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martes, 2 de agosto de 2011

Semana Mundial de la Lactancia Materna 2011

La Lactancia Materna es Mucho Más que Leche

La Lactancia Materna es Mucho Más que Leche es un Carnaval de Blogs iniciado por Amor Maternal para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna e invitar a la reflexión acerca de todas las dimensiones en las cuales podemos concebir la lactancia materna, todos los ámbitos de la vida en los cuales puede afectar tanto al ser humano, como a la sociedad, al planeta, las relaciones interpersonales, etc.

Leer más: http://www.amormaternal.com/2001/07/semana-mundial-de-la-lactancia-materna.html#ixzz1TuvJUWYT
Under Creative Commons License: Attribution Non-Commercial No Derivatives


¿Que es la semana mundial de la Lactancia Materna?

1-7 de agosto de 2011

Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinada a fomentar la lactancia materna, o natural, y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo. Según la Alianza Mundial pro Lactancia Materna, coordinadora de los eventos, la lactancia natural es el mejor modo de proporcionar al recién nacido los nutrientes que necesita. La OMS la recomienda como modo exclusivo de alimentación hasta los seis meses de edad.

Con la Semana Mundial se conmemora la Declaración de Innocenti, formulada por altos cargos de la OMS y el UNICEF en agosto de 1990 con el fin de proteger, promover y respaldar la lactancia materna.(OMS)






martes, 31 de mayo de 2011

Al que no madruga...




... Dios no lo ayuda?? si es así, nosotras vamos fritas.
Yo no soy para nada madrugadora, no me gusta levantarme temprano, lo reconozco y no me importa lo que piensen los demás!y claro, mi hija sigue el mismo camino...
Nunca logro despertarla antes de las 10.30, incluso si no la despierto, sé que seguiría durmiendo!

No sé cuando me sucedió. Yo fui toda la vida al colegio a la mañana, desde jardín de 5 años hasta tercer año, donde bruscamente decidieron poner 4to, 5to y 6to año solamente en el turno tarde... recuerdo que yo lloraba porque estaba acostumbrada a ir a la mañana, no quería saber nada, me costó horrores, eran las 2 de la tarde y me dormía sentada en el banco...
Pero como somos animales de costumbre -de eso estoy convencida-, le tomé el gustito...
Recién volví a madrugar cuando trabajaba, me levantaba a las 6 am porque mi horario era de 7 a 14. Pero claro, ahí no tenía hijos y luego podía dormir toda la tarde si quería.
Cuando nació mi hija, en principio tenía el horario cambiado, dormía todo el día, y a la noche estaba como el dos de oro. Así nos fuimos acostumbrando...
Por suerte le tocó ir de turno tarde al Jardín, de 13.30 a 16.30, así que en Invierno no pasamos tanto frío.
Mi marido tiene turnos rotativos, por lo que trabaja una semana de tarde, otra de mañana y otra de noche, así que casi nunca tengo el apuro de tener la comida lista a cierto horario. Cuando él esta de turno noche, no se levanta a almorzar, así que comemos las dos solas, o le hago comida sólo para ella, y yo tomo mates.
Muchas veces me miraron con cara rara o me criticaron por no levantarme "a un horario correcto". Incluso mi propia señora Madre.... Y les pregunto, que les importa? Les cambia algo de sus vidas, que yo me levante a las 6, a las 8 o a las 3 de la tarde?? Sí, tenemos una rutina bastante particular: casi nunca comemos los 3 juntos, los Domingos nos levantamos tardísimo, y saben que? funciona! para nosotros funciona!

viernes, 27 de mayo de 2011

#yo confieso

...que nunca fui "maternal", no antes de tener a mi hija.
Si bien siempre jugué con muñecas, con bebotes y todo lo acostumbrado de los juguetes de una niña, nunca me llamaron la atención los bebés, nunca supe como tratarlos, nunca había cambiado un pañal ni preparado una mamadera...
Recuerdo que muchas amigas mías andaban siempre atrás de cada bebé que veían; los alzaban y los llevaban a todas partes, incluso oficiaban de niñeras cuando los padres del niño se los pedían... A mi jamás se me hubiera pasado por la cabeza.

Ya de grande, mis amigas fueron madres, siempre quise mucho a esos niños, los visitaba, los atendía, pero no mucho más de eso; sólo lo justo y lo que era esperable de mi parte.

Cuando pensaba en tener hijos, siempre quise tener 3, pero lo veía como algo "a futuro" y muy lejano.
Pero como siempre, el destino no sabe de planes, y quedé embarazada. Tuve a mi hija. Fui mamá.

...y junto con mi hija, nacieron cosas en mí que nunca había sentido, cosas que ni siquiera hubiera imaginado que existían dentro mío. Toda la visión sobre el embarazo y los bebés, cambió radicalmente en mí.
Pasé de la casi indiferencia, a prestarle mucha atención a cada embarazada, cada bebé, emocionarme con los partos, interesarme por causas como la lactancia materna exclusiva y el parto respetado, conceptos que antes no existían para mí. Conocer sobre alergias, pediatras, medicamentos, vacunas, jardines, todo ese Universo desconocido hasta entonces....

Me redescubrí a mi misma a través de mi hija. Conocí cosas que nunca hubiera sabido que estaban ahí, y las sigo descubriendo día a día.
No digo que me muero por cada niño que veo, ni que adoro a todos los niños del mundo...
sólo digo que NACÍ COMO MADRE, en el momento en que mi hija vino al mundo.

miércoles, 19 de enero de 2011

Madre 365


Antes de ser madre una ignora TODO acerca de ser madre.
Ni siquiera tiene una pálida idea de todo lo que le tocará vivir, sentir, perder, ganar, en este maravilloso y sinuoso camino de la maternidad.
Y como siempre digo, muchas veces no hay mayor sabiduría que la ignorancia.
No hay descanso del rol de madre. Estamos (y TENEMOS que estar) disponibles las 24 horas, los 365 días del año. Y siempre listas, atentas, descansadas, dispuestas a ser despertadas a cualquier hora, interrumpidas en el baño, avergonzadas en el supermercado, manchadas con bebida y comida (por no hablar de cosas peores) y todo esto sin perder la cordura y el buen semblante.
Realmente es así? Es obligatorio tener ganas de ver mil veces la misma película de dibujitos? Es obligatorio ver tu programa favorito entrecortado con "mamá, quiero esto", "mamá, quiero lo otro"?Que te obliga a aceptar que muchas cosas de tu vida las decida una personita que apenas se ve del piso?
Para mí, eso es AMOR. AMOR, y como no hay ninguno. Porque se puede amar a nuestros padres, a nuestros amigos, incluso a nuestra pareja, pero nunca descubrí un AMOR como el que se siente por un hijo.
Al que tanta contradicción trae a nuestra vida...
Al que nos la desordena y al mismo tiempo arregla todo con una sonrisa o un abrazo.

Duele amar de esta forma.

domingo, 16 de mayo de 2010

EMPEZAMOS LA SMPR

Ya estamos en la Semana Mundial del Parto respetado...

y les dejo unos vídeos alusivos.

LUCHEMOS POR NUESTROS DERECHOS!!


viernes, 7 de mayo de 2010

El amor es más fuerte


mi panza de 40 semanas


Será una ley de la naturaleza que, cuando tu hijo/a tiene más de 2 años, toda la gente, pediatra incluida, empiece con el trillado "¿y para cuando el hermanito?"
Como si supieran que yo me hago la misma pregunta...
Como si supieran las ganas que tengo de tener otro hijo...
Como si supieran el miedo que tengo de tener otro hijo...
Si hay algo que siempre tuve claro, fue que quiero más de un hijo. Soy hija única, y aunque tuve una infancia muy feliz, a esta altura de mi vida desearía tener hermanos con quienes compartir la vida, y que mi hija tuviera tíos y primos.
Pero ahora que ya tengo una hija, que ya pasé un embarazo a puro vómito, con amenaza de parto e internación a las 24 semanas, con miedos indescriptibles, y todas las ñañas posibles...
tengo miedo que se repita la historia.
Miro una panza y me da nostalgia. Veo una madre amamantando y siento unas ganas tremendas de volver a pasar por eso.
Y me olvido de las náuseas que me daba el perfume y hasta mi propio shampoo, de ir al baño a cada rato, de las contracciones, de la episiotomía, de los pezones en carne viva, de las noches sin dormir, de los miles de pañales cambiados...
Y sé que por más miedo que una tenga, siempre puede más el amor y las ganas que todos los dolores y todas las molestias del mundo.
Si no, nadie tendría más de un hijo.


miércoles, 14 de abril de 2010

Abrumada




Así estoy.
Hay días como hoy, en los que una se plantea si está haciendo las cosas bien como madre.
Son días en que mi hija está en negativo, "no me levanto!", "no me cambio!", "ese pantalón no!", "esa remera no!", "no me peines" (eso es todos los días), "no quiero comer", "no, no y no!"... y realmente respiro profundo y cuento hasta 1 millón para no pegarle.
Y tiene sólo 3 años...

