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lunes, 2 de noviembre de 2009

14 años DE IMPUNIDAD






(ADVERTENCIA: el relato que estás por leer es COMPLETAMENTE VERDADERO, aún cuando parece de ficción. )


"Me acuerdo de aquel día como si hubiera sido ayer.


Hace ya 14 años, y yo tenía 13 años.


Estaba en la escuela primaria, en Séptimo grado (fui de la última promoción que cursó séptimo ya que al año siguiente lo eliminaron; nunca hice Primer año, sino que nos pasaron de 7mo a 2do año del secundario.)


Me acuerdo perfectamente de que estábamos jugando a la "payana" en la galería; la escuela (José Matías Zapiola) queda a 500 metros de la
Fábrica Militar, y la puerta de entrada, como toda la galería era (y es) de vidrio.

Sólo recuerdo haber sentido como un temblor tremendo, y ver todos los vidrios desmoronarse encima nuestro. Lo primero que pensé era que habían puesto una
bomba en la escuela, porque unas semanas antes había habido una amenaza de bomba falsa, y habían evacuado el colegio.

Todavía no sé como salí por entre medio de los vidrios, y me paré en la vereda con unas compañeras de grado. Miramos hacia la fábrica y se veía un hongo de humo inmenso, negro, envuelto en llamas.


Como sería nuestra inocencia (e ignorancia) que no teníamos miedo.
No lloramos ni gritamos, sólo atinamos a ir a la casa de una compañera que vivía a unas cuadras de la escuela, más cerca de la fábrica.

En el camino recuerdo a la gente en la vereda, algunos llorando, todos mirando hacia aquel hongo nefasto, sin saber qué pasaba ni que hacer.
Llegamos a la casa de mi compañera, ella y yo, y en la vereda estaba la hermana mayor que lloraba, diciendo "el Papi, explotó la fábrica y ahí trabaja mi papá"... recién ahí nos enteramos de lo que había pasado.

La hermana de mi amiga me dijo "tenés sangre en la pierna", me miré y estaba lastimada, seguramente de cuando salí de entre los vidrios, no me dolía, ni me había dado cuenta.
Las dejé ahi y me volví sola a la escuela, porque pensaba que seguramente mis viejos me iban a ir a buscar y no me iban a encontrar.

Cuando llegué a
la escuela era un caos, autos, padres que buscaban a sus hijos, pero no veía a mi viejo. La familia de un compañero que vivía en mi barrio se ofreció a traerme y acepté.

En el camino nos cruzamos a mi papá que me iba a buscar así que les dije que pararan. Bajó el padre de mi compañero y mi papá, se abrazaban y lloraban, oí que mi papá decía "me destrozó la casa", nunca había visto llorar a mi viejo, esa imagen la veo con claridad todavía hoy.

Subí al auto de mi papá y tomamos viaje hacia la clínica a buscar a mi mamá que estaba trabajando.
Hicimos 2 cuadras cuando de golpe hubo otra explosión, dicen que mayor que la primera, el auto se paralizó, sentí que algo golpeó la ventanilla donde iba yo y los vidrios rotos me pegaron en la cara.

Bajamos del auto y salimos corriendo, hasta el día de hoy no sé si porque el auto no arrancó o porque pensamos que podía explotar. Cerca nuestro yo veía caer pedazos de cosas que no sabía que eran, muchos pedazos, que caían y se enterraban en la tierra, en el pavimento...

Nos metimos a una casa, con la dueña y todo, nos guarecimos abajo de un asador y rezábamos. A todo esto mi guardapolvo estaba lleno de sangre, porque al parecer los vidrios me lastimaron la mejilla derecha, así que mi papá agarró una mantel de esa casa para secarme la sangre.


Al rato nos fuimos, cruzando por la vía del tren, porque quedaba cerca de ahí la clínica donde laburaba mi vieja. En el camino veía la gente correr, autos, motos, colectivos, chicos uniformados de las escuelas en bici, todos huyendo sin saber muy bien de que huían y a donde.


Llegamos a la clínica, entramos por la entrada de las ambulancias, caián pedazos de techo, había mucha gente herida. A mi mamá la encontramos ahí nomás, al verme llena de sangre se asustó, me sentaron en la cocina, me lavaron la cara y vieron que era una cortada pequeña.


Ahí en la cocina estaba lleno de heridos; casi todos empleados de la Fábrica, a algunos los estaban cosiendo y curando.


A mi también me curaron, pero nadie sabía que desde ese día no volveríamos a ser los mismos, como individuos y como ciudad...."


HECHOS


*La explosión de la fábrica militar ocurrida el 3 de noviembre de 1995 arrasó con parte de la ciudad cordobesa de Río Tercero, de 43.000 habitantes, y dejó siete muertos, 300 heridos y 19.000 evacuados, además de 25 millones de dólares en pérdidas por los graves daños y destrozos.

*Esa explosión superó lo siniestro del atentado a la mutual judía AMIA en Buenos Aires, en 1994, que dejó 85 muertos y 300 heridos, no en la cantidad de muertos, pero sí en cuanto a lo inconcebible de que funcionarios del Estado nacional intentaran tapar un delito.

*La voladura de la fábrica militar fue considerada intencional por los peritajes judiciales, que establecieron que el fuego en un tambor de trotyl provocó los estallidos en cadena y que no pudo haberse iniciado accidentalmente.


EN MEMORIA DE LAS SIETE VÍCTIMAS FATALES DE ESE DÍA

Aldo Aguirre, Leonardo Solleveld, Romina Torres, Laura Muñoz,
Hoder Dalmasso, José Varela y Elena de QuirogaOtro aniversario de lo mas nefasto de mi vida y la de mi pueblo, SIN RESPUESTAS....

jueves, 10 de septiembre de 2009

Sin Comentarios


sábado, 8 de agosto de 2009

La llamada

Uno nunca deja de sorprenderse por las cosas de las que es capaz la gente...

Mi mamá es enfermera jubilada,muy conocida en el barrio y siempre la buscan para algún trabajito, tipo colocar inyecciones o tomar la presión, por lo que no es raro que llamen seguido a casa para esas cosas.

Anoche atendí yo el teléfono, y la voz de una niña o chica jovencita me preguntó "si ahí era la casa de la enfermera M."; le contesté que sí, y le pasé con mi mamá.

La oí hablar unos minutos y cuando cortó la comunicación, estaba entre sorprendida y horrorizada: la chica en cuestión, que por supuesto dio un nombre más que falso, la llamaba supuestamente de parte de no sé qué médico, para preguntarle "que pastilla o inyección abortiva podía recomendarle"...

Mi mamá ni siquiera quiso oír hablar del tema. La persona que dio esa referencia, obviamente no la conoce, es una de las personas más conservadoras del mundo y jamás se prestaría a algo que tuviese que ver con el aborto o en contra de la vida.

Ahora me queda la intriga ¿Quién puede hacer eso? ¿llamar a una casa de familia y preguntar así, tan abiertamente, sobre un aborto?

Nos pusimos a pensar, y estamos seguras de que no es nadie de nuestra familia o círculo de conocidos, todos saben de la forma de ser y pensar de mi madre, y a la larga nos terminaríamos enterando.

Sea quien sea, me deja el sabor amargo de otra vida, que seguramente, se perderá por ignorancia e irresponsabilidad.

martes, 21 de julio de 2009

Mi pueblo querido





Como algunas ya saben, vivo en Río Tercero, una ciudad de 45.000 habitantes de la provincia de Córdoba. Nací acá, crecí acá, y quiero estar para siempre acá, si Dios lo permite.

