
viernes, 7 de mayo de 2010
El amor es más fuerte

lunes, 7 de septiembre de 2009
Ser madre
Estábamos sentándonos a comer cuando mi hija casualmente menciona que ella y su esposo están pensando en "empezar una familia" -"Nosotros estamos haciendo una encuesta", dice ella, en broma. -“¿Crees que debería tener un bebé?" -"Cambiará tu vida," digo, cuidadosamente manteniendo mi tono neutral. -"Ya sé," dice, "no más fiestas los fines de semana, no más vacaciones espontáneas..."
Pero eso no es en lo absoluto lo que yo quise decir. Miro a mi hija, intentando saber que decirle...
Quiero que sepa lo que ella nunca aprenderá en clases de parto. Quiero decirle que las heridas físicas por dar a luz un niño sanarán, pero que el volverse madre la dejarán con una herida emocional tan profunda por la cual ella será vulnerable para siempre.
Pienso en advertirle que ella nunca leerá de nuevo un periódico sin preguntarse "¿y si eso le hubiera pasado a mi hijo?". Que cada accidente de aviación, cada incendio en una casa la obsesionará. Que cuando vea fotos de niños hambrientos, se preguntará si algo podría ser peor que vivir la muerte de tu niño.
Yo la miro cuidadosamente, sus uñas finamente pintadas, el traje elegante y pienso que no importa cuan sofisticada ella sea, el convertirse en madre la reducirán al nivel primitivo de una osa que protege su cachorro.
Que una llamada urgente de "¡Mamá"! le hará dejar caer un postre o su mejor cristal sin vacilar por un momento.
Siento que debo advertirle que no importa cuántos años ella haya invertido en su carrera, ésta se descarrilará profesionalmente a causa de su maternidad.
Ella podrá hacer los arreglos para dejar al niño en casa al cuidado de una niñera, pero un día irá en camino de una reunión de negocios importante y recordará el dulce olor de su bebé, y tendrá que usar cada gramo de su disciplina para no correr a casa, sólo para asegurarse que su bebé está bien.
Yo quiero que mi hija sepa que las decisiones cotidianas ya no serán rutina.
No importa cuán decisiva pueda ser ella en su trabajo, se criticará a si misma constantemente en su papel de madre.
Mirando a mi hija tan atractiva, quiero asegurarle que en el futuro ella perderá los kilos de más del embarazo, pero nunca se sentirá igual sobre ella misma.
Que su vida, ahora tan importante, será de menos valor para ella una vez que tenga un niño.
Que ella renunciaría a ésta en un momento por salvar sus hijos, pero que también empezará a desear más años -no para lograr sus propios sueños- sino para ver a sus hijos lograr los suyos.
Yo quiero que ella sepa que una cicatriz de cesárea o las estrías se convertirán en insignias de honor.
La relación de mi hija con su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa. Deseo que ella pudiera entender cuánto más uno puede amar a un hombre que tiene cuidado para empolvar a su bebé o que nunca duda para jugar con su niño.
Yo pienso que ella debería saber que se sentirá de nuevo completamente enamorada de él por razones que ahora encontraría muy poco románticas.
Yo deseo que mi hija pudiera darse cuenta del lazo que ella sentirá, con mujeres a lo largo de la historia que han intentado detener guerras, discriminación y borrachos al volante.
Espero que ella entienda por qué yo puedo pensar racionalmente sobre la mayoría de los problemas, pero ponerme como loca cuando discuto sobre la amenaza que supone una guerra nuclear en el futuro de mis hijos.
Yo quiero describir a mi hija la euforia de ver a su niño cuando aprenda a montar una bicicleta. Quiero capturar para ella las carcajadas de un bebé que está tocando la piel suave de un perro o un gato por primera vez. Quiero que saboree la dicha que es tan real, que de hecho duele.
La mirada interrogativa de mi hija me hace caer en cuenta de las lágrimas que se han formado en mis ojos.
-"Nunca te arrepentirás de ello," digo finalmente.
Entonces alcanzo por sobre la mesa la mano de mi hija, la aprieto y ofrezco una oración silenciosa por ella, por mí, y por todas las mujeres que tropezaron en su camino hacia la más maravillosa de todas las profesiones.
Este regalo bendito de Dios... el hecho de ser madre.
sábado, 8 de agosto de 2009
La llamada
Mi mamá es enfermera jubilada,muy conocida en el barrio y siempre la buscan para algún trabajito, tipo colocar inyecciones o tomar la presión, por lo que no es raro que llamen seguido a casa para esas cosas.
Anoche atendí yo el teléfono, y la voz de una niña o chica jovencita me preguntó "si ahí era la casa de la enfermera M."; le contesté que sí, y le pasé con mi mamá.
La oí hablar unos minutos y cuando cortó la comunicación, estaba entre sorprendida y horrorizada: la chica en cuestión, que por supuesto dio un nombre más que falso, la llamaba supuestamente de parte de no sé qué médico, para preguntarle "que pastilla o inyección abortiva podía recomendarle"...
Mi mamá ni siquiera quiso oír hablar del tema. La persona que dio esa referencia, obviamente no la conoce, es una de las personas más conservadoras del mundo y jamás se prestaría a algo que tuviese que ver con el aborto o en contra de la vida.
Ahora me queda la intriga ¿Quién puede hacer eso? ¿llamar a una casa de familia y preguntar así, tan abiertamente, sobre un aborto?
Nos pusimos a pensar, y estamos seguras de que no es nadie de nuestra familia o círculo de conocidos, todos saben de la forma de ser y pensar de mi madre, y a la larga nos terminaríamos enterando.
