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jueves, 29 de abril de 2010

FELIZ DIA!

Mi gatita Mishita, a ella la ví nacer, le di de comer en la boca, la curé porq nació pelada y muy enferma, y a los 7 meses desapareció...
Mi gato Amarillo, alias Mishote, a él lo ayudé a nacer, era super flaco y chiquitito!y ahora es un hermoso gato de 3 años.
Mi perra Chandy (marrón) tiene casi 8 años y es super guardiana y cariñosa. Mi perro Negro murió el año pasado atropellado por un auto, tenía 3 años.


Soy muy amante de los animales sobre todo los gatos. En esta casa nueva no tenemos ninguna mascota, y como al lado viven los dueños y tienen pájaros, ni pensamos en tener gatos para no tener problemas...
pero en casa de mi mamá dejé a mi perra Chandy y mi gato Amarillo. Y de verdad se extrañan!
Un recuerdo para todas las mascotas que tuve en mi vida y que ya están en el cielo de los animales...



domingo, 28 de diciembre de 2008

2 añitos !!


Un día como hoy, hace 2 años... A las 7 am me internaban en el Hospital, ya entré con 5 cm de dilatación... ya hacía 3 días que estaba perdiendo el tapón mucoso, y aunque me habían dado como fecha máxima el 23, pasé Nochebuena lo más bien, solamente incómoda por la panzota que no daba más. Recuerdo los dolores, para que voy a mentir... me arañé la cara en la madrugada del 27 al 28, me retorcí toda la noche, pensé que no iba a soportar semejante sufrimiento, soy una cag... lo reconozco!!
En cuanto entré me pusieron en sala de preparto, a cada rato venía la doctora y me hacía tacto, y yo no quería saber nada, gritaba, le sacaba la mano... pobre mina, era su primer día en el Hospital, y yo fui la primera que le tocó! seguro no se olvidó más de mi...
Me hizo caminar para acelerar el trabajo de parto, antes de ponerme suero con Oxitocina, al rato ya tenía 8 cm! avanzaba rápido...
Perdí la noción del tiempo, estaba agotada, con sed, un calor tremendo y dolorida... y con muchísimo miedo, como toda cosa desconocida... recuerdo que en la sala de partos había un crucifijo grande y lo miraba y le pedía a Jesús que me ayudara!!
finalmente luego de muchos pujos y apretones de panza NACIÓ MI PRINCESA!! a las 15.15 hs, con 3.200kg y 50 cm...
"es una maleducada, se mió y se cagó" me dijo el pediatra que la recibió.
y acá estamos, en esta inmensa bendición que me dio la vida de ser mamá, con errores, miedos, alegrías y aciertos... muchas veces siento ganas de salir corriendo, otras lloro de alegría.. pero todo vale la pena cuando escucho cerca del oído: "mami mamo" (Mami te amo)...
te adoro mi chanchita!!

viernes, 26 de diciembre de 2008

Tristeza

Hoy fue un día triste.
Nos llamaron para avisar que a mi perro Negro (foto) lo había chocado un auto a media cuadra de mi casa.
Fue mi marido y mi papá, llamaron al veterinario y no hubo nada que hacer... lo durmieron.
No quise verlo así, preferí quedarme con una mejor imagen de él, recordarlo cuando hace 3 años apareció un día de lluvia, todo mojado y asustado, y desde ahí nunca más se fue. Cuando no podíamos dejar zapatilla ni trapo afuera que él se las llevaba al baldío del lado y los destrozaba. Cuando entró a la casa de los vecinos y comió comida del plato. Cuando en invierno tenía tos y le dábamos Amoxidal Respiratorio. Cuando nuestra otra perra Chandy lo rascaba y le sacaba las garrapatas. Cuando corría las motos y bicicletas y nos sacaba canas verdes...

Sé que lo voy a extrañar mucho, Maite jugaba mucho con él también, menos mal que aún no se da cuenta y no va a sufrir.