Hoy bañarla fue un suplicio... la metí como gato a la bañera, le lavé el pelo como pude y la saqué, la vestí y peiné.. y en todo ese tiempo no paró de llorar un minuto.
Terminé llorando con ella, sintiéndome una basura por no saber como calmarla, como hacerla dócil, como hacerle entender que todo lo que hago lo hago por su bien...
Hay días en que me planteo qué estoy haciendo, estoy educando y enseñando bien a esta personita que nació de mi? O estoy creando una pequeña tirana?
Son días difíciles que solemos tener las madres... y todo por amor a ellos.

jueves, 8 de abril de 2010

Yendo de la cuna a la cama




La verdad yo nunca me puse a pensar mucho en este tema, no me preocupo demasiado, pero leyendo foros y experiencias de otras mamás... me puse a pensar...

Maite tiene 3 años y 3 meses y TODAVIA duerme en cuna...("ohhh!" suspiro de horror para las malas lenguas)... solita, en nuestra habitación, NO pegada a nuestra cama, pero en cuna...
esta cuna se transforma en cama "estirándola" y sacándole las barandas laterales, pero hasta ahora no lo hicimos porque ella es muy maldormida y se caería a los 5 minutos. Aparte demasiados cambios fueron dejar los pañales y la mudanza..

Tal vez deba probar... leí varios artículos en la web sobre el tema...

luego les cuento como nos va!!

martes, 6 de abril de 2010

Soy una madre alterada!


Siempre he sido un tanto miedosa, archi maniática del orden y la limpieza, alterada, como quieran llamarlo..
pero con la llegada de mi hija, todo esto se hizo mucho más evidente.
Me gusta que esté "de punta en blanco", sobre todo cuando salimos o si viene gente...
Le lavo las manos a cada rato; no puedo verla sucia ni dos segundos!! y ni hablar del miedo a los gérmenes y bacterias... si hay nenes enfermos ni siquiera quiero que se les acerque!!
vigilo tooodo lo que come, y hago una lista mental para acordarme si es que le cae mal algo...
Duermo a medias, la siento toser y me despierto, prendo la luz y me quedo mirándola un rato... muchas veces me despierto y la miro solo para ver si respira...
¿Estoy loca? díganme, para ir solita e internarme....

Imagen: Maitena

sábado, 23 de enero de 2010

Me voy a hacer pipí

"VOY A HACER PIS MAMI" dice y se va para el baño...

SI!!AL FIN PUEDO DECIR...

QUE MI HIJA DEJÓ DEFINITIVAMENTE LOS PAÑALES!!

si, la verdad todavía no lo podemos creer, fue algo tan rápido, hace meses vino ofreciendo resistencia a ir al baño y ponerse bombacha... y de repente pide ir al baño a cada rato, tira la cadena, es algo tan totalmente nuevo para ella que se pasa ratos en el baño investigando todo...

es emocionante ver sus avances... yo tenía una gran preocupación por este tema del pañal... pero, como cada cosa que ha hecho, sentarse, caminar, hablar, dejar la teta, otra vez nos demuestra que ELLA LO HACE CUANDO SE SIENTE REALMENTE PREPARADA, no cuando nosotros queremos.

Por si queda alguna duda, LOS NIÑOS MANDAN...

sábado, 16 de enero de 2010

Una papa.



Hace unos días, unas "viejas amigas" me invitaron a una reunión en casa de una de ellas. Si bien vivimos cerca, no nos vemos muy seguido porque cada tiene su familia, o trabajo, u otra responsabilidad.


Éramos 5 en total, de las cuales 4 somos madres, y solamente queda una, que ya casi cumple 30 años y sigue en la soltería y sin hijos....

Hablábamos de la vida, de los hijos, y de cómo éstos nos cambian por completo. En eso una de las chicas le dijo a la "soltera": "Y vos para cuando?No sabés lo lindo que es tener hijos!"... a lo que la otra respondió ofuscada: "Bah, ya estoy harta de cuidar chicos ajenos, siempre trabajé de niñera, y también crié a mi hermanito, tener hijos es una papa"...


Todas nos quedamos calladas mirándola con compasión. La conversación se guió a otros temas, pero yo me quedé pensando en lo poco que sabemos de la maternidad antes de ser madres.

Porque seguramente yo alguna vez pensé lo mismo, y catalogué a mi mamá de "exagerada" y "aspamentera" cada vez que se preocupaba si llegaba tarde, si tenía problemas, si me pasaba algo.

Y solamente lo entendí ahora que soy madre.

Criar un hijo no es nada fácil. Y no hablo de cambiar pañales con asco, de miles de noches sin dormir o de interminables esperas en el médico. Me refiero a que somos responsables de alguien mucho más importante que nosotras mismas, de su formación, de su educación, del tipo de persona que será en su vida... y eso no es
"una papa".

Ojalá esa chica pueda algún día experimentar lo que se siente ser madre.. ahí no hará falta que se lo traten de explicar con palabras.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Ser madre



Estábamos sentándonos a comer cuando mi hija casualmente menciona que ella y su esposo están pensando en "empezar una familia" -"Nosotros estamos haciendo una encuesta", dice ella, en broma. -“¿Crees que debería tener un bebé?"
-"Cambiará tu vida," digo, cuidadosamente manteniendo mi tono neutral. -"Ya sé," dice, "no más fiestas los fines de semana, no más vacaciones espontáneas..."


Pero eso no es en lo absoluto lo que yo quise decir. Miro a mi hija, intentando saber que decirle...

Quiero que sepa lo que ella nunca aprenderá en clases de parto. Quiero decirle que las heridas físicas por dar a luz un niño sanarán, pero que el volverse madre la dejarán con una herida emocional tan profunda por la cual ella será vulnerable para siempre.


Pienso en advertirle que ella nunca leerá de nuevo un periódico sin preguntarse "¿y si eso le hubiera pasado a mi hijo?". Que cada accidente de aviación, cada incendio en una casa la obsesionará. Que cuando vea fotos de niños hambrientos, se preguntará si algo podría ser peor que vivir la muerte de tu niño.


Yo la miro cuidadosamente, sus uñas finamente pintadas, el traje elegante y pienso que no importa cuan sofisticada ella sea, el convertirse en madre la reducirán al nivel primitivo de una osa que protege su cachorro.


Que una llamada urgente de "¡Mamá"! le hará dejar caer un postre o su mejor cristal sin vacilar por un momento.


Siento que debo advertirle que no importa cuántos años ella haya invertido en su carrera, ésta se descarrilará profesionalmente a causa de su maternidad.


Ella podrá hacer los arreglos para dejar al niño en casa al cuidado de una niñera, pero un día irá en camino de una reunión de negocios importante y recordará el dulce olor de su bebé, y tendrá que usar cada gramo de su disciplina para no correr a casa, sólo para asegurarse que su bebé está bien.


Yo quiero que mi hija sepa que las decisiones cotidianas ya no serán rutina.

No importa cuán decisiva pueda ser ella en su trabajo, se criticará a si misma constantemente en su papel de madre.

Mirando a mi hija tan atractiva, quiero asegurarle que en el futuro ella perderá los kilos de más del embarazo, pero nunca se sentirá igual sobre ella misma.

Que su vida, ahora tan importante, será de menos valor para ella una vez que tenga un niño.

Que ella renunciaría a ésta en un momento por salvar sus hijos, pero que también empezará a desear más años -no para lograr sus propios sueños- sino para ver a sus hijos lograr los suyos.

Yo quiero que ella sepa que una cicatriz de cesárea o las estrías se convertirán en insignias de honor.