Sea quien sea, me deja el sabor amargo de otra vida, que seguramente, se perderá por ignorancia e irresponsabilidad.
lunes, 27 de abril de 2009
Nuevo espacio
acá les dejo el link:
http://creandounavida.blogspot.com
martes, 31 de marzo de 2009
Para autoregalarme
Webeando descubrí un muy buen libro del que vagamente recuerdo haber oído hablar... al leer algunos fragmentos, me quedé con ganas de leerlo totalmente. Por eso, en un futuro planeo autoregalármelo, ya que mi marido es reacio a los libros, y si espero eso de su parte... Se llama "Guía (Inútil) Para Madres Primerizas" y probablemente todas lo conozcan.
He aquí unos fragmentos de su introducción:
Ya está. Ya nació. Y, como esto es lo más importante que te pasó en la vida, tenés que ser feliz. ¿Qué pasa?¿Te duelen los puntos y no te podés sentar porque te salió una sandía de adentro hace 24 horas? ¿Te molesta el tajo que te hicieron en la panza y te duele cuando sonreís? ¿Estás sentada en un aro de goma que parece el asiento del inodoro? ¿Tenés las tetas como dos rocas impenetrables y te subió la fiebre a 39 y medio? ¿O tenés los pezones lastimados y cada vez que la pequeña novedad succiona te querés morir? ¿Te sentís horrible?¿Se te cae el pelo y estás gorda como un cerdo?¿Llevás un día entero sin dormir? ¿Te sentís un fenómeno de circo?
No importa, querida, fuiste madre y tenés que ser feliz. No importa que no le importes a nadie. No importa que la gente pase por delante tuyo y ni te pregunte cómo estás. Ni que no te puedas sentar y a nadie se le ocurra ofrecerte un mísero almohadón. Ni que tengas hambre y no haya nada para comer excepto dos docenas de bolas de fraile. Ni que mueras de sed y no te alcancen ni un vasito de agua. Ni que tu casa esté invadida de gente que habla a los gritos y que supuestamente viene a ayudar pero en verdad espera que le cebes mate. No importa que hasta hace un día todo el mundo estaba pendiente de vos y ahora no existís. No importa todo eso. Tenés que ser feliz.
En las últimas 24 horas cambiaron algunas cositas en tu vida, cambios que podrías tratar de procesar si no fuera por el ruido ambiente, el hormonazo y las molestias posparto. Finalmente, y aunque no lo parezca ahora, la felicidad era esto. Esto. Y vos te sentís sorprendida en tu buena fe, porque cuando te dieron manija con el embarazo nadie te dijo que esto —lo que venía después— era así.
Hay cuestiones fundamentales que por resentimiento, amnesia temporaria o necesidad de preservación de la especie nadie te cuenta. Ni tu mamá, ni tu mejor amiga que tuvo un niño antes que vos, ni los autores de libros de éxito. Todas esas cosas ahora se resumen en la palabra “esto”. Digamos tres verdades acerca de Esto:
Verdad N° 1: Nadie te lo cuenta como realmente es. Por piedad o sadismo, te lo ocultan. Esta guía contiene esa lista de cosas que nadie te dice sobre la maternidad. Por eso es imprescindible. Las que ya tuvieron hijos leerán esto y dirán “bué, qué novedad”. Pero para las primerizas, que es a quienes está dirigido este libro, es una revelación.
Verdad N° 2: Saber todas esas cosas que nadie te había dicho sobre la maternidad no sirve para nada. En eso reside la inutilidad de esta guía. ¿Para qué sirven libros como éste, entonces? Bueno, los libros sobre maternidad, en general, son una buena base de datos y argumentos que pueden ayudarte a sostener decisiones que de todos modos habrías tomado. Nadie puede enseñarte nada sobre tu propio hijo. ¿Para qué engañarte? Los niños no se crían solos, pero casi.
Miren, si no, a Rómulo y Remo. El problema de dejarlos en la puerta de Casa Cuna y salir corriendo —no digas que no se te ocurre— no es que no van a sobrevivir, sino que una no podría tolerarlo. Así que a esta altura, en la que no se aceptan cambios ni devoluciones, vas a tener que encontrarle la vuelta a la situación. Y en eso estás sola como un perro sin paseador.
Lo que sí podemos ofrecerte es el alivio que te aporta conocer la verdad. Y también soluciones para uno de los grandes problemas de la crianza de un bebé: cómo mantener a raya a los demás.
La obligación de que el niño sobreviva a la familia, el país y el mundo globalizado (todo libro serio debe contener la palabra “globalizado”) es tuya. Al menos hasta los 18 años. Parientes, autoridades y metidos varios no harán mucho al respecto, además de criticar.
Verdad N° 3: Parte del secreto de una crianza exitosa es encontrar el modo de que los demás no te jodan —y si es posible, que ayuden— mientras vos hacés el laburo. Si podemos ayudarte en eso, amiga.
Me sentí bastante identificada con muchas cosas que dicen. Tomarse con humor la maternidad me parece sano y ameniza un poco más el trajín diario.
Después de todo, ¿quien podría decir que no se sintió asi cuando tuvo a su primer bebé? Ninguna nació sabiendo, todas nos sentimos entre perdidas, agotadas y atiborradas de sentimientos...
espero poder conseguirlo!!
domingo, 28 de diciembre de 2008
2 añitos !!