Esta ciudad tiene muchos lugares hermosos; yo vivo en un barrio que es muy cercano al Río Ctalamochita, el río "Tercero" que le da nombre a la ciudad, y que se encuentra en un estado alarmante.
Lamentablemente, esta es una ciudad industrial, lo cual significa que hay 3 fábricas de productos químicos, una al ladito de la otra, que son la mayoría fuente de empleo de la ciudad. Y éstas no están para nada lejos de la urbanización, al contrario, sorprende que se hayan construido casas tan cercanas al polo químico. Como excusa, las industrias alegan que "el pueblo creció alrededor de las fábricas, y no viceversa", lo cual es cierto, pero nunca hubo freno para el crecimiento de la población. Y ya supimos las consecuencias, en Noviembre del '95..

Apenas uno entra a la ciudad por la ruta que viene desde Córdoba capital, se impregna del carácterístico olor "a fábrica", por cierto muy desagradable y altamente nocivo para las vías respiratorias. ¿Será por eso que hay tantos casos de asma en la ciudad?

Acá ya sabemos que cuando hay viento "de aquel lado", o cuando "está baja la atmósfera", vienen esos sutiles aromas a TDI, azufre, o lo que sea que fabriquen.

En el 2007, hubo un escape grande de gases que mató a dos empleados contratados para mantenimiento. Increíblemente, esa noche nadie supo que pasaba, nadie avisó nada, nadie hizo nada y la planta siguió funcionando normalmente.


Yo estoy alarmada. Hoy tengo una hija pequeña que es alérgica, lo estamos tratando de controlar, pero sé de casos de gente que se ha tenido que ir de la ciudad debido a la gran contaminación. Pero, si les preguntamos a las autoridades, "estamos bien, no hay contaminación"...


Pasa lo que pasa en el país: el pueblo sabe lo que sucede, el gobierno oculta información, las grandes industrias manejan el poder y el dinero.


¿Hasta cuándo? No quiero tener que irme de acá! Tengo mis raíces, mis amigos, mi familia, mi historia! Estamos hartos de que nos mientan, de que tiren porquerías a nuestro río, mientras los "funcionarios"-que de funcionar no tienen nada- miran para otro lado!

Amo a mi ciudad, con contaminación y todo... pero me duele el daño enorme que le están haciendo desde hace años, y más duele que todos lo sepamos, y nadie haga nada...

(Las invito a leer los artículos a los que enlacé en este post)

sábado, 11 de julio de 2009

Una triste historia

Publico esta historia, tristemente cierta, para que ustedes, amigas bloggeras, me ayuden a rezar por este angelito inocente, que ninguna culpa tiene de haber venido al mundo...
Hay cosas que no tienen explicación lógica, historias que parecen sacadas de alguna novela, pero que lamentablemente la mayoría de las veces superan a la ficción.
Y me toca vivir de cerca una de ellas...

Tengo una parienta, nieta de la esposa de mi tío, que tiene 14 años y hace 4 meses tuvo un bebé, a quien llamaré "F".
F. siempre fue una "niña problema"; es hija de madre soltera, su mamá se juntó luego con otro hombre con el cual tuvo 3 hijos más, el tipo nunca aceptó a F, ya que siempre fue muy rebelde y mal educada. Según F. el tipo le pegó una vez por lo cual se fue a vivir con mi tía (su abuela) y su familia.
Desde entonces F. hizo lo que quiso, dejó el colegio, andaba todo el día en la calle y con malas juntas, desaparecía por semanas enteras y aparecía luego en otros pueblos cercanos, totalmente borracha o drogada, y así.... como bola sin manija, porque nadie se quería hacer cargo de ella, ni la madre, ni la abuela quien tiene su propia familia e historias aparte.
Cuando F. quedó embarazada la cosa no mejoró, siguió en lo mismo, y así el bebé nació prematuro, estuvieron internados los dos en Córdoba un largo tiempo.
Ahora, el bebé tiene 4 meses y debido a su prematurez está internado en el Hospital, enfermito con alguno de los virus que andan rondando ahora, y nadie sabe donde está F. desde hace varios días.... mi tía está cuidándolo, pero dice que tiene ganas de dar la criatura a la Justicia, en adopción, para que alguna familia responsable se haga cargo de él.
No la culpo, ella es una mujer grande, tiene sus problemas y también hijos adolescentes, me pongo en su lugar y sencillamente no sé lo que haría....
¿A quién culpamos? ¿ A la madre de F., que nunca supo manejarla, y al verse desbordada simplemente miró para otro lado? ¿A la misma F., que nunca recibió cariño, por lo tanto no sabe como dárselo a ese pequeño pedacito de vida?
Dios mío, lo único que pido es que esa criaturita salga adelante, que Dios elija el mejor destino para él, que no pague por los errores cometidos por otras personas...

domingo, 1 de marzo de 2009

Litotomía

Hoy tuve un acontecimiento feliz, mi amiga Fabiana dio a luz a su segunda hija, una preciosa beba de 3.750 kg llamada Malena. Ambas estaban radiantes, ella muy cansada por el parto pero muy bien gracias a Dios. Me mostró las fotos que sacó su marido, muy intensas, bromeábamos sobre que estaba "enhorquetada" pero no le daba vergüenza y se las mostraba a todos los que iban llegando. Lo que me llamó la atención, fue ver en la foto que, al igual que a mí, le ataron las piernas en la sala de parto. Esa posición, acostada y con las piernas atadas, se llama "litotomía", y se está volviendo cada vez más popular. Como no puedo con mi genio de pugnar por los derechos de las parturientas, googlée ese término para ver que decían al respecto. Y acá está.

Litotomía en el parto: una práctica cuestionable.
Dr. Carlos Burgo, Obstetra

"Si tenemos que resumir la historia de la obstetricia en algunos pocos hitos hemos de resaltar por un lado la aparición de los instrumentos que se usan en la atención y por otro destacar el cambio de posición que le fue impuesto a la mujer en los albores de la obstetricia científica.

La utilización de esta práctica es un elemento paradigmático de un modelo de atención, que desvía su mirada hacia la consagración de la mujer como "objeto" del trabajo médico. Es la posición de litotomía impuesta la que define todo el carácter del vínculo asistencial: una mujer acostada en decúbito dorsal con sus muslos y piernas flexionados y sostenidos por encima de ella, atados, y declarando su inmovilidad.

La aparición en la escena del parto de un nuevo representante social, el médico, en la habitación y en la intimidad, portando en sus manos los primeros instrumentos y con un naciente discurso científico y deshumanizante, desplaza a la comadrona y al padre.

Al imponer la posición acostada, el médico diseña la facilitación de su tarea. Puede dar órdenes que serán obedecidas. Pierde importancia el mundo afectivo de la mujer. Ya no está ella buscando distintas posiciones según sus necesidades, no puede hacerse sostener por una amiga, por su pareja, alentada y protegida. Acostada, expuesta y vulnerable, ya no será el médico quien se inclina a sus pies para recibir al niño.