La relación de mi hija con su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa. Deseo que ella pudiera entender cuánto más uno puede amar a un hombre que tiene cuidado para empolvar a su bebé o que nunca duda para jugar con su niño.
Yo pienso que ella debería saber que se sentirá de nuevo completamente enamorada de él por razones que ahora encontraría muy poco románticas.


Yo deseo que mi hija pudiera darse cuenta del lazo que ella sentirá, con mujeres a lo largo de la historia que han intentado detener guerras, discriminación y borrachos al volante.

Espero que ella entienda por qué yo puedo pensar racionalmente sobre la mayoría de los problemas, pero ponerme como loca cuando discuto sobre la amenaza que supone una guerra nuclear en el futuro de mis hijos.

Yo quiero describir a mi hija la euforia de ver a su niño cuando aprenda a montar una bicicleta. Quiero capturar para ella las carcajadas de un bebé que está tocando la piel suave de un perro o un gato por primera vez. Quiero que saboree la dicha que es tan real, que de hecho duele.

La mirada interrogativa de mi hija me hace caer en cuenta de las lágrimas que se han formado en mis ojos.
-"Nunca te arrepentirás de ello," digo finalmente.

Entonces alcanzo por sobre la mesa la mano de mi hija, la aprieto y ofrezco una oración silenciosa por ella, por mí, y por todas las mujeres que tropezaron en su camino hacia la más maravillosa de todas las profesiones.

Este regalo bendito de Dios... el hecho de ser madre.

lunes, 3 de agosto de 2009

Nuevamente...



... empiezo con las pastillas "anti-bebés"...
las tomé durante un tiempo y las dejé porque me afectaban mucho el humor, pero hace poco tuvimos un susto y con mi marido decidimos que las vuelva a tomar. Hay algo dentro mío que me entristece, porque a veces tengo muchas, muchísimas ganas de tener otro hijo, aunque sepa que no es momento, que la situación económica no es la ideal, que mi hija es chiquita y la quiero disfrutar... igual, siento ganas. Veo a mis amigas y conocidas que tienen bebés y me encanta, me da nostalgia!! Algún día.... tendré mis varoncitos!!

sábado, 1 de agosto de 2009

Semana Mundial de la Lactancia Materna


Objetivos de la Semana Mundial de la Lactancia Materna
1-7 de Agosto de 2009

  • Hacer un llamado sobre el rol vital que la lactancia materna juega en todas las emergencias alrededor del mundo.
  • Impulsar la protección y apoyo activo a la lactancia materna antes y durante las emergencias.
  • Informar a las madres, promotores de la lactancia materna, comunidades, profesionales de la salud, gobiernos, agencias gubernamentales, agencias humanitarias, donantes y medios de comunicación, sobre cómo estos pueden apoyar activamente la lactancia materna, antes y durante una emergencia.
  • Movilizar la acción y nutrir las redes de trabajo y colaboración entre quienes tienen experiencia en la lactancia materna y quienes están involucrados en las respuestas a las emergencias.

Los desastres naturales y creados por el hombre - Terremotos, sequias, desplazamientos, etc. – ponen en riesgo la vida de adultos y niños. En estas emergencias los más vulnerables son los bebés. En esos momentos de confusión es importante que los organismos no gubernamentales, la prensa y otros actores sociales recuerden a la comunidad en general que la lactancia materna es el alimento confiable que ayuda a prevenir enfermedades, mientras la alimentación con biberón, alimentación artificial, puede añadir riesgos para la salud.

Es importante en estas situaciones desalentar la donación de fórmulas infantiles, y en caso de recibir donaciones de leche, utilizarlas para niños mayores o preparaciones culinarias.
La lactancia materna salva vidas y su protección es mayor para los lactantes, niñas y niños pequeños.

Durante las emergencias las madres necesitan más que nunca de apoyo activo para continuar o restablecer la lactancia materna.

La norma de oro del Ministerio de Salud de la Nación, UNICEF, OMS, SAP recomienda que los lactantes sean amamantados con lactancia materna exclusiva durante sus primeros seis meses. Y continúen con lactancia materna hasta los dos años o más, complementada con alimentos nutritivos y adecuados.

Cuando exista una emergencia, es importante que se continúe el amamantamiento o que se recupere si se había perdido.

¿Por qué en estas situaciones los bebés son más vulnerables?

Los bebés tienen necesidades nutricionales específicas y su sistema inmunológico esta preparado para una vida extrauterina de inmunización vía lactancia materna. Si son amamantados la lactancia ofrece los nutrientes esenciales y el apoyo inmunológico. Los protege de lo peor en las situaciones de emergencia: higiene precaria, peligro de infecciones, servicios de salud sobre exigidos. Sin embargo, esta protección es muy diferente para los bebés que no reciben lactancia materna. En las emergencias las condiciones de preparación de fórmulas y biberones los pone en mayor riesgo de contraer infecciones, desarrollar diarreas, aumentando sus posibilidades de enfermar y morir.
En los casos de niños menores de 2 años que no puedan acceder a la lactancia materna, las preparaciones de fórmulas infantiles y leches en polvo, deben ser realizadas con agua segura, en condiciones de máxima higiene y por personal capacitado. Las diluciones inadecuadas son perjudiciales.

¿Cómo pueden ayudar los medios de comunicación?

  • En situaciones de emergencia, los medios pueden diseminar información y difundir mensajes desalentando donaciones de fórmulas y difundiendo mensajes como:
  • Apoyar a las madres para que continúen la lactancia materna que es la fórmula segura de proteger a las(os) bebés durante las emergencias.
  • La lactancia materna no es frágil y las mujeres bajo stress físico y emocional pueden producir suficiente leche para alimentar a sus bebés.
  • El uso indiscriminado de fórmulas infantiles en emergencias es extremadamente peligroso para las(os) bebés causando enfermedad y muerte.
  • UNICEF siempre puede ser consultado para clarificar cómo y dónde se puede conseguir apoyo y suministros adecuados.

Más info en la página oficial de La Semana Mundial de la Lactancia Materna:

http://worldbreastfeedingweek.org/


miércoles, 29 de julio de 2009

Las rabietas





(una de las mayores pesadillas como madre, son los berrinches o rabietas de mi hija. Reconozco que me hace mal, me pongo muy nerviosa y muchas veces la situación me supera. Aquí dejo un artículo interesante de Laura Gutman, que aclara un poco el panorama..)


Imaginemos una escena: Una mujer espera ansiosa a su marido, deseosa y necesitada de que su esposo la abrace y converse con ella. Pero sabe que este hombre no suele ser afectuoso corporalmente. Por lo tanto hace ya mucho tiempo que la mujer en cuestión no se lo pide, aunque crece su frustración, enojo y soledad. Cuando el marido le solicita algo, por ejemplo, que le traiga un café a la cama; ésta estalla a través de gritos llenos de rencor y desesperación.

Imaginemos que este hombre solicita una consulta médica porque su mujer hace rabietas sin motivos. O que se junta con sus amigos para contarles que su mujer está loca y que hace rabietas a repetición y no hay forma de hacerla entrar en razones. ¿Nos resulta graciosa la imagen? ¿Tal vez algo ridícula?


Ahora traslademos por un instante esta situación imaginada a la realidad emocional de un niño pequeño. Un niño cualquiera que no sabe cómo pedir lo que necesita, porque lo ha intentado con magros resultados. Ha pedido brazos, mirada, o sencillamente presencia. Pero se le ha hecho saber que su pedido era desmedido o fuera de lugar.


Ese niño a veces enloquece en su desesperación por satisfacer alguna necesidad básica, posiblemente no comprendida por el adulto. Entonces grita, hace berrinches, da patadas, se tira al suelo, llora, se tapa los oídos, tose, vomita; en fin, nos ofrece un espectáculo atroz, sobre todo cuando nos sucede en la fila para entrar a ver un espectáculo de títeres, o durante un almuerzo familiar con tíos, suegros y padrinos como testigos. No es necesario aclarar que nos inunda una imperiosa necesidad de desaparecer de la faz de la tierra en ese preciso instante. Y si fuera posible, también devolveríamos a ese niñito no sabemos bien dónde ni a quién.