En cuanto entré me pusieron en sala de preparto, a cada rato venía la doctora y me hacía tacto, y yo no quería saber nada, gritaba, le sacaba la mano... pobre mina, era su primer día en el Hospital, y yo fui la primera que le tocó! seguro no se olvidó más de mi...
Me hizo caminar para acelerar el trabajo de parto, antes de ponerme suero con Oxitocina, al rato ya tenía 8 cm! avanzaba rápido...
Perdí la noción del tiempo, estaba agotada, con sed, un calor tremendo y dolorida... y con muchísimo miedo, como toda cosa desconocida... recuerdo que en la sala de partos había un crucifijo grande y lo miraba y le pedía a Jesús que me ayudara!!
finalmente luego de muchos pujos y apretones de panza NACIÓ MI PRINCESA!! a las 15.15 hs, con 3.200kg y 50 cm...
"es una maleducada, se mió y se cagó" me dijo el pediatra que la recibió.
y acá estamos, en esta inmensa bendición que me dio la vida de ser mamá, con errores, miedos, alegrías y aciertos... muchas veces siento ganas de salir corriendo, otras lloro de alegría.. pero todo vale la pena cuando escucho cerca del oído: "mami mamo" (Mami te amo)...
te adoro mi chanchita!!
domingo, 7 de diciembre de 2008
Mamá o Nena
Mi prima C. tiene 14 años y está embarazada de 7 meses. Quedó cuando tenía 13.
No somos muy cercanas, pero la he visto crecer, recuerdo que en mi fiesta de 15 era una bebota preciosa de 3 añitos que tenía unos ojos preciosos.
Sigue siendo hermosa, ahora tiene la belleza de las embarazadas, y esa luz en la mirada.
Espera un varón para Enero.
Hace mucho que no la veo, ya no vive con su madre, sino con el papá del bebé, que tiene 16 años, y su familia.
El otro día me encontré con mi tía (su madre) y me contaba lo bien que está, lo madura que es, bla, bla bla.
Yo solamente la miraba.
Desde el principio, esta mujer se tomó las cosas como si fuera algo de lo más natural del mundo que su hija, la única nena de 3 hijos, estuviese embarazada a los 13 años.
Una criatura que traerá al mundo a otra.
Una nena que no sabe lo difícil que será, que habrá momentos en que desesperará, llorará, sentirá ganas de salir corriendo... y no lo hará solamente por su hijo, el motivo de todos esos sentimientos.
La felicito por no haber tomado la salida fácil y terrible del aborto, como hace la mayoría de las chicas.
Y a pesar de todo, siguió yendo al colegio y no se llevó ninguna materia.
Es admirable.
miércoles, 3 de diciembre de 2008
Amamantar
Me da tristeza ver que cada día parece haber menos mujeres que amamantan, o embarazadas que desean amamantar. Y no es que no puedan. Sino que ni lo intentan. Las entiendo, he estado ahí, no crean que estoy prejuzgando.
Sé que los dolores que causa la mamada del bebé los primeros días son terribles.
Yo lloraba cada vez que tenía que darle la teta. Me sangraban.
Mientras ella mamaba me agarraba de las sábanas o de la mano de mi marido, porque sin exagerar, entre el dolor de los pezones, la episiotomía, y el cuerpo adolorido como si me hubiera agarrado la barra brava de River, creía que no iba a soportar.
¿Pero adivinen que? Lo soporté. ¡Amamanté 18 meses y no me pasó nada!
El cuerpo de la mujer esta "diseñado" para todos esos trotes.
No podríamos tener a un bebé 9 meses en nuestro cuerpo, hacerlo nacer, amamantarlo, criarlo, si no estuviéramos hechas para eso.
No escuchen esos comentarios idiotas de "tu leche no lo llena", "tu leche no es buena", "hay que complementar con mamadera", "se queda con hambre", "¿no es grande ya para tomar la teta?" (por favor, que gente ignorante!)
Confíen en sus cuerpos. Escúchenlos. Ustedes pueden!
¡¡Nosotras podemos!!
sábado, 29 de noviembre de 2008
Adopción espiritual
Mi mamá compra todas las semanas el periódico católico "Cristo Hoy".
Ojeándolo descubrí que una nueva iniciativa que se ha extendido por todo el mundo, la Adopción Espiritual.
Se trata de rezar por aquellos niños que este día, semana o mes serán abortados, claro está, con la intención de que no sean asesinados por sus madres.
Básicamente,
"La adopción espiritual es el compromiso de oración de una persona concreta en intención de la salvación de la vida de un niño en el vientre de su madre, así como de una vida justa y recta tras el nacimiento del niño, cuyo nombre es solamente conocido por Dios. Su esencia es una breve oración diaria, durante nueve meses, y eventualmente otras prácticas adicionales.
Lo que proponemos es:
- Una oración por la vida concebida
- Una vida más coherente según el mensaje del Evangelio
- Una ayuda para las personas que sufren por el pecado del aborto"
¿Qué nos cuesta rezar por una criatura que está por ser abortada? Yo creo que nada, más allá de nuestras creencias, ideologías...
Muchos dirán que están a favor del aborto. Seguramente esas personas no han sentido latir su vientre.
¿Cómo pueden decir que un embrión no es una vida?
Esta es mi opinión, no quiero polemizar, sólo dar a conocer esta gran iniciativa
sábado, 8 de noviembre de 2008
Alguien dijo...
Ese alguien no sabe que un hijo se lleva en el corazón toda la vida.
*Alguien dijo que toma una seis semanas volver a la normalidad después de dar a luz.
Ese alguien no sabe que después de dar a luz la normalidad no existe.
