la misma mentalidad de pueblo chico: voy, saco plata y de ahí me voy a pagar. Y pensé que era la única!