"Descansa en paz, mi pobre compañero,
descansa en paz;
más triste la suerte de tu dios
que no la tuya.
Los dioses lloran,
los dioses lloran cuando muere el perro
que les lamió las manos,
que les miró a los ojos,
y al mirarles así les preguntaba:
¿adónde vamos"
(Fragmento de "Elegía en la muerte de un perro"- Miguel de Unamuno)

domingo, 2 de noviembre de 2008

13 años



animación realizada en el 10º aniversario

(ADVERTENCIA: el relato que estás por leer es COMPLETAMENTE VERDADERO, aún cuando parece de ficción. )


"Me acuerdo de aquel día como si hubiera sido ayer.


Hace ya 13 años, y yo tenía 13 años.

Estaba en la escuela primaria, en Séptimo grado (fui de la última promoción que cursó séptimo ya que al año siguiente lo eliminaron; nunca hice Primer año, sino que nos pasaron de 7mo a 2do año del secundario.)

Me acuerdo perfectamente de que estábamos jugando a la "payana" en la galería; la escuela (José Matías Zapiola) queda a 500 metros de la Fábrica Militar, y la puerta de entrada, como toda la galería era (y es) de vidrio.

Sólo recuerdo haber sentido como un temblor tremendo, y ver todos los vidrios desmoronarse encima nuestro. Lo primero que pensé era que habían puesto una bomba en la escuela, porque unas semanas antes había habido una amenaza de bomba falsa, y habían evacuado el colegio.

Todavía no sé como salí por entre medio de los vidrios, y me paré en la vereda con unas compañeras de grado. Miramos hacia la fábrica y se veía un hongo de humo inmenso, negro, envuelto en llamas.

Como sería nuestra inocencia (e ignorancia) que no teníamos miedo.
No lloramos ni gritamos, sólo atinamos a ir a la casa de una compañera que vivía a unas cuadras de la escuela, más cerca de la fábrica. En el camino recuerdo a la gente en la vereda, algunos llorando, todos mirando hacia aquel hongo nefasto, sin saber qué pasaba ni que hacer.

Llegamos a la casa de mi compañera, ella y yo, y en la vereda estaba la hermana mayor que lloraba, diciendo "el Papi, explotó la fábrica y ahí trabaja mi papá"... recién ahí nos enteramos de lo que había pasado.La hermana de mi amiga me dijo "tenés sangre en la pierna", me miré y estaba lastimada, seguramente de cuando salí de entre los vidrios, no me dolía, ni me había dado cuenta.
Las dejé ahi y me volví sola a la escuela, porque pensaba que seguramente mis viejos me iban a ir a buscar y no me iban a encontrar.

Cuando llegué a la escuela era un caos, autos, padres que buscaban a sus hijos, pero no veía a mi viejo. La familia de un compañero que vivía en mi barrio se ofreció a traerme y acepté. En el camino nos cruzamos a mi papá que me iba a buscar así que les dije que pararan. Bajó el padre de mi compañero y mi papá, se abrazaban y lloraban, oí que mi papá decía "me destrozó la casa", nunca había visto llorar a mi viejo, esa imagen la veo con claridad todavía hoy.

Subí al auto de mi papá y tomamos viaje hacia la clínica a buscar a mi mamá que estaba trabajando.
Hicimos 2 cuadras cuando de golpe hubo otra explosión, dicen que mayor que la primera,
el auto se paralizó, sentí que algo golpeó la ventanilla donde iba yo y los vidrios rotos me pegaron en la cara.
Bajamos del auto y salimos corriendo, hasta el día de hoy no sé si porque el auto no arrancó o porque pensamos que podía explotar. Cerca nuestro yo veía caer pedazos de cosas que no sabía que eran, muchos pedazos, que caían y se enterraban en la tierra, en el pavimento...

Nos metimos a una casa, con la dueña y todo, nos guarecimos abajo de un asador y rezábamos. A todo esto mi guardapolvo estaba lleno de sangre, porque al parecer los vidrios me lastimaron la mejilla derecha, así que mi papá agarró una mantel de esa casa para secarme la sangre.