*Alguien dijo que se aprende a ser madre por instinto.
Ese alguien nunca fue de compras con un niño de tres años.
*Alguien dijo que de "buenos" padres salen hijos "buenos".
Ese alguien piensa que un hijo viene con instrucciones y garantía.
*Alguien dijo que las "buenas" madres nunca gritan.
Ese alguien nunca vio a su hijo romper con una pelota la ventana del vecino.
*Alguien dijo que no se necesita una buena educación para ser madre.
Ese alguien nunca ayudó con una tarea de matemática de cuarto grado.
*Alguien dijo que no se puede amar al cuarto hijo como al primero.
Ese alguien no tuvo cuatro hijos.
*Alguien dijo que se pueden encontrar en los libros las respuestas a todas las preguntas sobre como criar hijos.
Ese alguien no tuvo un hijo que se metió un botón en la nariz.
*Alguien dijo que lo más difícil de ser madre es el parto.
Ese alguien nunca dejó a su hijo en la escuela el primer día de jardín.
*Alguien dijo que una madre puede hacer su labor con los ojos cerrados y una mano atada a la espalda.
Ese alguien nunca organizó la fiesta de cumpleaños de su hija.
*Alguien dijo que una madre puede dejar de preocuparse cuando los hijos se casan.
Ese alguien no sabe que el matrimonio agrega yernos y nueras al corazón de una madre.
*Alguien dijo que el trabajo de una madre termina cuando el último hijo se va del hogar.
Ese alguien no tiene nietos.
*Alguien dijo que una madre sabe que su hijo la ama, así que no hay necesidad de decírselo.
Ese alguien no es madre.
*Alguien dijo que una madre no necesita de la comprensión y del "te quiero " del hijo.
Ese alguien no es un hijo.
viernes, 4 de julio de 2008
Mitos y Verdades
Hasta que estuve embarazada, nunca supe cuántas pavadas habla la gente acerca del embarazo, parto o lactancia. ¿Es que toda persona que te cruzás por la calle y te ve con panza es un erudito de la obstetricia? He escuchado tantas “bienintencionadas” advertencias, consejos, opiniones, que, por supuesto, una nunca pide, y sin embargo se las largan…
Más allá de todo esto, hay ciertas aseveraciones que se toman como “leyes” sin siquiera ser ciertas. Toda embarazada debería conocerlas. Acá hay una lista de algunas, tomadas de www.dandoaluz.net
(en color, mi propia experiencia en el parto de mi hija)
• “Cuando se rompe la bolsa empieza el trabajo de parto”
Esto no siempre es así, a veces la bolsa se rompe durante el trabajo de parto, otras veces unas horas antes. En la gran mayoría de los casos el parto se desencadena espontáneamente antes de las cuarenta y ocho horas.Hay que evitar infecciones que puedan ascender desde la vagina hacia el bebé en ese período. Evaluar con el médico la necesidad de antibióticos, no realizar tactos vaginales.(En mi caso, la bolsa jamás se rompió por sí sola, sino que tuvieron que rompérmela durante el trabajo de parto)
• “Si no te hacen una episiotomía te desgarrás”
Está científicamente demostrado que la episiotomía no evita los desgarros graves y que no deberían hacerse nunca episiotomías rutinarias.(No deberían, pero se hacen. A mi me hicieron una bastante grande y mucho antes de que saliera la cabeza del bebé, y como justificativo me dieron justamente este)
• “No podés comer ni tomar durante el trabajo de parto porque te podés aspirar el vómito en caso de que te hagan una cesárea”
Beber jugos o ingerir cómodas livianas y energéticas previene la fatiga materna .La Organización mundial de la salud recomienda no restringir la ingesta de alimentos durante el parto.(Sin embargo, tampoco te vas a comer un plato de ñoquis en la sala de preparto. Lo menos que te da es hambre, yo estuve 3 días casi sin comer antes de parto y durante el mismo sólo me mojaban la boca con una gasa con agua)
•”Hay que cortar el cordón rápido porque le va sangre al bebé y eso es malo.”
El corte oportuno o tardío del cordón previene la anemia durante los primeros meses del bebé.
• “Una cesárea es más segura que un parto vaginal”
Una cesárea tiene mayores riesgos de hemorragia e infecciones maternas, a la vez que aumenta el riesgo de dificultad respiratoria para el recién nacido.(Una cesárea, en la gran mayoría de los casos, sólo le conviene al bolsillo del médico. Por favor NO SE DEJEN PROGRAMAR ASÍ COMO ASÍ UNA CESÁREA. Yo tuve un parto vaginal bastante difícil y aún así lo prefiero y recomiendo)
• “La peridural no tiene riesgos”
Es una intervención médica y como tal conlleva riesgos que deben ser debidamente informados a cada mujer. (Conozco a una señora que quedó cuadripléjica debido a la peridural que le hicieron en la cesárea de su hijo… Inocua las tarlipes…)
• “Sin peridural no podés disfrutar del parto”
Cada mujer es diferente y tiene derecho a transitar el parto según sus convicciones y debidamente informada.(Muchas dicen que es mejor, me gustaría haberlo sabido. Fui una de las que no estuvo “debidamente informada”, para variar.)
• “Si no te rasuran los genitales te podés infectar”
No aporta ningún beneficio, además de ser incómodo y potencialmente riesgoso por favorecer infecciones en la piel debido a micro traumatismos.(A mi me rasuró mi mamá unos días antes del parto, claro que ella es enfermera jubilada. Y en el momento del parto, la doctora me preguntó quién me había rasurado tan bien… pero es sólo una cuestión de estética.)