La inmensa mayoría de los obstetras insisten hoy en día en la imposición de la litotomía como posición excluyente de la madre para parir, sin ninguna reflexión sobre lo que vive y siente cada mujer, y obligando al niño por nacer, en el recorrido por el canal del parto y su curvatura, que nazca hacia arriba. Como se asevera en numerosos libros de la especialidad y muchos obstetras sostienen en su práctica diaria, la litotomía es la posición más satisfactoria, la mejor, porque la mujer acostada con sus piernas colgadas está en la posición ideal que favorece, para quien la atiende, resolver cualquier complicación, efectuar (por rutina) intervenciones obstétricas (monitoreo fetal continuo) y conservar pautas de esterilidad.

¿Pero quién considera la situación de la mujer? ¿Se le pregunta si es mejor y más satisfactoria para ella?

La biología no ha previsto que la mujer durante su trabajo de parto permanezca acostada. Puede moverse y cambiar de posición las veces que lo necesite y quiera. Esta movilidad de ninguna manera compromete el bienestar fetal. Esta es la condición de la inmensa mayoría de las mujeres, que usando los códigos médicos, se encuentran en situación de bajo riesgo.

La posición acostada de espaldas es la peor posición que pueda concebirse para el trabajo de parto y el parto. Entre los problemas enumerados desde el punto de vista fisiológico se destacan los siguientes:

  1. la compresión de los gruesos vasos sanguíneos dorsales interfiere con la circulación y disminuye la presión sanguínea con la consiguiente disminución de la oxigenación fetal, La actividad contráctil uterina tiende a ser más débil y menos frecuente, y la necesidad de pujar se torna más dificultosa debido al esfuerzo mayor al no estar favorecida por la fuerza de la gravedad. El descenso más lento incrementa el uso del fórceps.
  2. El coccix es comprimido contra la cama de parto, que lo fuerza hacia delante estrechando la salida pélvica, con la mayor dificultad y alargamiento de la expulsión.
  3. La compresión nerviosa, por la presión ejercida sobre las piernas colgadas en los estribos.
  4. La ausencia de una efectiva y sostenida presión por parte de la cabeza fetal sobre el periné, no permite una eficaz y pausada distensión del mismo, con la consecuencia de una necesidad compulsiva de realizar una episiotomía que sería innecesaria.
  5. El carácter de procedimiento de intervención de la posición de litotomía se completa con anestesias peridurales e infusiones de oxitocina rutinarias que agregan dificultades inherentes a esos procedimientos.
Sobre este parámetro de la medicalización se sostienen y afirman otros dos aspectos que caracterizan y ponen valla a la catarata emocional que irrumpe continuamente, uno de ellos es la despersonalización de la parturienta transformada en un "objeto de trabajo", un "campo de trabajo", rendida en su condición de "paciente", acostada inmóvil y obediente a las prescripciones del "personal". En esta condición se somete al "torrente animal" de movimientos y sonidos que pulsan internamente por encontrar cauce en su cuerpo "amordazado". La experiencia de desintegración y pérdida de control resulta intolerable e inmanejable. Un cuerpo-objeto despersonalizado es dócil a la exigencia médica.

La culminación de esta escena encuentra a la mujer pariendo acostada en una cama de partos, dentro de un ámbito de sala operatoria, con las piernas alzadas, flexionadas y sostenidas firmemente abiertas en unos estribos diseñados al efecto. El sexo rasurado, puesto en primer plano frente a los presentes y bien iluminado, frecuentemente rodeada por los cinturones del monitor fetal y la vía de la venoclisis sistemáticamente colocada. La inmovilidad es completa, el acceso a su cuerpo es total, hallándose a disposición para la inspección e intervención continua de los asistentes. Se incrementa la vulnerabiblidad por el fantasma de lo que el otro puede hacer con su cuerpo ya vulnerable.

Esta posición de dependencia que la compulsa a estar en manos de los otros tiene un enorme significado simbólico. Acostada, no alcanza con su mirada a sus genitales y la imposibilidad de movimiento la inhibe de estar conectada con sus impulsos y sensaciones físicas y emocionales. El esfuerzo de parir es una actividad humana que requiere un empeño subjetivo y una necesidad de contacto de los pies con la tierra.

Ella acostada, con los otros de pie frente a ella , está en una posición considerada "más cómoda" para la intervención pero que tiene un claro significado de poder, así, es silenciada la voz de la mujer para elegir la posición de parir.

Un intento de responder a evidencias científicas ha sido el desarrollo de los sillones de parto electrónicos, que con desigual fortuna han circulado por muchas salas de parto pero sin la correspondiente creencia en sus valores y beneficios. Pero debemos advertir que este diseño se transforma eventualmente en un instrumento más que intenta reemplazar el más valioso instrumento para parir que tiene una mujer: su propio cuerpo. En estas sillas de alta tecnología, a la mujer se le priva de la libertad de salir de su posición las veces que desee entre las contracciones y sus parejas se distancian del contacto íntimo necesario. A pesar de las ventajas fisiológicas que ofrece sobre la cama de partos y la litotomía, sigue constituyendo un obstáculo para las mujeres que desearían tener la libertad de cambiar frecuentemente de posiciones entre contracciones, para pujar quizás sentada, arrodillada o en cuclillas, en el piso o en el agua."

Carlos Burgo, Médico obstetra y ginecólogo, autor de Parir con pasión (editado en Argentina)

Miembro Titular de la Asociación Argentina de Ginecología y Obstetricia Psicosomática (AAGOP). Miembro Titular de la Asociación Argentina de Perinatología (ASAPER), Premio de la Fundación E. Koremblit: Retorno al parto natural, 1990, Buenos Aires, Argentina.


Me siento tan identificada con lo que expone el doctor Burgo! así me sentí yo en mi parto, un objeto, una cosa a la que tiraron encima de una cama de parto y ataron para hacer de ella lo que querían, sin voz ni voto. Despersonalizada. No hay palabra que lo defina mejor.

A mis lectoras y amigas, pido perdón si canso con este tema, pero es algo que me cuesta superar, el haber sido maltratada en el momento más maravilloso de mi vida, el nacimiento de mi hija, es algo que no puedo olvidar. No hay nada que hacer, como me dijeron desde una ONG a la que consulté, "ya pasó y no hay nada que puedas hacer". Lo que sí puedo hacer es ayudar a que a ninguna mujer le suceda lo mismo. Y si leyendo lo que escribo desde este humilde espacio, ayudo aunque sea a una sola chica, me sentiría mejor.


sábado, 7 de febrero de 2009

Me doy


Hay momentos y situaciones que me sobrepasan. Y cada vez se dan más a menudo. Mi hija nunca fue de buen comer, creo que hubo unos meses luego de la introducción de sólidos en los que comía de lo lindo, pero a partir del año, cada vez empezó a comer menos y menos... y ahora directamente no come nada. Y cuando digo NADA es NADA, no almuerza, no prueba bocado, ni siquiera quiere sentarse a la mesa, se tira al piso, llora y patalea si le hablamos de comida. Pide Danonino a la tarde, se lo abro y come la mitad. Pide galletitas y deja la mitad. No come frutas, ni verduras, ni yogurt, ni carne, ni pollo. A la noche come un poco más con el padre, cuando viene de trabajar, pero sólo un poco. lo único que se toma hasta el fondo es la mamadera. Estoy angustiada y lloro, me preocupa su nutrición, su futuro. hasta cuando seguirá esto? Que hice mal? es mi culpa? porque soy la madre, la responsable, quien supuestamente debería haberle enseñado a comer... Sumado esto al hecho de que vivo con mis padres, y tengo a mi madre todo el tiempo compadeciéndose de ella y diciéndome como tendría que criarla... No doy más. Ni mi marido sufre lo que yo sufro, dice que me preocupo de más, que ya pasará, claro, la que está todo el día con la nena soy yo, la que se acuerda de llevarla a control soy yo, la que lucha por darle de comer soy yo... los hombres son tan apáticos que creen que lo único que tienen que hacer es "traer el pan a la casa" y lo demás, lo que pase o deje de pasar en esa casa, es problema de la mujer. Estoy harta de que la gente me diga "tenés que darle esto o lo otro", "se te va a venir abajo", "es flaquita", "decile que te den algo para abrirle el apetito"... Como hacerla comer? metiéndole la comida de prepo en la boca? ya no sé que hacer, hemos probado de todo pero nada funciona. Es una nena activa, todo el tiempo salta, juega, corre, energía le sobra... no sé de donde las saca pero las tiene. La pediatra cada vez que la llevo la ve bien, nunca de bajo peso, sí es flaca, pero está en su curvita de peso, mil veces me dijo "son etapas"... pero ya hace más de un año que no come bien... Me doy, dijera Quico, cuando tenga hambre, que pida, ya no insisto más. me superó la situación.