Hasta aquí, todas las madres y los padres sabemos de qué estamos hablando. ¿Qué hacer? Tenemos dos opciones:


Uno) Ponernos de acuerdo entre los adultos, asegurando que los niños están imposibles, que las rabietas se les pasarán cuando crezcan y que lo mejor es no darles importancia; o


Dos) Interesarnos en comprender qué le pasa al niño. Para esta última decisión, será menester “rebobinar la película”, y averiguar especialmente qué le estuvo pasando al niño ANTES de la famosa y estruendosa rabieta.


En la mayoría de los casos, hubo pedidos genuinos, respecto a la necesidad de ser mirados, a los pedidos de introspección, de desaceleración de ritmos familiares, a la necesidad de contacto, de escucha, de acercamiento a sus mundos internos. Claro, que todo esto pertenece al universo sutil de los sentimientos, que en principio es “invisible a los ojos”.


El problema es que cuando los adultos no logramos reconocer con sencillez y sentido lógico una necesidad personal, tampoco podemos comprender la necesidad específica del otro, y menos aún si está formulada en el plano equivocado. Generalmente, sin darnos cuenta, pedimos lo que creemos que será escuchado y no lo que realmente necesitamos. A este fenómeno tan frecuente y utilizado por todos nosotros, lo llamaremos “pedido desplazado”. Así las cosas, si sé de antemano que una necesidad no tiene posibilidades de ser escuchada, la voy a expresar a través de otro deseo “escuchable”. Pero así es como se instala el malentendido.


En relación a los niños esta situación es tan corriente que la vida cotidiana se convierte en “un campo de batalla”. Levantarse para ir a la escuela, comer, bañarse, ir de compras, hacer la tarea, llegar o irse de algún lugar, ir a un restaurante en familia, todo parece ser “una lucha” no se sabe muy bien contra quién. Y hemos encontrado un rótulo muy de moda aplicable a casi cualquier situación: “a este niño le faltan límites”, “es un niño caprichoso” o “con sus rabietas no conseguirá nada bueno”.


Si nos enfrascamos en estas creencias, es poco lo que podremos hacer para ayudar al niño a expresarse y encausar su necesidad hacia una resolución posible y para que los adultos podamos compartir momentos felices con los niños, fuera del estrés de quedar atrapados en el circuito de las imparables rabietas.


Para ello, puede resultarnos muy útil ponernos en el lugar de los niños. Imaginarnos en sus cuerpos y en su confusión, en la imposibilidad de comunicar lo que genuinamente les pasa ya que frecuentemente piden “lo que puede ser escuchado”, por lo tanto, los adultos no logramos llegar hasta la necesidad real.


Esto no significa que los adultos tenemos la obligación de “hacer todo lo que al niño se le antoje” ni responder ciegamente a pedidos incomprensibles. Lo que sí tenemos la obligación de hacer, es enterarnos. Ayudarlo a comprender qué necesita. Conversar. Dialogar. Transmitir al niño lo que a nosotros, los adultos, también nos pasa. Y darnos cuenta que tenemos que llegar a algún tipo de acuerdo donde los deseos de unos y otros puedan coexistir.


Si somos capaces de generar espacios de intercambio con el niño pequeño, constataremos que las rabietas desaparecerán. Porque el niño se sentirá escuchado y tenido en cuenta, independientemente si “eso” que deseaba podrá ser o no satisfecho. La prioridad reside en haber sido comprendido por el adulto amado. Dentro de esa relación abierta, de confianza y diálogo, el niño puede pedir lo que quiera, también puede recibir un “no” explicado con sencillez, relacionado con la capacidad o limitación del adulto. De ese modo todos accedemos y compartimos la realidad emocional de todos. Nadie queda excluido. Y ya no será imprescindible comprar un caramelo o vestirse a tiempo. Ninguna situación exigente para el niño devendrá imposible de asumir, porque el niño no estará solo. Sabrá que haga lo que haga, o necesite lo que necesite, los padres estarán cerca para comprenderlo, y encontrar juntos maneras posibles de satisfacerlo.


Esta manera de encarar el “problema de las rabietas” trae consigo otra ventaja: los niños podrán acceder a la realidad de los adultos, interesándose por sus padres y haciendo esfuerzos por comprender el mundo de las personas grandes. Esto les amplía la percepción del mundo, se vuelven niños curiosos y deseosos de saber más, comprender más, y de participar en el intercambio emocional.


Laura Gutman

sábado, 11 de julio de 2009

Una triste historia

Publico esta historia, tristemente cierta, para que ustedes, amigas bloggeras, me ayuden a rezar por este angelito inocente, que ninguna culpa tiene de haber venido al mundo...
Hay cosas que no tienen explicación lógica, historias que parecen sacadas de alguna novela, pero que lamentablemente la mayoría de las veces superan a la ficción.
Y me toca vivir de cerca una de ellas...

Tengo una parienta, nieta de la esposa de mi tío, que tiene 14 años y hace 4 meses tuvo un bebé, a quien llamaré "F".
F. siempre fue una "niña problema"; es hija de madre soltera, su mamá se juntó luego con otro hombre con el cual tuvo 3 hijos más, el tipo nunca aceptó a F, ya que siempre fue muy rebelde y mal educada. Según F. el tipo le pegó una vez por lo cual se fue a vivir con mi tía (su abuela) y su familia.
Desde entonces F. hizo lo que quiso, dejó el colegio, andaba todo el día en la calle y con malas juntas, desaparecía por semanas enteras y aparecía luego en otros pueblos cercanos, totalmente borracha o drogada, y así.... como bola sin manija, porque nadie se quería hacer cargo de ella, ni la madre, ni la abuela quien tiene su propia familia e historias aparte.
Cuando F. quedó embarazada la cosa no mejoró, siguió en lo mismo, y así el bebé nació prematuro, estuvieron internados los dos en Córdoba un largo tiempo.
Ahora, el bebé tiene 4 meses y debido a su prematurez está internado en el Hospital, enfermito con alguno de los virus que andan rondando ahora, y nadie sabe donde está F. desde hace varios días.... mi tía está cuidándolo, pero dice que tiene ganas de dar la criatura a la Justicia, en adopción, para que alguna familia responsable se haga cargo de él.
No la culpo, ella es una mujer grande, tiene sus problemas y también hijos adolescentes, me pongo en su lugar y sencillamente no sé lo que haría....
¿A quién culpamos? ¿ A la madre de F., que nunca supo manejarla, y al verse desbordada simplemente miró para otro lado? ¿A la misma F., que nunca recibió cariño, por lo tanto no sabe como dárselo a ese pequeño pedacito de vida?
Dios mío, lo único que pido es que esa criaturita salga adelante, que Dios elija el mejor destino para él, que no pague por los errores cometidos por otras personas...

domingo, 3 de mayo de 2009

Estoy en Mamistica!



Amigas, las invito este mes a leerme en
Mamistica, un blog maravilloso sobre la maternidad, en el cual he sido gentilmente invitada por Gise a ser la "Mamística" del mes de Mayo...

las espero por allá también!!

lunes, 27 de abril de 2009

Nuevo espacio

He creado un nuevo Blog, más que nada informativo, con artículos e info que voy encontrando en la web y que puede ser útil para embarazadas y mamis...

acá les dejo el link:

http://creandounavida.blogspot.com

viernes, 17 de abril de 2009

Semana Mundial del Parto Respetado 2009


Semana Mundial del Parto Respetado 2009
del 11 al 17 de Mayo

Lema: "Por la urgente disminución de las cesáreas innecesarias"

La concienciación y lucha por un parto mejor para la madre y el bebé no es un capricho de un país concreto sino una necesidad de las mujeres de todo el mundo.

Prueba de ello es La Semana Mundial del Parto Respetado (SMAR) que se viene celebrando desde el año 2004 durante el mes de mayo en diferentes países, a partir de la iniciativa de la AFAR, Asociación Francesa por el Parto Respetado.

Cada año se centran en un tema concreto. Desde el 2004 han sido estos: la episiotomía, las posiciones para parir, el tiempo para nacer y el entorno amoroso durante el parto.

Este año el tema es la inutilidad de la separación del bebé de su madre y padre tras del nacimiento. En Francia se utilizarán como lemas: “Es nuestro bebé”, “Nacer juntos”. En España: “Que no os separen”. En algunos países sudamericanos se propone el de ” No separar puede ser vital” y “Contacto inmediato y continuo. La clave de un buen comienzo”.