Al rato nos fuimos, cruzando por la vía del tren, porque quedaba cerca de ahí la clínica donde laburaba mi vieja. En el camino veía la gente correr, autos, motos, colectivos, chicos uniformados de las escuelas en bici, todos huyendo sin saber muy bien de que huían y a donde.

Llegamos a la clínica, entramos por la entrada de las ambulancias, caián pedazos de techo, había mucha gente herida. A mi mamá la encontramos ahí nomás, al verme llena de sangre se asustó, me sentaron en la cocina, me lavaron la cara y vieron que era una cortada pequeña.

Ahí en la cocina estaba lleno de heridos; casi todos empleados de la Fábrica, a algunos los estaban cosiendo y curando.

A mi también me curaron, pero nadie sabía que desde ese día no volveríamos a ser los mismos, como individuos y como ciudad...."

HECHOS
*La explosión de la fábrica militar ocurrida el 3 de noviembre de 1995 arrasó con parte de la ciudad cordobesa de Río Tercero, de 43.000 habitantes, y dejó siete muertos, 300 heridos y 19.000 evacuados, además de 25 millones de dólares en pérdidas por los graves daños y destrozos.
*Esa explosión superó lo siniestro del atentado a la mutual judía AMIA en Buenos Aires, en 1994, que dejó 85 muertos y 300 heridos, no en la cantidad de muertos, pero sí en cuanto a lo inconcebible de que funcionarios del Estado nacional intentaran tapar un delito.

*La voladura de la fábrica militar fue considerada intencional por los peritajes judiciales, que establecieron que el fuego en un tambor de trotyl provocó los estallidos en cadena y que no pudo haberse iniciado accidentalmente.

EN MEMORIA DE LAS SIETE VÍCTIMAS FATALES DE ESE DÍA

Aldo Aguirre, Leonardo Solleveld, Romina Torres, Laura Muñoz, Hoder Dalmasso, José Varela y Elena de Quiroga


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jueves, 29 de abril de 2010

FELIZ DIA!

Mi gatita Mishita, a ella la ví nacer, le di de comer en la boca, la curé porq nació pelada y muy enferma, y a los 7 meses desapareció...
Mi gato Amarillo, alias Mishote, a él lo ayudé a nacer, era super flaco y chiquitito!y ahora es un hermoso gato de 3 años.
Mi perra Chandy (marrón) tiene casi 8 años y es super guardiana y cariñosa. Mi perro Negro murió el año pasado atropellado por un auto, tenía 3 años.


Soy muy amante de los animales sobre todo los gatos. En esta casa nueva no tenemos ninguna mascota, y como al lado viven los dueños y tienen pájaros, ni pensamos en tener gatos para no tener problemas...
pero en casa de mi mamá dejé a mi perra Chandy y mi gato Amarillo. Y de verdad se extrañan!
Un recuerdo para todas las mascotas que tuve en mi vida y que ya están en el cielo de los animales...



domingo, 28 de diciembre de 2008

2 añitos !!


Un día como hoy, hace 2 años... A las 7 am me internaban en el Hospital, ya entré con 5 cm de dilatación... ya hacía 3 días que estaba perdiendo el tapón mucoso, y aunque me habían dado como fecha máxima el 23, pasé Nochebuena lo más bien, solamente incómoda por la panzota que no daba más. Recuerdo los dolores, para que voy a mentir... me arañé la cara en la madrugada del 27 al 28, me retorcí toda la noche, pensé que no iba a soportar semejante sufrimiento, soy una cag... lo reconozco!!
En cuanto entré me pusieron en sala de preparto, a cada rato venía la doctora y me hacía tacto, y yo no quería saber nada, gritaba, le sacaba la mano... pobre mina, era su primer día en el Hospital, y yo fui la primera que le tocó! seguro no se olvidó más de mi...
Me hizo caminar para acelerar el trabajo de parto, antes de ponerme suero con Oxitocina, al rato ya tenía 8 cm! avanzaba rápido...
Perdí la noción del tiempo, estaba agotada, con sed, un calor tremendo y dolorida... y con muchísimo miedo, como toda cosa desconocida... recuerdo que en la sala de partos había un crucifijo grande y lo miraba y le pedía a Jesús que me ayudara!!
finalmente luego de muchos pujos y apretones de panza NACIÓ MI PRINCESA!! a las 15.15 hs, con 3.200kg y 50 cm...
"es una maleducada, se mió y se cagó" me dijo el pediatra que la recibió.
y acá estamos, en esta inmensa bendición que me dio la vida de ser mamá, con errores, miedos, alegrías y aciertos... muchas veces siento ganas de salir corriendo, otras lloro de alegría.. pero todo vale la pena cuando escucho cerca del oído: "mami mamo" (Mami te amo)...
te adoro mi chanchita!!