I'm Back!


Así es, he vuelto al mundo virtual después de unas forzadas vacaciones (de Internet, porque de viajar, nada).
Hace 2 semanas al querer conectarme y no poder, llamo al INservicio Técnico de mi ISP (CagArnet) y me dicen que por un error en mi solicitud de cambio de velocidad, se le dió de baja al servicio, y por lo tanto lo único que podía hacer, era esperar 7 días y luego solicitarlo nuevamente.
Me la tuve que morfar... acá no hay oficinas ni empleados que den la cara por lo menos para sacarse las ganas de insultarles a sus madres, así que todo vía telefónica, hablé con tantos operadores, creo que el plantel completo.
Finalmente ayer (Viernes 6) me llegó el dichoso módem ¿nuevo? (es el mismo que el anterior, salvo por los cables que son de lo más colorinches) y acá' stamo'...
Lo que me desesperaba era ausentarme "sin aviso", tengo tantos "compromisos" en este Webverso que los primeros días tuve síndrome de abstinencia... pero confieso que con el correr de los días me acostumbré a ser igual que la mayoría de los mortales que no tienen Internet.
Es así, el hombre (y la mujer) es un animal de costumbres, no hay con qué darle.
Es más, pensé "tal vez sea mejor, un gasto menos, bla, bla, bla" pero bueno, el trámite estaba hecho, y conociéndolos a los de Telecom, era mejor no arrepentirse.
Mi marido al principio se alegró, me dijo "dejalo así", o sea, que no pidiésemos nuevamente el servicio. Yo pensé: "Claro, si total vos para lo único que te sentás en la PC es para jugar algún jueguito enfermante de luchita (MUGENs)o ver por YouTube mil veces los mismos capítulos de Dragon Ball o los recitales de Sabroso"... pero es el que paga, así que hice mutis y días después lo convencí con técnicas muy persuasivas ;-)
Somos parte de la era cibernética, esto ya es parte de nosotros, solamente quien lo siente así me comprende no?
las quiero amigas y las super extrañé, creánme!

viernes, 26 de diciembre de 2008

Tristeza

Hoy fue un día triste.
Nos llamaron para avisar que a mi perro Negro (foto) lo había chocado un auto a media cuadra de mi casa.
Fue mi marido y mi papá, llamaron al veterinario y no hubo nada que hacer... lo durmieron.
No quise verlo así, preferí quedarme con una mejor imagen de él, recordarlo cuando hace 3 años apareció un día de lluvia, todo mojado y asustado, y desde ahí nunca más se fue. Cuando no podíamos dejar zapatilla ni trapo afuera que él se las llevaba al baldío del lado y los destrozaba. Cuando entró a la casa de los vecinos y comió comida del plato. Cuando en invierno tenía tos y le dábamos Amoxidal Respiratorio. Cuando nuestra otra perra Chandy lo rascaba y le sacaba las garrapatas. Cuando corría las motos y bicicletas y nos sacaba canas verdes...

Sé que lo voy a extrañar mucho, Maite jugaba mucho con él también, menos mal que aún no se da cuenta y no va a sufrir.


"Descansa en paz, mi pobre compañero,
descansa en paz;
más triste la suerte de tu dios
que no la tuya.
Los dioses lloran,
los dioses lloran cuando muere el perro
que les lamió las manos,
que les miró a los ojos,
y al mirarles así les preguntaba:
¿adónde vamos"
(Fragmento de "Elegía en la muerte de un perro"- Miguel de Unamuno)

jueves, 18 de diciembre de 2008

SIN NIÑOS


El otro día estaba viendo en People & Arts, uno de los programas que más me gusta ver (cuando lo engancho, porque ni sé cuando ni a que hora lo dan),
"Miami Ink". Para quien no sabe de que se trata, es como un reality, donde se muestra el día a día de un grupo de tatuadores que tienen un local en Miami (obvio) y además se cuenta la historia de cada persona que va a tatuarse, aparte de mostrar el momento en que se están tatuando. A mi me gustan los tatuajes, tengo uno solo que me hice hace 6 años, no me gustan tampoco como para llenarme el cuerpo de ellos.
Una de las historias que mostraban era de una mujer que fue a tatuarse, no recuerdo el dibujo que se hizo, lo que me llamó la atención fue que mientras se tatuaba le contaba al tipo que estaba "felizmente casada" y que el regalo de bodas de su marido fue una vasectomía. "Siempre dijimos que queríamos buen sexo SIN NIÑOS" ,agregó sonriente.
Si, me dirán que cada cual tiene derecho a hacer de su c... un florero, pero lo de esta mina es increíble.... ¡Cuántas parejas que luchan por tener hijos y no lo logran!
No es que esté en contra de la vasectomía, ligadura de trompas y demás métodos para acabar con la fertilidad, pero siempre y cuando sean realizados para "cerrar la fábrica".
Si es un pecado el aborto, también lo es negarse a concebir, después de todo es para lo que vinimos al mundo, para dejar el legado que son nuestros hijos, el fruto del amor.
No saben lo que se pierden.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Reclámele a Magoya