¿Qué es no separar?

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martes, 2 de agosto de 2011

Semana Mundial de la Lactancia Materna 2011

La Lactancia Materna es Mucho Más que Leche

La Lactancia Materna es Mucho Más que Leche es un Carnaval de Blogs iniciado por Amor Maternal para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna e invitar a la reflexión acerca de todas las dimensiones en las cuales podemos concebir la lactancia materna, todos los ámbitos de la vida en los cuales puede afectar tanto al ser humano, como a la sociedad, al planeta, las relaciones interpersonales, etc.

Leer más: http://www.amormaternal.com/2001/07/semana-mundial-de-la-lactancia-materna.html#ixzz1TuvJUWYT
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¿Que es la semana mundial de la Lactancia Materna?

1-7 de agosto de 2011

Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinada a fomentar la lactancia materna, o natural, y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo. Según la Alianza Mundial pro Lactancia Materna, coordinadora de los eventos, la lactancia natural es el mejor modo de proporcionar al recién nacido los nutrientes que necesita. La OMS la recomienda como modo exclusivo de alimentación hasta los seis meses de edad.

Con la Semana Mundial se conmemora la Declaración de Innocenti, formulada por altos cargos de la OMS y el UNICEF en agosto de 1990 con el fin de proteger, promover y respaldar la lactancia materna.(OMS)






martes, 31 de mayo de 2011

Al que no madruga...




... Dios no lo ayuda?? si es así, nosotras vamos fritas.
Yo no soy para nada madrugadora, no me gusta levantarme temprano, lo reconozco y no me importa lo que piensen los demás!y claro, mi hija sigue el mismo camino...
Nunca logro despertarla antes de las 10.30, incluso si no la despierto, sé que seguiría durmiendo!

No sé cuando me sucedió. Yo fui toda la vida al colegio a la mañana, desde jardín de 5 años hasta tercer año, donde bruscamente decidieron poner 4to, 5to y 6to año solamente en el turno tarde... recuerdo que yo lloraba porque estaba acostumbrada a ir a la mañana, no quería saber nada, me costó horrores, eran las 2 de la tarde y me dormía sentada en el banco...
Pero como somos animales de costumbre -de eso estoy convencida-, le tomé el gustito...
Recién volví a madrugar cuando trabajaba, me levantaba a las 6 am porque mi horario era de 7 a 14. Pero claro, ahí no tenía hijos y luego podía dormir toda la tarde si quería.
Cuando nació mi hija, en principio tenía el horario cambiado, dormía todo el día, y a la noche estaba como el dos de oro. Así nos fuimos acostumbrando...
Por suerte le tocó ir de turno tarde al Jardín, de 13.30 a 16.30, así que en Invierno no pasamos tanto frío.
Mi marido tiene turnos rotativos, por lo que trabaja una semana de tarde, otra de mañana y otra de noche, así que casi nunca tengo el apuro de tener la comida lista a cierto horario. Cuando él esta de turno noche, no se levanta a almorzar, así que comemos las dos solas, o le hago comida sólo para ella, y yo tomo mates.
Muchas veces me miraron con cara rara o me criticaron por no levantarme "a un horario correcto". Incluso mi propia señora Madre.... Y les pregunto, que les importa? Les cambia algo de sus vidas, que yo me levante a las 6, a las 8 o a las 3 de la tarde?? Sí, tenemos una rutina bastante particular: casi nunca comemos los 3 juntos, los Domingos nos levantamos tardísimo, y saben que? funciona! para nosotros funciona!

viernes, 27 de mayo de 2011

#yo confieso

...que nunca fui "maternal", no antes de tener a mi hija.
Si bien siempre jugué con muñecas, con bebotes y todo lo acostumbrado de los juguetes de una niña, nunca me llamaron la atención los bebés, nunca supe como tratarlos, nunca había cambiado un pañal ni preparado una mamadera...
Recuerdo que muchas amigas mías andaban siempre atrás de cada bebé que veían; los alzaban y los llevaban a todas partes, incluso oficiaban de niñeras cuando los padres del niño se los pedían... A mi jamás se me hubiera pasado por la cabeza.

Ya de grande, mis amigas fueron madres, siempre quise mucho a esos niños, los visitaba, los atendía, pero no mucho más de eso; sólo lo justo y lo que era esperable de mi parte.

Cuando pensaba en tener hijos, siempre quise tener 3, pero lo veía como algo "a futuro" y muy lejano.
Pero como siempre, el destino no sabe de planes, y quedé embarazada. Tuve a mi hija. Fui mamá.

...y junto con mi hija, nacieron cosas en mí que nunca había sentido, cosas que ni siquiera hubiera imaginado que existían dentro mío. Toda la visión sobre el embarazo y los bebés, cambió radicalmente en mí.
Pasé de la casi indiferencia, a prestarle mucha atención a cada embarazada, cada bebé, emocionarme con los partos, interesarme por causas como la lactancia materna exclusiva y el parto respetado, conceptos que antes no existían para mí. Conocer sobre alergias, pediatras, medicamentos, vacunas, jardines, todo ese Universo desconocido hasta entonces....

Me redescubrí a mi misma a través de mi hija. Conocí cosas que nunca hubiera sabido que estaban ahí, y las sigo descubriendo día a día.
No digo que me muero por cada niño que veo, ni que adoro a todos los niños del mundo...
sólo digo que NACÍ COMO MADRE, en el momento en que mi hija vino al mundo.

miércoles, 19 de enero de 2011

Madre 365


Antes de ser madre una ignora TODO acerca de ser madre.
Ni siquiera tiene una pálida idea de todo lo que le tocará vivir, sentir, perder, ganar, en este maravilloso y sinuoso camino de la maternidad.
Y como siempre digo, muchas veces no hay mayor sabiduría que la ignorancia.
No hay descanso del rol de madre. Estamos (y TENEMOS que estar) disponibles las 24 horas, los 365 días del año. Y siempre listas, atentas, descansadas, dispuestas a ser despertadas a cualquier hora, interrumpidas en el baño, avergonzadas en el supermercado, manchadas con bebida y comida (por no hablar de cosas peores) y todo esto sin perder la cordura y el buen semblante.
Realmente es así? Es obligatorio tener ganas de ver mil veces la misma película de dibujitos? Es obligatorio ver tu programa favorito entrecortado con "mamá, quiero esto", "mamá, quiero lo otro"?Que te obliga a aceptar que muchas cosas de tu vida las decida una personita que apenas se ve del piso?
Para mí, eso es AMOR. AMOR, y como no hay ninguno. Porque se puede amar a nuestros padres, a nuestros amigos, incluso a nuestra pareja, pero nunca descubrí un AMOR como el que se siente por un hijo.
Al que tanta contradicción trae a nuestra vida...
Al que nos la desordena y al mismo tiempo arregla todo con una sonrisa o un abrazo.

Duele amar de esta forma.

domingo, 16 de mayo de 2010

EMPEZAMOS LA SMPR

Ya estamos en la Semana Mundial del Parto respetado...

y les dejo unos vídeos alusivos.

LUCHEMOS POR NUESTROS DERECHOS!!


viernes, 7 de mayo de 2010

El amor es más fuerte


mi panza de 40 semanas


Será una ley de la naturaleza que, cuando tu hijo/a tiene más de 2 años, toda la gente, pediatra incluida, empiece con el trillado "¿y para cuando el hermanito?"
Como si supieran que yo me hago la misma pregunta...
Como si supieran las ganas que tengo de tener otro hijo...
Como si supieran el miedo que tengo de tener otro hijo...
Si hay algo que siempre tuve claro, fue que quiero más de un hijo. Soy hija única, y aunque tuve una infancia muy feliz, a esta altura de mi vida desearía tener hermanos con quienes compartir la vida, y que mi hija tuviera tíos y primos.
Pero ahora que ya tengo una hija, que ya pasé un embarazo a puro vómito, con amenaza de parto e internación a las 24 semanas, con miedos indescriptibles, y todas las ñañas posibles...
tengo miedo que se repita la historia.
Miro una panza y me da nostalgia. Veo una madre amamantando y siento unas ganas tremendas de volver a pasar por eso.
Y me olvido de las náuseas que me daba el perfume y hasta mi propio shampoo, de ir al baño a cada rato, de las contracciones, de la episiotomía, de los pezones en carne viva, de las noches sin dormir, de los miles de pañales cambiados...
Y sé que por más miedo que una tenga, siempre puede más el amor y las ganas que todos los dolores y todas las molestias del mundo.
Si no, nadie tendría más de un hijo.


miércoles, 14 de abril de 2010

Abrumada




Así estoy.
Hay días como hoy, en los que una se plantea si está haciendo las cosas bien como madre.
Son días en que mi hija está en negativo, "no me levanto!", "no me cambio!", "ese pantalón no!", "esa remera no!", "no me peines" (eso es todos los días), "no quiero comer", "no, no y no!"... y realmente respiro profundo y cuento hasta 1 millón para no pegarle.
Y tiene sólo 3 años...