• “Si te hacen enema no te hacés caca en el parto”
El intestino se evacua espontáneamente durante el inicio de trabajo de parto .La OMS desaconseja las enemas por producir malestar materno y distensión abdominal. (Yo tenía “miedito” de que me fueran a hacer un enema. Fue lo primero que pregunté cuando llegué a preparto, y por suerte me dijeron que no. Y NO me cag.. en el medio del parto, a Dios gracias y a que soy estreñida.)
• “No hay que gritar porque perdés fuerza”
Las mujeres somos libres de expresar nuestras emociones .El grito, como en cualquier situación apasionada refuerza nuestras intenciones.(Yo grité de lo lindo!y no perdí un gramito de fuerza para empujar a mi hija a este mundo)
• “Durante el Trabajo de Parto tenés que estar acostada y con monitor para cuidar la salud del bebe”
Solo en los casos de embarazo de alto riesgo el monitoreo puede aportar datos beneficiosos. Para el resto de los embarazos el monitoreo ha demostrado ser perjudicial, debido a que aumentan las cesáreas por errores diagnósticos. (Durante el parto yo no tuve monitoreo, ni siquiera pensé en eso. Ya en preparto habían monitoreado al bebé y todo estaba bien, por lo que supongo no era necesario ya en el parto en sí)
• “Hay que romper la bolsa antes de que nazca porque ya no cumple ninguna función”
La bolsa protege al bebé de infecciones, y amortigua el impacto de su cabeza contra la pelvis ósea. Hace que el parto sea menos doloroso ya que la cabeza del bebé no impacta directamente sobre el cuello uterino.(Esta sí que no la tenía. Yo pensaba que había que romperla imperativamente)
• “Tuve cesárea porque no dilato”
Seguramente tuviste una cesárea porque no supieron esperarte(Cuack! Una explicación que he oído muchas veces, y una respuesta que me dio pena dar…)
• “Voy a cesárea programada porque no voy a dilatar”
La única manera de saber que un parto es posible es permitiendo que el parto transcurra, bajo una supervisión idónea.(Así es. Como ya dije antes, es montruosa la cantidad de cesáreas programadas al cuete, con excusas tanto o más inverosímiles que ésta)
• “Tengo una cesárea anterior y me dijeron que si intento un parto vaginal se me puede romper el útero”
La probabilidad de rotura uterina es menor al 0.5% y depende mucho del antecedente infecciones post quirúrgicas en la cesárea anterior o del uso indebido de oxitocina para acelerar el parto. (Inténtenlo al menos!No vayan al cuchillo sólo porque tienen una cesárea. Una conocida tuvo una cesárea y luego dos partos vaginales maravillosos)
• “Todos los partos requieren goteo”
Falso. La mayoría de los partos sólo requieren paciencia (Y que lo digan…)
• Hay que colocar la vía por si hay una emergencia.
Solo si se prevé que pueda haber alguna complicación. (Tuve suero puesto todo el parto y me lastimé, se infiltró, se me puso la mano como un sapo…)
• “Las cesáreas previenen los prolapsos y la incontinencia urinaria”
Hay una tendencia hereditaria a los prolapsos con o sin incontinencia urinaria. Estos trastornos pueden ocurrir independientemente de la vía del parto. Por el peso de la gestación sobre un periné poco elástico, por ejercicios inapropiados (correr, saltar, levantar pesas, etc.)
Esto puede prevenirse o mejorarse mediante ejercicios específicos para el periné.
• Si tengo relaciones sexuales embarazada ¿el pene puede lastimar al bebé?
Durante el embarazo la cabeza del bebé esta muy alejada de la porción de la vagina que puede alcanzar el pene.(Aunque parezca una locura, una tiene miedo de eso… )
viernes, 7 de mayo de 2010
El amor es más fuerte

lunes, 7 de septiembre de 2009
Ser madre
Estábamos sentándonos a comer cuando mi hija casualmente menciona que ella y su esposo están pensando en "empezar una familia" -"Nosotros estamos haciendo una encuesta", dice ella, en broma. -“¿Crees que debería tener un bebé?" -"Cambiará tu vida," digo, cuidadosamente manteniendo mi tono neutral. -"Ya sé," dice, "no más fiestas los fines de semana, no más vacaciones espontáneas..."
Pero eso no es en lo absoluto lo que yo quise decir. Miro a mi hija, intentando saber que decirle...
Quiero que sepa lo que ella nunca aprenderá en clases de parto. Quiero decirle que las heridas físicas por dar a luz un niño sanarán, pero que el volverse madre la dejarán con una herida emocional tan profunda por la cual ella será vulnerable para siempre.
Pienso en advertirle que ella nunca leerá de nuevo un periódico sin preguntarse "¿y si eso le hubiera pasado a mi hijo?". Que cada accidente de aviación, cada incendio en una casa la obsesionará. Que cuando vea fotos de niños hambrientos, se preguntará si algo podría ser peor que vivir la muerte de tu niño.
Yo la miro cuidadosamente, sus uñas finamente pintadas, el traje elegante y pienso que no importa cuan sofisticada ella sea, el convertirse en madre la reducirán al nivel primitivo de una osa que protege su cachorro.
Que una llamada urgente de "¡Mamá"! le hará dejar caer un postre o su mejor cristal sin vacilar por un momento.
Siento que debo advertirle que no importa cuántos años ella haya invertido en su carrera, ésta se descarrilará profesionalmente a causa de su maternidad.