Una de las peores cosas, creo, es tener malos vecinos.
Yo lo sufro desde que tengo memoria, sigo viviendo en el mismo lugar, y sigo teniendo los mismos vecinos que tenía cuando era chica.
Cuando eran chicos, porque eran "chicos", de adolescentes ni hablar, andaban desnudos afuera, drogados, borrachos, recuerdo que no me dejaban ni asomarme a la vereda por las cosas que hacían afuera...
Nos han hecho de todo. Desde tirarnos huevos a la casa, rompernos las bombitas de luz con rifle de aire comprimido (mi papá los agarró in fraganti), no dejarnos dormir con ruido de motos y música, hasta escupirle en la cara a mi mamá cuando salió a reclamarles una vez.
Hemos visto de todo, venta y uso de drogas, golpizas a sus mujeres, como por nombrar algunas.
Ahora ya son tipos grandes, uno tiene dos nenas, está separado y vaya Dios a saber por qué, él tiene la tenencia. Las nenas andan entre esa gente todo el tiempo.
Anoche eran las 2 am y estaban con un auto con música a todo trapo. Mis padres tienen la ventana que da a la calle, por ende de dormir ni hablar, llamaron a la policía y nunca apareció.
Resultado, mis viejos tuvieron que irse a dormir a una habitación que está desocupada, yo me dormí a las 4 y todavía seguía la "joda".
Este mediodía cuando mi viejo vino del laburo, estaba de nuevo esa lacra ahí, frescos como una lechuga, recién levantados.
Mi papá no aguantó más y se les fue al humo. Yo llamé a mi marido que se estaba cambiando para ir a trabajar para que lo frenara.
Les respondieron que no eran ellos, que esto, que lo otro... encima con una sonrisa en la cara... mi papá había traído un caño, un fierro pesado, les juro que creí que se lo iba a dar por la cabeza al "cabecilla", el peor asqueroso que puede haber.
Mi marido lo frenó, lo trajo para la casa, estaba fuera de sí, mi papá es el tipo más tranquilo y paciente que conozco, a veces por demás...
¿Qué se hace? Razonar es imposible con esta gente. Lo intentamos, les habló por las buenas muchas veces, hizo una exposición policial, y solo por unas semanas hubo paz... Nosotros somos gente tranquila que nunca jodimos a nadie y no sabemos lo que es poderse sentar en la vereda a tomar fresco...
¿Tiene que desgraciarse una persona honesta y trabajadora, ensuciarse las manos, ir preso por una porquería como esas?
No hay respuestas. Como siempre en este país, gana el delincuente, el vago, el de la vida fácil; y el que trabaja de sol a sol y no molesta a nadie, se tiene que levantar a la madrugada para irse a dormir a otra habitación.
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lunes, 2 de noviembre de 2009

14 años DE IMPUNIDAD






(ADVERTENCIA: el relato que estás por leer es COMPLETAMENTE VERDADERO, aún cuando parece de ficción. )


"Me acuerdo de aquel día como si hubiera sido ayer.


Hace ya 14 años, y yo tenía 13 años.


Estaba en la escuela primaria, en Séptimo grado (fui de la última promoción que cursó séptimo ya que al año siguiente lo eliminaron; nunca hice Primer año, sino que nos pasaron de 7mo a 2do año del secundario.)


Me acuerdo perfectamente de que estábamos jugando a la "payana" en la galería; la escuela (José Matías Zapiola) queda a 500 metros de la
Fábrica Militar, y la puerta de entrada, como toda la galería era (y es) de vidrio.

Sólo recuerdo haber sentido como un temblor tremendo, y ver todos los vidrios desmoronarse encima nuestro. Lo primero que pensé era que habían puesto una
bomba en la escuela, porque unas semanas antes había habido una amenaza de bomba falsa, y habían evacuado el colegio.

Todavía no sé como salí por entre medio de los vidrios, y me paré en la vereda con unas compañeras de grado. Miramos hacia la fábrica y se veía un hongo de humo inmenso, negro, envuelto en llamas.


Como sería nuestra inocencia (e ignorancia) que no teníamos miedo.
No lloramos ni gritamos, sólo atinamos a ir a la casa de una compañera que vivía a unas cuadras de la escuela, más cerca de la fábrica.

En el camino recuerdo a la gente en la vereda, algunos llorando, todos mirando hacia aquel hongo nefasto, sin saber qué pasaba ni que hacer.
Llegamos a la casa de mi compañera, ella y yo, y en la vereda estaba la hermana mayor que lloraba, diciendo "el Papi, explotó la fábrica y ahí trabaja mi papá"... recién ahí nos enteramos de lo que había pasado.

La hermana de mi amiga me dijo "tenés sangre en la pierna", me miré y estaba lastimada, seguramente de cuando salí de entre los vidrios, no me dolía, ni me había dado cuenta.
Las dejé ahi y me volví sola a la escuela, porque pensaba que seguramente mis viejos me iban a ir a buscar y no me iban a encontrar.

Cuando llegué a
la escuela era un caos, autos, padres que buscaban a sus hijos, pero no veía a mi viejo. La familia de un compañero que vivía en mi barrio se ofreció a traerme y acepté.

En el camino nos cruzamos a mi papá que me iba a buscar así que les dije que pararan. Bajó el padre de mi compañero y mi papá, se abrazaban y lloraban, oí que mi papá decía "me destrozó la casa", nunca había visto llorar a mi viejo, esa imagen la veo con claridad todavía hoy.

Subí al auto de mi papá y tomamos viaje hacia la clínica a buscar a mi mamá que estaba trabajando.
Hicimos 2 cuadras cuando de golpe hubo otra explosión, dicen que mayor que la primera, el auto se paralizó, sentí que algo golpeó la ventanilla donde iba yo y los vidrios rotos me pegaron en la cara.

Bajamos del auto y salimos corriendo, hasta el día de hoy no sé si porque el auto no arrancó o porque pensamos que podía explotar. Cerca nuestro yo veía caer pedazos de cosas que no sabía que eran, muchos pedazos, que caían y se enterraban en la tierra, en el pavimento...

Nos metimos a una casa, con la dueña y todo, nos guarecimos abajo de un asador y rezábamos. A todo esto mi guardapolvo estaba lleno de sangre, porque al parecer los vidrios me lastimaron la mejilla derecha, así que mi papá agarró una mantel de esa casa para secarme la sangre.


Al rato nos fuimos, cruzando por la vía del tren, porque quedaba cerca de ahí la clínica donde laburaba mi vieja. En el camino veía la gente correr, autos, motos, colectivos, chicos uniformados de las escuelas en bici, todos huyendo sin saber muy bien de que huían y a donde.


Llegamos a la clínica, entramos por la entrada de las ambulancias, caián pedazos de techo, había mucha gente herida. A mi mamá la encontramos ahí nomás, al verme llena de sangre se asustó, me sentaron en la cocina, me lavaron la cara y vieron que era una cortada pequeña.


Ahí en la cocina estaba lleno de heridos; casi todos empleados de la Fábrica, a algunos los estaban cosiendo y curando.


A mi también me curaron, pero nadie sabía que desde ese día no volveríamos a ser los mismos, como individuos y como ciudad...."


HECHOS


*La explosión de la fábrica militar ocurrida el 3 de noviembre de 1995 arrasó con parte de la ciudad cordobesa de Río Tercero, de 43.000 habitantes, y dejó siete muertos, 300 heridos y 19.000 evacuados, además de 25 millones de dólares en pérdidas por los graves daños y destrozos.

*Esa explosión superó lo siniestro del atentado a la mutual judía AMIA en Buenos Aires, en 1994, que dejó 85 muertos y 300 heridos, no en la cantidad de muertos, pero sí en cuanto a lo inconcebible de que funcionarios del Estado nacional intentaran tapar un delito.

*La voladura de la fábrica militar fue considerada intencional por los peritajes judiciales, que establecieron que el fuego en un tambor de trotyl provocó los estallidos en cadena y que no pudo haberse iniciado accidentalmente.


EN MEMORIA DE LAS SIETE VÍCTIMAS FATALES DE ESE DÍA

Aldo Aguirre, Leonardo Solleveld, Romina Torres, Laura Muñoz,
Hoder Dalmasso, José Varela y Elena de QuirogaOtro aniversario de lo mas nefasto de mi vida y la de mi pueblo, SIN RESPUESTAS....

jueves, 10 de septiembre de 2009

sábado, 8 de agosto de 2009

La llamada

Uno nunca deja de sorprenderse por las cosas de las que es capaz la gente...