Hoy bañarla fue un suplicio... la metí como gato a la bañera, le lavé el pelo como pude y la saqué, la vestí y peiné.. y en todo ese tiempo no paró de llorar un minuto.
Terminé llorando con ella, sintiéndome una basura por no saber como calmarla, como hacerla dócil, como hacerle entender que todo lo que hago lo hago por su bien...
Hay días en que me planteo qué estoy haciendo, estoy educando y enseñando bien a esta personita que nació de mi? O estoy creando una pequeña tirana?
Son días difíciles que solemos tener las madres... y todo por amor a ellos.

jueves, 8 de abril de 2010

Yendo de la cuna a la cama




La verdad yo nunca me puse a pensar mucho en este tema, no me preocupo demasiado, pero leyendo foros y experiencias de otras mamás... me puse a pensar...

Maite tiene 3 años y 3 meses y TODAVIA duerme en cuna...("ohhh!" suspiro de horror para las malas lenguas)... solita, en nuestra habitación, NO pegada a nuestra cama, pero en cuna...
esta cuna se transforma en cama "estirándola" y sacándole las barandas laterales, pero hasta ahora no lo hicimos porque ella es muy maldormida y se caería a los 5 minutos. Aparte demasiados cambios fueron dejar los pañales y la mudanza..

Tal vez deba probar... leí varios artículos en la web sobre el tema...

luego les cuento como nos va!!

martes, 6 de abril de 2010

Soy una madre alterada!


Siempre he sido un tanto miedosa, archi maniática del orden y la limpieza, alterada, como quieran llamarlo..
pero con la llegada de mi hija, todo esto se hizo mucho más evidente.
Me gusta que esté "de punta en blanco", sobre todo cuando salimos o si viene gente...
Le lavo las manos a cada rato; no puedo verla sucia ni dos segundos!! y ni hablar del miedo a los gérmenes y bacterias... si hay nenes enfermos ni siquiera quiero que se les acerque!!
vigilo tooodo lo que come, y hago una lista mental para acordarme si es que le cae mal algo...
Duermo a medias, la siento toser y me despierto, prendo la luz y me quedo mirándola un rato... muchas veces me despierto y la miro solo para ver si respira...
¿Estoy loca? díganme, para ir solita e internarme....

Imagen: Maitena

sábado, 23 de enero de 2010

Me voy a hacer pipí

"VOY A HACER PIS MAMI" dice y se va para el baño...

SI!!AL FIN PUEDO DECIR...

QUE MI HIJA DEJÓ DEFINITIVAMENTE LOS PAÑALES!!

si, la verdad todavía no lo podemos creer, fue algo tan rápido, hace meses vino ofreciendo resistencia a ir al baño y ponerse bombacha... y de repente pide ir al baño a cada rato, tira la cadena, es algo tan totalmente nuevo para ella que se pasa ratos en el baño investigando todo...

es emocionante ver sus avances... yo tenía una gran preocupación por este tema del pañal... pero, como cada cosa que ha hecho, sentarse, caminar, hablar, dejar la teta, otra vez nos demuestra que ELLA LO HACE CUANDO SE SIENTE REALMENTE PREPARADA, no cuando nosotros queremos.

Por si queda alguna duda, LOS NIÑOS MANDAN...

sábado, 16 de enero de 2010

Una papa.



Hace unos días, unas "viejas amigas" me invitaron a una reunión en casa de una de ellas. Si bien vivimos cerca, no nos vemos muy seguido porque cada tiene su familia, o trabajo, u otra responsabilidad.


Éramos 5 en total, de las cuales 4 somos madres, y solamente queda una, que ya casi cumple 30 años y sigue en la soltería y sin hijos....

Hablábamos de la vida, de los hijos, y de cómo éstos nos cambian por completo. En eso una de las chicas le dijo a la "soltera": "Y vos para cuando?No sabés lo lindo que es tener hijos!"... a lo que la otra respondió ofuscada: "Bah, ya estoy harta de cuidar chicos ajenos, siempre trabajé de niñera, y también crié a mi hermanito, tener hijos es una papa"...


Todas nos quedamos calladas mirándola con compasión. La conversación se guió a otros temas, pero yo me quedé pensando en lo poco que sabemos de la maternidad antes de ser madres.

Porque seguramente yo alguna vez pensé lo mismo, y catalogué a mi mamá de "exagerada" y "aspamentera" cada vez que se preocupaba si llegaba tarde, si tenía problemas, si me pasaba algo.

Y solamente lo entendí ahora que soy madre.

Criar un hijo no es nada fácil. Y no hablo de cambiar pañales con asco, de miles de noches sin dormir o de interminables esperas en el médico. Me refiero a que somos responsables de alguien mucho más importante que nosotras mismas, de su formación, de su educación, del tipo de persona que será en su vida... y eso no es
"una papa".

Ojalá esa chica pueda algún día experimentar lo que se siente ser madre.. ahí no hará falta que se lo traten de explicar con palabras.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Ser madre



Estábamos sentándonos a comer cuando mi hija casualmente menciona que ella y su esposo están pensando en "empezar una familia" -"Nosotros estamos haciendo una encuesta", dice ella, en broma. -“¿Crees que debería tener un bebé?"
-"Cambiará tu vida," digo, cuidadosamente manteniendo mi tono neutral. -"Ya sé," dice, "no más fiestas los fines de semana, no más vacaciones espontáneas..."


Pero eso no es en lo absoluto lo que yo quise decir. Miro a mi hija, intentando saber que decirle...

Quiero que sepa lo que ella nunca aprenderá en clases de parto. Quiero decirle que las heridas físicas por dar a luz un niño sanarán, pero que el volverse madre la dejarán con una herida emocional tan profunda por la cual ella será vulnerable para siempre.


Pienso en advertirle que ella nunca leerá de nuevo un periódico sin preguntarse "¿y si eso le hubiera pasado a mi hijo?". Que cada accidente de aviación, cada incendio en una casa la obsesionará. Que cuando vea fotos de niños hambrientos, se preguntará si algo podría ser peor que vivir la muerte de tu niño.


Yo la miro cuidadosamente, sus uñas finamente pintadas, el traje elegante y pienso que no importa cuan sofisticada ella sea, el convertirse en madre la reducirán al nivel primitivo de una osa que protege su cachorro.


Que una llamada urgente de "¡Mamá"! le hará dejar caer un postre o su mejor cristal sin vacilar por un momento.


Siento que debo advertirle que no importa cuántos años ella haya invertido en su carrera, ésta se descarrilará profesionalmente a causa de su maternidad.


Ella podrá hacer los arreglos para dejar al niño en casa al cuidado de una niñera, pero un día irá en camino de una reunión de negocios importante y recordará el dulce olor de su bebé, y tendrá que usar cada gramo de su disciplina para no correr a casa, sólo para asegurarse que su bebé está bien.


Yo quiero que mi hija sepa que las decisiones cotidianas ya no serán rutina.

No importa cuán decisiva pueda ser ella en su trabajo, se criticará a si misma constantemente en su papel de madre.

Mirando a mi hija tan atractiva, quiero asegurarle que en el futuro ella perderá los kilos de más del embarazo, pero nunca se sentirá igual sobre ella misma.

Que su vida, ahora tan importante, será de menos valor para ella una vez que tenga un niño.

Que ella renunciaría a ésta en un momento por salvar sus hijos, pero que también empezará a desear más años -no para lograr sus propios sueños- sino para ver a sus hijos lograr los suyos.

Yo quiero que ella sepa que una cicatriz de cesárea o las estrías se convertirán en insignias de honor.