Ella podrá hacer los arreglos para dejar al niño en casa al cuidado de una niñera, pero un día irá en camino de una reunión de negocios importante y recordará el dulce olor de su bebé, y tendrá que usar cada gramo de su disciplina para no correr a casa, sólo para asegurarse que su bebé está bien.
Yo quiero que mi hija sepa que las decisiones cotidianas ya no serán rutina.
No importa cuán decisiva pueda ser ella en su trabajo, se criticará a si misma constantemente en su papel de madre.
Mirando a mi hija tan atractiva, quiero asegurarle que en el futuro ella perderá los kilos de más del embarazo, pero nunca se sentirá igual sobre ella misma.
Que su vida, ahora tan importante, será de menos valor para ella una vez que tenga un niño.
Que ella renunciaría a ésta en un momento por salvar sus hijos, pero que también empezará a desear más años -no para lograr sus propios sueños- sino para ver a sus hijos lograr los suyos.
Yo quiero que ella sepa que una cicatriz de cesárea o las estrías se convertirán en insignias de honor.
La relación de mi hija con su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa. Deseo que ella pudiera entender cuánto más uno puede amar a un hombre que tiene cuidado para empolvar a su bebé o que nunca duda para jugar con su niño.
Yo pienso que ella debería saber que se sentirá de nuevo completamente enamorada de él por razones que ahora encontraría muy poco románticas.
Yo deseo que mi hija pudiera darse cuenta del lazo que ella sentirá, con mujeres a lo largo de la historia que han intentado detener guerras, discriminación y borrachos al volante.
Espero que ella entienda por qué yo puedo pensar racionalmente sobre la mayoría de los problemas, pero ponerme como loca cuando discuto sobre la amenaza que supone una guerra nuclear en el futuro de mis hijos.
Yo quiero describir a mi hija la euforia de ver a su niño cuando aprenda a montar una bicicleta. Quiero capturar para ella las carcajadas de un bebé que está tocando la piel suave de un perro o un gato por primera vez. Quiero que saboree la dicha que es tan real, que de hecho duele.
La mirada interrogativa de mi hija me hace caer en cuenta de las lágrimas que se han formado en mis ojos.
-"Nunca te arrepentirás de ello," digo finalmente.
Entonces alcanzo por sobre la mesa la mano de mi hija, la aprieto y ofrezco una oración silenciosa por ella, por mí, y por todas las mujeres que tropezaron en su camino hacia la más maravillosa de todas las profesiones.
Este regalo bendito de Dios... el hecho de ser madre.
sábado, 8 de agosto de 2009
La llamada
Mi mamá es enfermera jubilada,muy conocida en el barrio y siempre la buscan para algún trabajito, tipo colocar inyecciones o tomar la presión, por lo que no es raro que llamen seguido a casa para esas cosas.
Anoche atendí yo el teléfono, y la voz de una niña o chica jovencita me preguntó "si ahí era la casa de la enfermera M."; le contesté que sí, y le pasé con mi mamá.
La oí hablar unos minutos y cuando cortó la comunicación, estaba entre sorprendida y horrorizada: la chica en cuestión, que por supuesto dio un nombre más que falso, la llamaba supuestamente de parte de no sé qué médico, para preguntarle "que pastilla o inyección abortiva podía recomendarle"...
Mi mamá ni siquiera quiso oír hablar del tema. La persona que dio esa referencia, obviamente no la conoce, es una de las personas más conservadoras del mundo y jamás se prestaría a algo que tuviese que ver con el aborto o en contra de la vida.
Ahora me queda la intriga ¿Quién puede hacer eso? ¿llamar a una casa de familia y preguntar así, tan abiertamente, sobre un aborto?
Nos pusimos a pensar, y estamos seguras de que no es nadie de nuestra familia o círculo de conocidos, todos saben de la forma de ser y pensar de mi madre, y a la larga nos terminaríamos enterando.
Sea quien sea, me deja el sabor amargo de otra vida, que seguramente, se perderá por ignorancia e irresponsabilidad.
lunes, 27 de abril de 2009
Nuevo espacio
acá les dejo el link:
http://creandounavida.blogspot.com
martes, 31 de marzo de 2009
Para autoregalarme
Webeando descubrí un muy buen libro del que vagamente recuerdo haber oído hablar... al leer algunos fragmentos, me quedé con ganas de leerlo totalmente. Por eso, en un futuro planeo autoregalármelo, ya que mi marido es reacio a los libros, y si espero eso de su parte... Se llama "Guía (Inútil) Para Madres Primerizas" y probablemente todas lo conozcan.
He aquí unos fragmentos de su introducción:
Ya está. Ya nació. Y, como esto es lo más importante que te pasó en la vida, tenés que ser feliz. ¿Qué pasa?¿Te duelen los puntos y no te podés sentar porque te salió una sandía de adentro hace 24 horas? ¿Te molesta el tajo que te hicieron en la panza y te duele cuando sonreís? ¿Estás sentada en un aro de goma que parece el asiento del inodoro? ¿Tenés las tetas como dos rocas impenetrables y te subió la fiebre a 39 y medio? ¿O tenés los pezones lastimados y cada vez que la pequeña novedad succiona te querés morir? ¿Te sentís horrible?¿Se te cae el pelo y estás gorda como un cerdo?¿Llevás un día entero sin dormir? ¿Te sentís un fenómeno de circo?
