
mi panza de 40 semanas
Como si supieran que yo me hago la misma pregunta...
Como si supieran las ganas que tengo de tener otro hijo...
Como si supieran el miedo que tengo de tener otro hijo...
Si hay algo que siempre tuve claro, fue que quiero más de un hijo. Soy hija única, y aunque tuve una infancia muy feliz, a esta altura de mi vida desearía tener hermanos con quienes compartir la vida, y que mi hija tuviera tíos y primos.
Pero ahora que ya tengo una hija, que ya pasé un embarazo a puro vómito, con amenaza de parto e internación a las 24 semanas, con miedos indescriptibles, y todas las ñañas posibles...
tengo miedo que se repita la historia.
Miro una panza y me da nostalgia. Veo una madre amamantando y siento unas ganas tremendas de volver a pasar por eso.
Y me olvido de las náuseas que me daba el perfume y hasta mi propio shampoo, de ir al baño a cada rato, de las contracciones, de la episiotomía, de los pezones en carne viva, de las noches sin dormir, de los miles de pañales cambiados...
Y sé que por más miedo que una tenga, siempre puede más el amor y las ganas que todos los dolores y todas las molestias del mundo.
Si no, nadie tendría más de un hijo.