viernes, 26 de diciembre de 2008

Tristeza

Hoy fue un día triste.
Nos llamaron para avisar que a mi perro Negro (foto) lo había chocado un auto a media cuadra de mi casa.
Fue mi marido y mi papá, llamaron al veterinario y no hubo nada que hacer... lo durmieron.
No quise verlo así, preferí quedarme con una mejor imagen de él, recordarlo cuando hace 3 años apareció un día de lluvia, todo mojado y asustado, y desde ahí nunca más se fue. Cuando no podíamos dejar zapatilla ni trapo afuera que él se las llevaba al baldío del lado y los destrozaba. Cuando entró a la casa de los vecinos y comió comida del plato. Cuando en invierno tenía tos y le dábamos Amoxidal Respiratorio. Cuando nuestra otra perra Chandy lo rascaba y le sacaba las garrapatas. Cuando corría las motos y bicicletas y nos sacaba canas verdes...

Sé que lo voy a extrañar mucho, Maite jugaba mucho con él también, menos mal que aún no se da cuenta y no va a sufrir.


"Descansa en paz, mi pobre compañero,
descansa en paz;
más triste la suerte de tu dios
que no la tuya.
Los dioses lloran,
los dioses lloran cuando muere el perro
que les lamió las manos,
que les miró a los ojos,
y al mirarles así les preguntaba:
¿adónde vamos"
(Fragmento de "Elegía en la muerte de un perro"- Miguel de Unamuno)

domingo, 2 de noviembre de 2008

13 años



animación realizada en el 10º aniversario

(ADVERTENCIA: el relato que estás por leer es COMPLETAMENTE VERDADERO, aún cuando parece de ficción. )


"Me acuerdo de aquel día como si hubiera sido ayer.


Hace ya 13 años, y yo tenía 13 años.

Estaba en la escuela primaria, en Séptimo grado (fui de la última promoción que cursó séptimo ya que al año siguiente lo eliminaron; nunca hice Primer año, sino que nos pasaron de 7mo a 2do año del secundario.)

Me acuerdo perfectamente de que estábamos jugando a la "payana" en la galería; la escuela (José Matías Zapiola) queda a 500 metros de la Fábrica Militar, y la puerta de entrada, como toda la galería era (y es) de vidrio.

Sólo recuerdo haber sentido como un temblor tremendo, y ver todos los vidrios desmoronarse encima nuestro. Lo primero que pensé era que habían puesto una bomba en la escuela, porque unas semanas antes había habido una amenaza de bomba falsa, y habían evacuado el colegio.

Todavía no sé como salí por entre medio de los vidrios, y me paré en la vereda con unas compañeras de grado. Miramos hacia la fábrica y se veía un hongo de humo inmenso, negro, envuelto en llamas.

Como sería nuestra inocencia (e ignorancia) que no teníamos miedo.
No lloramos ni gritamos, sólo atinamos a ir a la casa de una compañera que vivía a unas cuadras de la escuela, más cerca de la fábrica. En el camino recuerdo a la gente en la vereda, algunos llorando, todos mirando hacia aquel hongo nefasto, sin saber qué pasaba ni que hacer.