Mi mamá es enfermera jubilada,muy conocida en el barrio y siempre la buscan para algún trabajito, tipo colocar inyecciones o tomar la presión, por lo que no es raro que llamen seguido a casa para esas cosas.

Anoche atendí yo el teléfono, y la voz de una niña o chica jovencita me preguntó "si ahí era la casa de la enfermera M."; le contesté que sí, y le pasé con mi mamá.

La oí hablar unos minutos y cuando cortó la comunicación, estaba entre sorprendida y horrorizada: la chica en cuestión, que por supuesto dio un nombre más que falso, la llamaba supuestamente de parte de no sé qué médico, para preguntarle "que pastilla o inyección abortiva podía recomendarle"...

Mi mamá ni siquiera quiso oír hablar del tema. La persona que dio esa referencia, obviamente no la conoce, es una de las personas más conservadoras del mundo y jamás se prestaría a algo que tuviese que ver con el aborto o en contra de la vida.

Ahora me queda la intriga ¿Quién puede hacer eso? ¿llamar a una casa de familia y preguntar así, tan abiertamente, sobre un aborto?

Nos pusimos a pensar, y estamos seguras de que no es nadie de nuestra familia o círculo de conocidos, todos saben de la forma de ser y pensar de mi madre, y a la larga nos terminaríamos enterando.

Sea quien sea, me deja el sabor amargo de otra vida, que seguramente, se perderá por ignorancia e irresponsabilidad.

martes, 21 de julio de 2009

Mi pueblo querido





Como algunas ya saben, vivo en Río Tercero, una ciudad de 45.000 habitantes de la provincia de Córdoba. Nací acá, crecí acá, y quiero estar para siempre acá, si Dios lo permite.

Esta ciudad tiene muchos lugares hermosos; yo vivo en un barrio que es muy cercano al Río Ctalamochita, el río "Tercero" que le da nombre a la ciudad, y que se encuentra en un estado alarmante.
Lamentablemente, esta es una ciudad industrial, lo cual significa que hay 3 fábricas de productos químicos, una al ladito de la otra, que son la mayoría fuente de empleo de la ciudad. Y éstas no están para nada lejos de la urbanización, al contrario, sorprende que se hayan construido casas tan cercanas al polo químico. Como excusa, las industrias alegan que "el pueblo creció alrededor de las fábricas, y no viceversa", lo cual es cierto, pero nunca hubo freno para el crecimiento de la población. Y ya supimos las consecuencias, en Noviembre del '95..

Apenas uno entra a la ciudad por la ruta que viene desde Córdoba capital, se impregna del carácterístico olor "a fábrica", por cierto muy desagradable y altamente nocivo para las vías respiratorias. ¿Será por eso que hay tantos casos de asma en la ciudad?

Acá ya sabemos que cuando hay viento "de aquel lado", o cuando "está baja la atmósfera", vienen esos sutiles aromas a TDI, azufre, o lo que sea que fabriquen.

En el 2007, hubo un escape grande de gases que mató a dos empleados contratados para mantenimiento. Increíblemente, esa noche nadie supo que pasaba, nadie avisó nada, nadie hizo nada y la planta siguió funcionando normalmente.


Yo estoy alarmada. Hoy tengo una hija pequeña que es alérgica, lo estamos tratando de controlar, pero sé de casos de gente que se ha tenido que ir de la ciudad debido a la gran contaminación. Pero, si les preguntamos a las autoridades, "estamos bien, no hay contaminación"...


Pasa lo que pasa en el país: el pueblo sabe lo que sucede, el gobierno oculta información, las grandes industrias manejan el poder y el dinero.


¿Hasta cuándo? No quiero tener que irme de acá! Tengo mis raíces, mis amigos, mi familia, mi historia! Estamos hartos de que nos mientan, de que tiren porquerías a nuestro río, mientras los "funcionarios"-que de funcionar no tienen nada- miran para otro lado!

Amo a mi ciudad, con contaminación y todo... pero me duele el daño enorme que le están haciendo desde hace años, y más duele que todos lo sepamos, y nadie haga nada...

(Las invito a leer los artículos a los que enlacé en este post)

sábado, 11 de julio de 2009

Una triste historia

Publico esta historia, tristemente cierta, para que ustedes, amigas bloggeras, me ayuden a rezar por este angelito inocente, que ninguna culpa tiene de haber venido al mundo...
Hay cosas que no tienen explicación lógica, historias que parecen sacadas de alguna novela, pero que lamentablemente la mayoría de las veces superan a la ficción.
Y me toca vivir de cerca una de ellas...

Tengo una parienta, nieta de la esposa de mi tío, que tiene 14 años y hace 4 meses tuvo un bebé, a quien llamaré "F".
F. siempre fue una "niña problema"; es hija de madre soltera, su mamá se juntó luego con otro hombre con el cual tuvo 3 hijos más, el tipo nunca aceptó a F, ya que siempre fue muy rebelde y mal educada. Según F. el tipo le pegó una vez por lo cual se fue a vivir con mi tía (su abuela) y su familia.
Desde entonces F. hizo lo que quiso, dejó el colegio, andaba todo el día en la calle y con malas juntas, desaparecía por semanas enteras y aparecía luego en otros pueblos cercanos, totalmente borracha o drogada, y así.... como bola sin manija, porque nadie se quería hacer cargo de ella, ni la madre, ni la abuela quien tiene su propia familia e historias aparte.
Cuando F. quedó embarazada la cosa no mejoró, siguió en lo mismo, y así el bebé nació prematuro, estuvieron internados los dos en Córdoba un largo tiempo.
Ahora, el bebé tiene 4 meses y debido a su prematurez está internado en el Hospital, enfermito con alguno de los virus que andan rondando ahora, y nadie sabe donde está F. desde hace varios días.... mi tía está cuidándolo, pero dice que tiene ganas de dar la criatura a la Justicia, en adopción, para que alguna familia responsable se haga cargo de él.
No la culpo, ella es una mujer grande, tiene sus problemas y también hijos adolescentes, me pongo en su lugar y sencillamente no sé lo que haría....
¿A quién culpamos? ¿ A la madre de F., que nunca supo manejarla, y al verse desbordada simplemente miró para otro lado? ¿A la misma F., que nunca recibió cariño, por lo tanto no sabe como dárselo a ese pequeño pedacito de vida?
Dios mío, lo único que pido es que esa criaturita salga adelante, que Dios elija el mejor destino para él, que no pague por los errores cometidos por otras personas...

domingo, 1 de marzo de 2009

Litotomía

Hoy tuve un acontecimiento feliz, mi amiga Fabiana dio a luz a su segunda hija, una preciosa beba de 3.750 kg llamada Malena. Ambas estaban radiantes, ella muy cansada por el parto pero muy bien gracias a Dios. Me mostró las fotos que sacó su marido, muy intensas, bromeábamos sobre que estaba "enhorquetada" pero no le daba vergüenza y se las mostraba a todos los que iban llegando. Lo que me llamó la atención, fue ver en la foto que, al igual que a mí, le ataron las piernas en la sala de parto. Esa posición, acostada y con las piernas atadas, se llama "litotomía", y se está volviendo cada vez más popular. Como no puedo con mi genio de pugnar por los derechos de las parturientas, googlée ese término para ver que decían al respecto. Y acá está.

Litotomía en el parto: una práctica cuestionable.
Dr. Carlos Burgo, Obstetra

"Si tenemos que resumir la historia de la obstetricia en algunos pocos hitos hemos de resaltar por un lado la aparición de los instrumentos que se usan en la atención y por otro destacar el cambio de posición que le fue impuesto a la mujer en los albores de la obstetricia científica.

