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viernes, 7 de mayo de 2010

El amor es más fuerte


mi panza de 40 semanas


Será una ley de la naturaleza que, cuando tu hijo/a tiene más de 2 años, toda la gente, pediatra incluida, empiece con el trillado "¿y para cuando el hermanito?"
Como si supieran que yo me hago la misma pregunta...
Como si supieran las ganas que tengo de tener otro hijo...
Como si supieran el miedo que tengo de tener otro hijo...
Si hay algo que siempre tuve claro, fue que quiero más de un hijo. Soy hija única, y aunque tuve una infancia muy feliz, a esta altura de mi vida desearía tener hermanos con quienes compartir la vida, y que mi hija tuviera tíos y primos.
Pero ahora que ya tengo una hija, que ya pasé un embarazo a puro vómito, con amenaza de parto e internación a las 24 semanas, con miedos indescriptibles, y todas las ñañas posibles...
tengo miedo que se repita la historia.
Miro una panza y me da nostalgia. Veo una madre amamantando y siento unas ganas tremendas de volver a pasar por eso.
Y me olvido de las náuseas que me daba el perfume y hasta mi propio shampoo, de ir al baño a cada rato, de las contracciones, de la episiotomía, de los pezones en carne viva, de las noches sin dormir, de los miles de pañales cambiados...
Y sé que por más miedo que una tenga, siempre puede más el amor y las ganas que todos los dolores y todas las molestias del mundo.
Si no, nadie tendría más de un hijo.


martes, 8 de julio de 2008

Oído al pasar




En esto de ser madre, una empieza a pasar mucho tiempo en salas de espera de obstetras y , luego, de pediatras. Y casi siempre hay muchas otras mujeres allí, la mayoría de ellas desconocidas. Y estando ahí, esperando, una no puede evitar escuchar conversaciones, frases, consejos, esos que muchas veces, (al menos a mí) te dan ganas de contestarles e informarlas un poco.
De ahí salió la idea de esta nueva sección del blog.
Básicamente, voy a contar de algunas frases que les he escuchado decir al pasar a algunas mujeres en salas de espera o lugares afines.

No sé como va a salir, espero que bien.

(En la sala de espera del pediatra de una clínica local, en el mismo pasillo atiende un obstetra. Se encuentran dos conocidas, una de ellas con dos nenas y la otra embarazada; luego de saludarse, hablan del inminente parto)
-Y ya sabés qué es? vas a tener parto normal?
-Es una nena; no!! me van a hacer cesárea programada...
-Ahhhh...(silencio)...te salen hermosos, rosaditos, no toda la cabeza deformada como el parto...

Tal vez lo dijo a modo de consuelo o aliento, no sé. Pero tuve ganas de levantarme y mostrarles la primer foto de mi hija, recién nacida por parto normal, totalmente rosada, con la cabeza limpita y sin signo alguno de deformidad.

A palabras necias, oídos sordos...





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viernes, 7 de mayo de 2010

El amor es más fuerte


mi panza de 40 semanas


Será una ley de la naturaleza que, cuando tu hijo/a tiene más de 2 años, toda la gente, pediatra incluida, empiece con el trillado "¿y para cuando el hermanito?"
Como si supieran que yo me hago la misma pregunta...
Como si supieran las ganas que tengo de tener otro hijo...
Como si supieran el miedo que tengo de tener otro hijo...
Si hay algo que siempre tuve claro, fue que quiero más de un hijo. Soy hija única, y aunque tuve una infancia muy feliz, a esta altura de mi vida desearía tener hermanos con quienes compartir la vida, y que mi hija tuviera tíos y primos.
Pero ahora que ya tengo una hija, que ya pasé un embarazo a puro vómito, con amenaza de parto e internación a las 24 semanas, con miedos indescriptibles, y todas las ñañas posibles...
tengo miedo que se repita la historia.
Miro una panza y me da nostalgia. Veo una madre amamantando y siento unas ganas tremendas de volver a pasar por eso.
Y me olvido de las náuseas que me daba el perfume y hasta mi propio shampoo, de ir al baño a cada rato, de las contracciones, de la episiotomía, de los pezones en carne viva, de las noches sin dormir, de los miles de pañales cambiados...
Y sé que por más miedo que una tenga, siempre puede más el amor y las ganas que todos los dolores y todas las molestias del mundo.
Si no, nadie tendría más de un hijo.


martes, 8 de julio de 2008

Oído al pasar




En esto de ser madre, una empieza a pasar mucho tiempo en salas de espera de obstetras y , luego, de pediatras. Y casi siempre hay muchas otras mujeres allí, la mayoría de ellas desconocidas. Y estando ahí, esperando, una no puede evitar escuchar conversaciones, frases, consejos, esos que muchas veces, (al menos a mí) te dan ganas de contestarles e informarlas un poco.
De ahí salió la idea de esta nueva sección del blog.
Básicamente, voy a contar de algunas frases que les he escuchado decir al pasar a algunas mujeres en salas de espera o lugares afines.

No sé como va a salir, espero que bien.

(En la sala de espera del pediatra de una clínica local, en el mismo pasillo atiende un obstetra. Se encuentran dos conocidas, una de ellas con dos nenas y la otra embarazada; luego de saludarse, hablan del inminente parto)
-Y ya sabés qué es? vas a tener parto normal?
-Es una nena; no!! me van a hacer cesárea programada...
-Ahhhh...(silencio)...te salen hermosos, rosaditos, no toda la cabeza deformada como el parto...

Tal vez lo dijo a modo de consuelo o aliento, no sé. Pero tuve ganas de levantarme y mostrarles la primer foto de mi hija, recién nacida por parto normal, totalmente rosada, con la cabeza limpita y sin signo alguno de deformidad.

A palabras necias, oídos sordos...