No importa, querida, fuiste madre y tenés que ser feliz. No importa que no le importes a nadie. No importa que la gente pase por delante tuyo y ni te pregunte cómo estás. Ni que no te puedas sentar y a nadie se le ocurra ofrecerte un mísero almohadón. Ni que tengas hambre y no haya nada para comer excepto dos docenas de bolas de fraile. Ni que mueras de sed y no te alcancen ni un vasito de agua. Ni que tu casa esté invadida de gente que habla a los gritos y que supuestamente viene a ayudar pero en verdad espera que le cebes mate. No importa que hasta hace un día todo el mundo estaba pendiente de vos y ahora no existís. No importa todo eso. Tenés que ser feliz.
En las últimas 24 horas cambiaron algunas cositas en tu vida, cambios que podrías tratar de procesar si no fuera por el ruido ambiente, el hormonazo y las molestias posparto. Finalmente, y aunque no lo parezca ahora, la felicidad era esto. Esto. Y vos te sentís sorprendida en tu buena fe, porque cuando te dieron manija con el embarazo nadie te dijo que esto —lo que venía después— era así.
Hay cuestiones fundamentales que por resentimiento, amnesia temporaria o necesidad de preservación de la especie nadie te cuenta. Ni tu mamá, ni tu mejor amiga que tuvo un niño antes que vos, ni los autores de libros de éxito. Todas esas cosas ahora se resumen en la palabra “esto”. Digamos tres verdades acerca de Esto:
Verdad N° 1: Nadie te lo cuenta como realmente es. Por piedad o sadismo, te lo ocultan. Esta guía contiene esa lista de cosas que nadie te dice sobre la maternidad. Por eso es imprescindible. Las que ya tuvieron hijos leerán esto y dirán “bué, qué novedad”. Pero para las primerizas, que es a quienes está dirigido este libro, es una revelación.
Verdad N° 2: Saber todas esas cosas que nadie te había dicho sobre la maternidad no sirve para nada. En eso reside la inutilidad de esta guía. ¿Para qué sirven libros como éste, entonces? Bueno, los libros sobre maternidad, en general, son una buena base de datos y argumentos que pueden ayudarte a sostener decisiones que de todos modos habrías tomado. Nadie puede enseñarte nada sobre tu propio hijo. ¿Para qué engañarte? Los niños no se crían solos, pero casi.
Miren, si no, a Rómulo y Remo. El problema de dejarlos en la puerta de Casa Cuna y salir corriendo —no digas que no se te ocurre— no es que no van a sobrevivir, sino que una no podría tolerarlo. Así que a esta altura, en la que no se aceptan cambios ni devoluciones, vas a tener que encontrarle la vuelta a la situación. Y en eso estás sola como un perro sin paseador.
Lo que sí podemos ofrecerte es el alivio que te aporta conocer la verdad. Y también soluciones para uno de los grandes problemas de la crianza de un bebé: cómo mantener a raya a los demás.
La obligación de que el niño sobreviva a la familia, el país y el mundo globalizado (todo libro serio debe contener la palabra “globalizado”) es tuya. Al menos hasta los 18 años. Parientes, autoridades y metidos varios no harán mucho al respecto, además de criticar.
Verdad N° 3: Parte del secreto de una crianza exitosa es encontrar el modo de que los demás no te jodan —y si es posible, que ayuden— mientras vos hacés el laburo. Si podemos ayudarte en eso, amiga.
Me sentí bastante identificada con muchas cosas que dicen. Tomarse con humor la maternidad me parece sano y ameniza un poco más el trajín diario.
Después de todo, ¿quien podría decir que no se sintió asi cuando tuvo a su primer bebé? Ninguna nació sabiendo, todas nos sentimos entre perdidas, agotadas y atiborradas de sentimientos...
espero poder conseguirlo!!
domingo, 28 de diciembre de 2008
2 añitos !!
En cuanto entré me pusieron en sala de preparto, a cada rato venía la doctora y me hacía tacto, y yo no quería saber nada, gritaba, le sacaba la mano... pobre mina, era su primer día en el Hospital, y yo fui la primera que le tocó! seguro no se olvidó más de mi...
Me hizo caminar para acelerar el trabajo de parto, antes de ponerme suero con Oxitocina, al rato ya tenía 8 cm! avanzaba rápido...
Perdí la noción del tiempo, estaba agotada, con sed, un calor tremendo y dolorida... y con muchísimo miedo, como toda cosa desconocida... recuerdo que en la sala de partos había un crucifijo grande y lo miraba y le pedía a Jesús que me ayudara!!
finalmente luego de muchos pujos y apretones de panza NACIÓ MI PRINCESA!! a las 15.15 hs, con 3.200kg y 50 cm...
"es una maleducada, se mió y se cagó" me dijo el pediatra que la recibió.
y acá estamos, en esta inmensa bendición que me dio la vida de ser mamá, con errores, miedos, alegrías y aciertos... muchas veces siento ganas de salir corriendo, otras lloro de alegría.. pero todo vale la pena cuando escucho cerca del oído: "mami mamo" (Mami te amo)...
te adoro mi chanchita!!
domingo, 7 de diciembre de 2008
Mamá o Nena
Mi prima C. tiene 14 años y está embarazada de 7 meses. Quedó cuando tenía 13.
No somos muy cercanas, pero la he visto crecer, recuerdo que en mi fiesta de 15 era una bebota preciosa de 3 añitos que tenía unos ojos preciosos.
Sigue siendo hermosa, ahora tiene la belleza de las embarazadas, y esa luz en la mirada.
Espera un varón para Enero.
Hace mucho que no la veo, ya no vive con su madre, sino con el papá del bebé, que tiene 16 años, y su familia.