La relación de mi hija con su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa. Deseo que ella pudiera entender cuánto más uno puede amar a un hombre que tiene cuidado para empolvar a su bebé o que nunca duda para jugar con su niño.
Yo pienso que ella debería saber que se sentirá de nuevo completamente enamorada de él por razones que ahora encontraría muy poco románticas.


Yo deseo que mi hija pudiera darse cuenta del lazo que ella sentirá, con mujeres a lo largo de la historia que han intentado detener guerras, discriminación y borrachos al volante.

Espero que ella entienda por qué yo puedo pensar racionalmente sobre la mayoría de los problemas, pero ponerme como loca cuando discuto sobre la amenaza que supone una guerra nuclear en el futuro de mis hijos.

Yo quiero describir a mi hija la euforia de ver a su niño cuando aprenda a montar una bicicleta. Quiero capturar para ella las carcajadas de un bebé que está tocando la piel suave de un perro o un gato por primera vez. Quiero que saboree la dicha que es tan real, que de hecho duele.

La mirada interrogativa de mi hija me hace caer en cuenta de las lágrimas que se han formado en mis ojos.
-"Nunca te arrepentirás de ello," digo finalmente.

Entonces alcanzo por sobre la mesa la mano de mi hija, la aprieto y ofrezco una oración silenciosa por ella, por mí, y por todas las mujeres que tropezaron en su camino hacia la más maravillosa de todas las profesiones.

Este regalo bendito de Dios... el hecho de ser madre.

lunes, 3 de agosto de 2009

Nuevamente...



... empiezo con las pastillas "anti-bebés"...
las tomé durante un tiempo y las dejé porque me afectaban mucho el humor, pero hace poco tuvimos un susto y con mi marido decidimos que las vuelva a tomar. Hay algo dentro mío que me entristece, porque a veces tengo muchas, muchísimas ganas de tener otro hijo, aunque sepa que no es momento, que la situación económica no es la ideal, que mi hija es chiquita y la quiero disfrutar... igual, siento ganas. Veo a mis amigas y conocidas que tienen bebés y me encanta, me da nostalgia!! Algún día.... tendré mis varoncitos!!

sábado, 1 de agosto de 2009

Semana Mundial de la Lactancia Materna


Objetivos de la Semana Mundial de la Lactancia Materna
1-7 de Agosto de 2009

  • Hacer un llamado sobre el rol vital que la lactancia materna juega en todas las emergencias alrededor del mundo.
  • Impulsar la protección y apoyo activo a la lactancia materna antes y durante las emergencias.
  • Informar a las madres, promotores de la lactancia materna, comunidades, profesionales de la salud, gobiernos, agencias gubernamentales, agencias humanitarias, donantes y medios de comunicación, sobre cómo estos pueden apoyar activamente la lactancia materna, antes y durante una emergencia.
  • Movilizar la acción y nutrir las redes de trabajo y colaboración entre quienes tienen experiencia en la lactancia materna y quienes están involucrados en las respuestas a las emergencias.

Los desastres naturales y creados por el hombre - Terremotos, sequias, desplazamientos, etc. – ponen en riesgo la vida de adultos y niños. En estas emergencias los más vulnerables son los bebés. En esos momentos de confusión es importante que los organismos no gubernamentales, la prensa y otros actores sociales recuerden a la comunidad en general que la lactancia materna es el alimento confiable que ayuda a prevenir enfermedades, mientras la alimentación con biberón, alimentación artificial, puede añadir riesgos para la salud.

Es importante en estas situaciones desalentar la donación de fórmulas infantiles, y en caso de recibir donaciones de leche, utilizarlas para niños mayores o preparaciones culinarias.
La lactancia materna salva vidas y su protección es mayor para los lactantes, niñas y niños pequeños.

Durante las emergencias las madres necesitan más que nunca de apoyo activo para continuar o restablecer la lactancia materna.

La norma de oro del Ministerio de Salud de la Nación, UNICEF, OMS, SAP recomienda que los lactantes sean amamantados con lactancia materna exclusiva durante sus primeros seis meses. Y continúen con lactancia materna hasta los dos años o más, complementada con alimentos nutritivos y adecuados.

Cuando exista una emergencia, es importante que se continúe el amamantamiento o que se recupere si se había perdido.

¿Por qué en estas situaciones los bebés son más vulnerables?

Los bebés tienen necesidades nutricionales específicas y su sistema inmunológico esta preparado para una vida extrauterina de inmunización vía lactancia materna. Si son amamantados la lactancia ofrece los nutrientes esenciales y el apoyo inmunológico. Los protege de lo peor en las situaciones de emergencia: higiene precaria, peligro de infecciones, servicios de salud sobre exigidos. Sin embargo, esta protección es muy diferente para los bebés que no reciben lactancia materna. En las emergencias las condiciones de preparación de fórmulas y biberones los pone en mayor riesgo de contraer infecciones, desarrollar diarreas, aumentando sus posibilidades de enfermar y morir.
En los casos de niños menores de 2 años que no puedan acceder a la lactancia materna, las preparaciones de fórmulas infantiles y leches en polvo, deben ser realizadas con agua segura, en condiciones de máxima higiene y por personal capacitado. Las diluciones inadecuadas son perjudiciales.

¿Cómo pueden ayudar los medios de comunicación?

  • En situaciones de emergencia, los medios pueden diseminar información y difundir mensajes desalentando donaciones de fórmulas y difundiendo mensajes como:
  • Apoyar a las madres para que continúen la lactancia materna que es la fórmula segura de proteger a las(os) bebés durante las emergencias.
  • La lactancia materna no es frágil y las mujeres bajo stress físico y emocional pueden producir suficiente leche para alimentar a sus bebés.
  • El uso indiscriminado de fórmulas infantiles en emergencias es extremadamente peligroso para las(os) bebés causando enfermedad y muerte.
  • UNICEF siempre puede ser consultado para clarificar cómo y dónde se puede conseguir apoyo y suministros adecuados.

Más info en la página oficial de La Semana Mundial de la Lactancia Materna:

http://worldbreastfeedingweek.org/


miércoles, 29 de julio de 2009

Las rabietas





(una de las mayores pesadillas como madre, son los berrinches o rabietas de mi hija. Reconozco que me hace mal, me pongo muy nerviosa y muchas veces la situación me supera. Aquí dejo un artículo interesante de Laura Gutman, que aclara un poco el panorama..)


Imaginemos una escena: Una mujer espera ansiosa a su marido, deseosa y necesitada de que su esposo la abrace y converse con ella. Pero sabe que este hombre no suele ser afectuoso corporalmente. Por lo tanto hace ya mucho tiempo que la mujer en cuestión no se lo pide, aunque crece su frustración, enojo y soledad. Cuando el marido le solicita algo, por ejemplo, que le traiga un café a la cama; ésta estalla a través de gritos llenos de rencor y desesperación.

Imaginemos que este hombre solicita una consulta médica porque su mujer hace rabietas sin motivos. O que se junta con sus amigos para contarles que su mujer está loca y que hace rabietas a repetición y no hay forma de hacerla entrar en razones. ¿Nos resulta graciosa la imagen? ¿Tal vez algo ridícula?


Ahora traslademos por un instante esta situación imaginada a la realidad emocional de un niño pequeño. Un niño cualquiera que no sabe cómo pedir lo que necesita, porque lo ha intentado con magros resultados. Ha pedido brazos, mirada, o sencillamente presencia. Pero se le ha hecho saber que su pedido era desmedido o fuera de lugar.


Ese niño a veces enloquece en su desesperación por satisfacer alguna necesidad básica, posiblemente no comprendida por el adulto. Entonces grita, hace berrinches, da patadas, se tira al suelo, llora, se tapa los oídos, tose, vomita; en fin, nos ofrece un espectáculo atroz, sobre todo cuando nos sucede en la fila para entrar a ver un espectáculo de títeres, o durante un almuerzo familiar con tíos, suegros y padrinos como testigos. No es necesario aclarar que nos inunda una imperiosa necesidad de desaparecer de la faz de la tierra en ese preciso instante. Y si fuera posible, también devolveríamos a ese niñito no sabemos bien dónde ni a quién.