La utilización de esta práctica es un elemento paradigmático de un modelo de atención, que desvía su mirada hacia la consagración de la mujer como "objeto" del trabajo médico. Es la posición de litotomía impuesta la que define todo el carácter del vínculo asistencial: una mujer acostada en decúbito dorsal con sus muslos y piernas flexionados y sostenidos por encima de ella, atados, y declarando su inmovilidad.

La aparición en la escena del parto de un nuevo representante social, el médico, en la habitación y en la intimidad, portando en sus manos los primeros instrumentos y con un naciente discurso científico y deshumanizante, desplaza a la comadrona y al padre.

Al imponer la posición acostada, el médico diseña la facilitación de su tarea. Puede dar órdenes que serán obedecidas. Pierde importancia el mundo afectivo de la mujer. Ya no está ella buscando distintas posiciones según sus necesidades, no puede hacerse sostener por una amiga, por su pareja, alentada y protegida. Acostada, expuesta y vulnerable, ya no será el médico quien se inclina a sus pies para recibir al niño.

La inmensa mayoría de los obstetras insisten hoy en día en la imposición de la litotomía como posición excluyente de la madre para parir, sin ninguna reflexión sobre lo que vive y siente cada mujer, y obligando al niño por nacer, en el recorrido por el canal del parto y su curvatura, que nazca hacia arriba. Como se asevera en numerosos libros de la especialidad y muchos obstetras sostienen en su práctica diaria, la litotomía es la posición más satisfactoria, la mejor, porque la mujer acostada con sus piernas colgadas está en la posición ideal que favorece, para quien la atiende, resolver cualquier complicación, efectuar (por rutina) intervenciones obstétricas (monitoreo fetal continuo) y conservar pautas de esterilidad.

¿Pero quién considera la situación de la mujer? ¿Se le pregunta si es mejor y más satisfactoria para ella?

La biología no ha previsto que la mujer durante su trabajo de parto permanezca acostada. Puede moverse y cambiar de posición las veces que lo necesite y quiera. Esta movilidad de ninguna manera compromete el bienestar fetal. Esta es la condición de la inmensa mayoría de las mujeres, que usando los códigos médicos, se encuentran en situación de bajo riesgo.

La posición acostada de espaldas es la peor posición que pueda concebirse para el trabajo de parto y el parto. Entre los problemas enumerados desde el punto de vista fisiológico se destacan los siguientes:

  1. la compresión de los gruesos vasos sanguíneos dorsales interfiere con la circulación y disminuye la presión sanguínea con la consiguiente disminución de la oxigenación fetal, La actividad contráctil uterina tiende a ser más débil y menos frecuente, y la necesidad de pujar se torna más dificultosa debido al esfuerzo mayor al no estar favorecida por la fuerza de la gravedad. El descenso más lento incrementa el uso del fórceps.
  2. El coccix es comprimido contra la cama de parto, que lo fuerza hacia delante estrechando la salida pélvica, con la mayor dificultad y alargamiento de la expulsión.
  3. La compresión nerviosa, por la presión ejercida sobre las piernas colgadas en los estribos.
  4. La ausencia de una efectiva y sostenida presión por parte de la cabeza fetal sobre el periné, no permite una eficaz y pausada distensión del mismo, con la consecuencia de una necesidad compulsiva de realizar una episiotomía que sería innecesaria.
  5. El carácter de procedimiento de intervención de la posición de litotomía se completa con anestesias peridurales e infusiones de oxitocina rutinarias que agregan dificultades inherentes a esos procedimientos.
Sobre este parámetro de la medicalización se sostienen y afirman otros dos aspectos que caracterizan y ponen valla a la catarata emocional que irrumpe continuamente, uno de ellos es la despersonalización de la parturienta transformada en un "objeto de trabajo", un "campo de trabajo", rendida en su condición de "paciente", acostada inmóvil y obediente a las prescripciones del "personal". En esta condición se somete al "torrente animal" de movimientos y sonidos que pulsan internamente por encontrar cauce en su cuerpo "amordazado". La experiencia de desintegración y pérdida de control resulta intolerable e inmanejable. Un cuerpo-objeto despersonalizado es dócil a la exigencia médica.

La culminación de esta escena encuentra a la mujer pariendo acostada en una cama de partos, dentro de un ámbito de sala operatoria, con las piernas alzadas, flexionadas y sostenidas firmemente abiertas en unos estribos diseñados al efecto. El sexo rasurado, puesto en primer plano frente a los presentes y bien iluminado, frecuentemente rodeada por los cinturones del monitor fetal y la vía de la venoclisis sistemáticamente colocada. La inmovilidad es completa, el acceso a su cuerpo es total, hallándose a disposición para la inspección e intervención continua de los asistentes. Se incrementa la vulnerabiblidad por el fantasma de lo que el otro puede hacer con su cuerpo ya vulnerable.

Esta posición de dependencia que la compulsa a estar en manos de los otros tiene un enorme significado simbólico. Acostada, no alcanza con su mirada a sus genitales y la imposibilidad de movimiento la inhibe de estar conectada con sus impulsos y sensaciones físicas y emocionales. El esfuerzo de parir es una actividad humana que requiere un empeño subjetivo y una necesidad de contacto de los pies con la tierra.

Ella acostada, con los otros de pie frente a ella , está en una posición considerada "más cómoda" para la intervención pero que tiene un claro significado de poder, así, es silenciada la voz de la mujer para elegir la posición de parir.

Un intento de responder a evidencias científicas ha sido el desarrollo de los sillones de parto electrónicos, que con desigual fortuna han circulado por muchas salas de parto pero sin la correspondiente creencia en sus valores y beneficios. Pero debemos advertir que este diseño se transforma eventualmente en un instrumento más que intenta reemplazar el más valioso instrumento para parir que tiene una mujer: su propio cuerpo. En estas sillas de alta tecnología, a la mujer se le priva de la libertad de salir de su posición las veces que desee entre las contracciones y sus parejas se distancian del contacto íntimo necesario. A pesar de las ventajas fisiológicas que ofrece sobre la cama de partos y la litotomía, sigue constituyendo un obstáculo para las mujeres que desearían tener la libertad de cambiar frecuentemente de posiciones entre contracciones, para pujar quizás sentada, arrodillada o en cuclillas, en el piso o en el agua."

Carlos Burgo, Médico obstetra y ginecólogo, autor de Parir con pasión (editado en Argentina)

Miembro Titular de la Asociación Argentina de Ginecología y Obstetricia Psicosomática (AAGOP). Miembro Titular de la Asociación Argentina de Perinatología (ASAPER), Premio de la Fundación E. Koremblit: Retorno al parto natural, 1990, Buenos Aires, Argentina.


Me siento tan identificada con lo que expone el doctor Burgo! así me sentí yo en mi parto, un objeto, una cosa a la que tiraron encima de una cama de parto y ataron para hacer de ella lo que querían, sin voz ni voto. Despersonalizada. No hay palabra que lo defina mejor.