El otro día me encontré con mi tía (su madre) y me contaba lo bien que está, lo madura que es, bla, bla bla.
Yo solamente la miraba.
Desde el principio, esta mujer se tomó las cosas como si fuera algo de lo más natural del mundo que su hija, la única nena de 3 hijos, estuviese embarazada a los 13 años.
Una criatura que traerá al mundo a otra.
Una nena que no sabe lo difícil que será, que habrá momentos en que desesperará, llorará, sentirá ganas de salir corriendo... y no lo hará solamente por su hijo, el motivo de todos esos sentimientos.
La felicito por no haber tomado la salida fácil y terrible del aborto, como hace la mayoría de las chicas.
Y a pesar de todo, siguió yendo al colegio y no se llevó ninguna materia.
Es admirable.
miércoles, 3 de diciembre de 2008
Amamantar
Me da tristeza ver que cada día parece haber menos mujeres que amamantan, o embarazadas que desean amamantar. Y no es que no puedan. Sino que ni lo intentan. Las entiendo, he estado ahí, no crean que estoy prejuzgando.
Sé que los dolores que causa la mamada del bebé los primeros días son terribles.
Yo lloraba cada vez que tenía que darle la teta. Me sangraban.
Mientras ella mamaba me agarraba de las sábanas o de la mano de mi marido, porque sin exagerar, entre el dolor de los pezones, la episiotomía, y el cuerpo adolorido como si me hubiera agarrado la barra brava de River, creía que no iba a soportar.
¿Pero adivinen que? Lo soporté. ¡Amamanté 18 meses y no me pasó nada!
El cuerpo de la mujer esta "diseñado" para todos esos trotes.
No podríamos tener a un bebé 9 meses en nuestro cuerpo, hacerlo nacer, amamantarlo, criarlo, si no estuviéramos hechas para eso.
No escuchen esos comentarios idiotas de "tu leche no lo llena", "tu leche no es buena", "hay que complementar con mamadera", "se queda con hambre", "¿no es grande ya para tomar la teta?" (por favor, que gente ignorante!)
Confíen en sus cuerpos. Escúchenlos. Ustedes pueden!
¡¡Nosotras podemos!!
sábado, 29 de noviembre de 2008
Adopción espiritual
Mi mamá compra todas las semanas el periódico católico "Cristo Hoy".
Ojeándolo descubrí que una nueva iniciativa que se ha extendido por todo el mundo, la Adopción Espiritual.
Se trata de rezar por aquellos niños que este día, semana o mes serán abortados, claro está, con la intención de que no sean asesinados por sus madres.
Básicamente,
"La adopción espiritual es el compromiso de oración de una persona concreta en intención de la salvación de la vida de un niño en el vientre de su madre, así como de una vida justa y recta tras el nacimiento del niño, cuyo nombre es solamente conocido por Dios. Su esencia es una breve oración diaria, durante nueve meses, y eventualmente otras prácticas adicionales.
Lo que proponemos es:
- Una oración por la vida concebida
- Una vida más coherente según el mensaje del Evangelio
- Una ayuda para las personas que sufren por el pecado del aborto"
¿Qué nos cuesta rezar por una criatura que está por ser abortada? Yo creo que nada, más allá de nuestras creencias, ideologías...
Muchos dirán que están a favor del aborto. Seguramente esas personas no han sentido latir su vientre.
¿Cómo pueden decir que un embrión no es una vida?
Esta es mi opinión, no quiero polemizar, sólo dar a conocer esta gran iniciativa
sábado, 8 de noviembre de 2008
Alguien dijo...
Ese alguien no sabe que un hijo se lleva en el corazón toda la vida.
*Alguien dijo que toma una seis semanas volver a la normalidad después de dar a luz.
Ese alguien no sabe que después de dar a luz la normalidad no existe.
*Alguien dijo que se aprende a ser madre por instinto.
Ese alguien nunca fue de compras con un niño de tres años.
*Alguien dijo que de "buenos" padres salen hijos "buenos".
Ese alguien piensa que un hijo viene con instrucciones y garantía.
*Alguien dijo que las "buenas" madres nunca gritan.
Ese alguien nunca vio a su hijo romper con una pelota la ventana del vecino.
*Alguien dijo que no se necesita una buena educación para ser madre.
Ese alguien nunca ayudó con una tarea de matemática de cuarto grado.
*Alguien dijo que no se puede amar al cuarto hijo como al primero.
Ese alguien no tuvo cuatro hijos.
*Alguien dijo que se pueden encontrar en los libros las respuestas a todas las preguntas sobre como criar hijos.
Ese alguien no tuvo un hijo que se metió un botón en la nariz.
*Alguien dijo que lo más difícil de ser madre es el parto.
Ese alguien nunca dejó a su hijo en la escuela el primer día de jardín.
*Alguien dijo que una madre puede hacer su labor con los ojos cerrados y una mano atada a la espalda.
Ese alguien nunca organizó la fiesta de cumpleaños de su hija.
*Alguien dijo que una madre puede dejar de preocuparse cuando los hijos se casan.
Ese alguien no sabe que el matrimonio agrega yernos y nueras al corazón de una madre.
*Alguien dijo que el trabajo de una madre termina cuando el último hijo se va del hogar.
Ese alguien no tiene nietos.
*Alguien dijo que una madre sabe que su hijo la ama, así que no hay necesidad de decírselo.
Ese alguien no es madre.
*Alguien dijo que una madre no necesita de la comprensión y del "te quiero " del hijo.
Ese alguien no es un hijo.