Llegamos a la casa de mi compañera, ella y yo, y en la vereda estaba la hermana mayor que lloraba, diciendo "el Papi, explotó la fábrica y ahí trabaja mi papá"... recién ahí nos enteramos de lo que había pasado.La hermana de mi amiga me dijo "tenés sangre en la pierna", me miré y estaba lastimada, seguramente de cuando salí de entre los vidrios, no me dolía, ni me había dado cuenta.
Las dejé ahi y me volví sola a la escuela, porque pensaba que seguramente mis viejos me iban a ir a buscar y no me iban a encontrar.

Cuando llegué a la escuela era un caos, autos, padres que buscaban a sus hijos, pero no veía a mi viejo. La familia de un compañero que vivía en mi barrio se ofreció a traerme y acepté. En el camino nos cruzamos a mi papá que me iba a buscar así que les dije que pararan. Bajó el padre de mi compañero y mi papá, se abrazaban y lloraban, oí que mi papá decía "me destrozó la casa", nunca había visto llorar a mi viejo, esa imagen la veo con claridad todavía hoy.

Subí al auto de mi papá y tomamos viaje hacia la clínica a buscar a mi mamá que estaba trabajando.
Hicimos 2 cuadras cuando de golpe hubo otra explosión, dicen que mayor que la primera,
el auto se paralizó, sentí que algo golpeó la ventanilla donde iba yo y los vidrios rotos me pegaron en la cara.
Bajamos del auto y salimos corriendo, hasta el día de hoy no sé si porque el auto no arrancó o porque pensamos que podía explotar. Cerca nuestro yo veía caer pedazos de cosas que no sabía que eran, muchos pedazos, que caían y se enterraban en la tierra, en el pavimento...

Nos metimos a una casa, con la dueña y todo, nos guarecimos abajo de un asador y rezábamos. A todo esto mi guardapolvo estaba lleno de sangre, porque al parecer los vidrios me lastimaron la mejilla derecha, así que mi papá agarró una mantel de esa casa para secarme la sangre.

Al rato nos fuimos, cruzando por la vía del tren, porque quedaba cerca de ahí la clínica donde laburaba mi vieja. En el camino veía la gente correr, autos, motos, colectivos, chicos uniformados de las escuelas en bici, todos huyendo sin saber muy bien de que huían y a donde.

Llegamos a la clínica, entramos por la entrada de las ambulancias, caián pedazos de techo, había mucha gente herida. A mi mamá la encontramos ahí nomás, al verme llena de sangre se asustó, me sentaron en la cocina, me lavaron la cara y vieron que era una cortada pequeña.

Ahí en la cocina estaba lleno de heridos; casi todos empleados de la Fábrica, a algunos los estaban cosiendo y curando.

A mi también me curaron, pero nadie sabía que desde ese día no volveríamos a ser los mismos, como individuos y como ciudad...."

HECHOS
*La explosión de la fábrica militar ocurrida el 3 de noviembre de 1995 arrasó con parte de la ciudad cordobesa de Río Tercero, de 43.000 habitantes, y dejó siete muertos, 300 heridos y 19.000 evacuados, además de 25 millones de dólares en pérdidas por los graves daños y destrozos.
*Esa explosión superó lo siniestro del atentado a la mutual judía AMIA en Buenos Aires, en 1994, que dejó 85 muertos y 300 heridos, no en la cantidad de muertos, pero sí en cuanto a lo inconcebible de que funcionarios del Estado nacional intentaran tapar un delito.

*La voladura de la fábrica militar fue considerada intencional por los peritajes judiciales, que establecieron que el fuego en un tambor de trotyl provocó los estallidos en cadena y que no pudo haberse iniciado accidentalmente.

EN MEMORIA DE LAS SIETE VÍCTIMAS FATALES DE ESE DÍA

Aldo Aguirre, Leonardo Solleveld, Romina Torres, Laura Muñoz, Hoder Dalmasso, José Varela y Elena de Quiroga