Hasta aquí, todas las madres y los padres sabemos de qué estamos hablando. ¿Qué hacer? Tenemos dos opciones:


Uno) Ponernos de acuerdo entre los adultos, asegurando que los niños están imposibles, que las rabietas se les pasarán cuando crezcan y que lo mejor es no darles importancia; o


Dos) Interesarnos en comprender qué le pasa al niño. Para esta última decisión, será menester “rebobinar la película”, y averiguar especialmente qué le estuvo pasando al niño ANTES de la famosa y estruendosa rabieta.


En la mayoría de los casos, hubo pedidos genuinos, respecto a la necesidad de ser mirados, a los pedidos de introspección, de desaceleración de ritmos familiares, a la necesidad de contacto, de escucha, de acercamiento a sus mundos internos. Claro, que todo esto pertenece al universo sutil de los sentimientos, que en principio es “invisible a los ojos”.


El problema es que cuando los adultos no logramos reconocer con sencillez y sentido lógico una necesidad personal, tampoco podemos comprender la necesidad específica del otro, y menos aún si está formulada en el plano equivocado. Generalmente, sin darnos cuenta, pedimos lo que creemos que será escuchado y no lo que realmente necesitamos. A este fenómeno tan frecuente y utilizado por todos nosotros, lo llamaremos “pedido desplazado”. Así las cosas, si sé de antemano que una necesidad no tiene posibilidades de ser escuchada, la voy a expresar a través de otro deseo “escuchable”. Pero así es como se instala el malentendido.


En relación a los niños esta situación es tan corriente que la vida cotidiana se convierte en “un campo de batalla”. Levantarse para ir a la escuela, comer, bañarse, ir de compras, hacer la tarea, llegar o irse de algún lugar, ir a un restaurante en familia, todo parece ser “una lucha” no se sabe muy bien contra quién. Y hemos encontrado un rótulo muy de moda aplicable a casi cualquier situación: “a este niño le faltan límites”, “es un niño caprichoso” o “con sus rabietas no conseguirá nada bueno”.


Si nos enfrascamos en estas creencias, es poco lo que podremos hacer para ayudar al niño a expresarse y encausar su necesidad hacia una resolución posible y para que los adultos podamos compartir momentos felices con los niños, fuera del estrés de quedar atrapados en el circuito de las imparables rabietas.


Para ello, puede resultarnos muy útil ponernos en el lugar de los niños. Imaginarnos en sus cuerpos y en su confusión, en la imposibilidad de comunicar lo que genuinamente les pasa ya que frecuentemente piden “lo que puede ser escuchado”, por lo tanto, los adultos no logramos llegar hasta la necesidad real.


Esto no significa que los adultos tenemos la obligación de “hacer todo lo que al niño se le antoje” ni responder ciegamente a pedidos incomprensibles. Lo que sí tenemos la obligación de hacer, es enterarnos. Ayudarlo a comprender qué necesita. Conversar. Dialogar. Transmitir al niño lo que a nosotros, los adultos, también nos pasa. Y darnos cuenta que tenemos que llegar a algún tipo de acuerdo donde los deseos de unos y otros puedan coexistir.


Si somos capaces de generar espacios de intercambio con el niño pequeño, constataremos que las rabietas desaparecerán. Porque el niño se sentirá escuchado y tenido en cuenta, independientemente si “eso” que deseaba podrá ser o no satisfecho. La prioridad reside en haber sido comprendido por el adulto amado. Dentro de esa relación abierta, de confianza y diálogo, el niño puede pedir lo que quiera, también puede recibir un “no” explicado con sencillez, relacionado con la capacidad o limitación del adulto. De ese modo todos accedemos y compartimos la realidad emocional de todos. Nadie queda excluido. Y ya no será imprescindible comprar un caramelo o vestirse a tiempo. Ninguna situación exigente para el niño devendrá imposible de asumir, porque el niño no estará solo. Sabrá que haga lo que haga, o necesite lo que necesite, los padres estarán cerca para comprenderlo, y encontrar juntos maneras posibles de satisfacerlo.


Esta manera de encarar el “problema de las rabietas” trae consigo otra ventaja: los niños podrán acceder a la realidad de los adultos, interesándose por sus padres y haciendo esfuerzos por comprender el mundo de las personas grandes. Esto les amplía la percepción del mundo, se vuelven niños curiosos y deseosos de saber más, comprender más, y de participar en el intercambio emocional.


Laura Gutman

sábado, 11 de julio de 2009

Una triste historia

Publico esta historia, tristemente cierta, para que ustedes, amigas bloggeras, me ayuden a rezar por este angelito inocente, que ninguna culpa tiene de haber venido al mundo...
Hay cosas que no tienen explicación lógica, historias que parecen sacadas de alguna novela, pero que lamentablemente la mayoría de las veces superan a la ficción.
Y me toca vivir de cerca una de ellas...

Tengo una parienta, nieta de la esposa de mi tío, que tiene 14 años y hace 4 meses tuvo un bebé, a quien llamaré "F".
F. siempre fue una "niña problema"; es hija de madre soltera, su mamá se juntó luego con otro hombre con el cual tuvo 3 hijos más, el tipo nunca aceptó a F, ya que siempre fue muy rebelde y mal educada. Según F. el tipo le pegó una vez por lo cual se fue a vivir con mi tía (su abuela) y su familia.
Desde entonces F. hizo lo que quiso, dejó el colegio, andaba todo el día en la calle y con malas juntas, desaparecía por semanas enteras y aparecía luego en otros pueblos cercanos, totalmente borracha o drogada, y así.... como bola sin manija, porque nadie se quería hacer cargo de ella, ni la madre, ni la abuela quien tiene su propia familia e historias aparte.
Cuando F. quedó embarazada la cosa no mejoró, siguió en lo mismo, y así el bebé nació prematuro, estuvieron internados los dos en Córdoba un largo tiempo.
Ahora, el bebé tiene 4 meses y debido a su prematurez está internado en el Hospital, enfermito con alguno de los virus que andan rondando ahora, y nadie sabe donde está F. desde hace varios días.... mi tía está cuidándolo, pero dice que tiene ganas de dar la criatura a la Justicia, en adopción, para que alguna familia responsable se haga cargo de él.
No la culpo, ella es una mujer grande, tiene sus problemas y también hijos adolescentes, me pongo en su lugar y sencillamente no sé lo que haría....
¿A quién culpamos? ¿ A la madre de F., que nunca supo manejarla, y al verse desbordada simplemente miró para otro lado? ¿A la misma F., que nunca recibió cariño, por lo tanto no sabe como dárselo a ese pequeño pedacito de vida?
Dios mío, lo único que pido es que esa criaturita salga adelante, que Dios elija el mejor destino para él, que no pague por los errores cometidos por otras personas...

domingo, 3 de mayo de 2009

Estoy en Mamistica!



Amigas, las invito este mes a leerme en
Mamistica, un blog maravilloso sobre la maternidad, en el cual he sido gentilmente invitada por Gise a ser la "Mamística" del mes de Mayo...

las espero por allá también!!

lunes, 27 de abril de 2009

Nuevo espacio

He creado un nuevo Blog, más que nada informativo, con artículos e info que voy encontrando en la web y que puede ser útil para embarazadas y mamis...

acá les dejo el link:

http://creandounavida.blogspot.com

viernes, 17 de abril de 2009

Semana Mundial del Parto Respetado 2009


Semana Mundial del Parto Respetado 2009
del 11 al 17 de Mayo

Lema: "Por la urgente disminución de las cesáreas innecesarias"

La concienciación y lucha por un parto mejor para la madre y el bebé no es un capricho de un país concreto sino una necesidad de las mujeres de todo el mundo.

Prueba de ello es La Semana Mundial del Parto Respetado (SMAR) que se viene celebrando desde el año 2004 durante el mes de mayo en diferentes países, a partir de la iniciativa de la AFAR, Asociación Francesa por el Parto Respetado.

Cada año se centran en un tema concreto. Desde el 2004 han sido estos: la episiotomía, las posiciones para parir, el tiempo para nacer y el entorno amoroso durante el parto.

Este año el tema es la inutilidad de la separación del bebé de su madre y padre tras del nacimiento. En Francia se utilizarán como lemas: “Es nuestro bebé”, “Nacer juntos”. En España: “Que no os separen”. En algunos países sudamericanos se propone el de ” No separar puede ser vital” y “Contacto inmediato y continuo. La clave de un buen comienzo”.

¿Qué es no separar?