A mis lectoras y amigas, pido perdón si canso con este tema, pero es algo que me cuesta superar, el haber sido maltratada en el momento más maravilloso de mi vida, el nacimiento de mi hija, es algo que no puedo olvidar. No hay nada que hacer, como me dijeron desde una ONG a la que consulté, "ya pasó y no hay nada que puedas hacer". Lo que sí puedo hacer es ayudar a que a ninguna mujer le suceda lo mismo. Y si leyendo lo que escribo desde este humilde espacio, ayudo aunque sea a una sola chica, me sentiría mejor.


sábado, 7 de febrero de 2009

Me doy


Hay momentos y situaciones que me sobrepasan. Y cada vez se dan más a menudo. Mi hija nunca fue de buen comer, creo que hubo unos meses luego de la introducción de sólidos en los que comía de lo lindo, pero a partir del año, cada vez empezó a comer menos y menos... y ahora directamente no come nada. Y cuando digo NADA es NADA, no almuerza, no prueba bocado, ni siquiera quiere sentarse a la mesa, se tira al piso, llora y patalea si le hablamos de comida. Pide Danonino a la tarde, se lo abro y come la mitad. Pide galletitas y deja la mitad. No come frutas, ni verduras, ni yogurt, ni carne, ni pollo. A la noche come un poco más con el padre, cuando viene de trabajar, pero sólo un poco. lo único que se toma hasta el fondo es la mamadera. Estoy angustiada y lloro, me preocupa su nutrición, su futuro. hasta cuando seguirá esto? Que hice mal? es mi culpa? porque soy la madre, la responsable, quien supuestamente debería haberle enseñado a comer... Sumado esto al hecho de que vivo con mis padres, y tengo a mi madre todo el tiempo compadeciéndose de ella y diciéndome como tendría que criarla... No doy más. Ni mi marido sufre lo que yo sufro, dice que me preocupo de más, que ya pasará, claro, la que está todo el día con la nena soy yo, la que se acuerda de llevarla a control soy yo, la que lucha por darle de comer soy yo... los hombres son tan apáticos que creen que lo único que tienen que hacer es "traer el pan a la casa" y lo demás, lo que pase o deje de pasar en esa casa, es problema de la mujer. Estoy harta de que la gente me diga "tenés que darle esto o lo otro", "se te va a venir abajo", "es flaquita", "decile que te den algo para abrirle el apetito"... Como hacerla comer? metiéndole la comida de prepo en la boca? ya no sé que hacer, hemos probado de todo pero nada funciona. Es una nena activa, todo el tiempo salta, juega, corre, energía le sobra... no sé de donde las saca pero las tiene. La pediatra cada vez que la llevo la ve bien, nunca de bajo peso, sí es flaca, pero está en su curvita de peso, mil veces me dijo "son etapas"... pero ya hace más de un año que no come bien... Me doy, dijera Quico, cuando tenga hambre, que pida, ya no insisto más. me superó la situación.

I'm Back!


Así es, he vuelto al mundo virtual después de unas forzadas vacaciones (de Internet, porque de viajar, nada).
Hace 2 semanas al querer conectarme y no poder, llamo al INservicio Técnico de mi ISP (CagArnet) y me dicen que por un error en mi solicitud de cambio de velocidad, se le dió de baja al servicio, y por lo tanto lo único que podía hacer, era esperar 7 días y luego solicitarlo nuevamente.
Me la tuve que morfar... acá no hay oficinas ni empleados que den la cara por lo menos para sacarse las ganas de insultarles a sus madres, así que todo vía telefónica, hablé con tantos operadores, creo que el plantel completo.
Finalmente ayer (Viernes 6) me llegó el dichoso módem ¿nuevo? (es el mismo que el anterior, salvo por los cables que son de lo más colorinches) y acá' stamo'...
Lo que me desesperaba era ausentarme "sin aviso", tengo tantos "compromisos" en este Webverso que los primeros días tuve síndrome de abstinencia... pero confieso que con el correr de los días me acostumbré a ser igual que la mayoría de los mortales que no tienen Internet.
Es así, el hombre (y la mujer) es un animal de costumbres, no hay con qué darle.
Es más, pensé "tal vez sea mejor, un gasto menos, bla, bla, bla" pero bueno, el trámite estaba hecho, y conociéndolos a los de Telecom, era mejor no arrepentirse.
Mi marido al principio se alegró, me dijo "dejalo así", o sea, que no pidiésemos nuevamente el servicio. Yo pensé: "Claro, si total vos para lo único que te sentás en la PC es para jugar algún jueguito enfermante de luchita (MUGENs)o ver por YouTube mil veces los mismos capítulos de Dragon Ball o los recitales de Sabroso"... pero es el que paga, así que hice mutis y días después lo convencí con técnicas muy persuasivas ;-)
Somos parte de la era cibernética, esto ya es parte de nosotros, solamente quien lo siente así me comprende no?
las quiero amigas y las super extrañé, creánme!

viernes, 26 de diciembre de 2008

Tristeza

Hoy fue un día triste.
Nos llamaron para avisar que a mi perro Negro (foto) lo había chocado un auto a media cuadra de mi casa.
Fue mi marido y mi papá, llamaron al veterinario y no hubo nada que hacer... lo durmieron.
No quise verlo así, preferí quedarme con una mejor imagen de él, recordarlo cuando hace 3 años apareció un día de lluvia, todo mojado y asustado, y desde ahí nunca más se fue. Cuando no podíamos dejar zapatilla ni trapo afuera que él se las llevaba al baldío del lado y los destrozaba. Cuando entró a la casa de los vecinos y comió comida del plato. Cuando en invierno tenía tos y le dábamos Amoxidal Respiratorio. Cuando nuestra otra perra Chandy lo rascaba y le sacaba las garrapatas. Cuando corría las motos y bicicletas y nos sacaba canas verdes...

Sé que lo voy a extrañar mucho, Maite jugaba mucho con él también, menos mal que aún no se da cuenta y no va a sufrir.


"Descansa en paz, mi pobre compañero,
descansa en paz;
más triste la suerte de tu dios
que no la tuya.
Los dioses lloran,
los dioses lloran cuando muere el perro
que les lamió las manos,
que les miró a los ojos,
y al mirarles así les preguntaba:
¿adónde vamos"
(Fragmento de "Elegía en la muerte de un perro"- Miguel de Unamuno)

jueves, 18 de diciembre de 2008

SIN NIÑOS


El otro día estaba viendo en People & Arts, uno de los programas que más me gusta ver (cuando lo engancho, porque ni sé cuando ni a que hora lo dan),
"Miami Ink". Para quien no sabe de que se trata, es como un reality, donde se muestra el día a día de un grupo de tatuadores que tienen un local en Miami (obvio) y además se cuenta la historia de cada persona que va a tatuarse, aparte de mostrar el momento en que se están tatuando. A mi me gustan los tatuajes, tengo uno solo que me hice hace 6 años, no me gustan tampoco como para llenarme el cuerpo de ellos.
Una de las historias que mostraban era de una mujer que fue a tatuarse, no recuerdo el dibujo que se hizo, lo que me llamó la atención fue que mientras se tatuaba le contaba al tipo que estaba "felizmente casada" y que el regalo de bodas de su marido fue una vasectomía. "Siempre dijimos que queríamos buen sexo SIN NIÑOS" ,agregó sonriente.
Si, me dirán que cada cual tiene derecho a hacer de su c... un florero, pero lo de esta mina es increíble.... ¡Cuántas parejas que luchan por tener hijos y no lo logran!
No es que esté en contra de la vasectomía, ligadura de trompas y demás métodos para acabar con la fertilidad, pero siempre y cuando sean realizados para "cerrar la fábrica".
Si es un pecado el aborto, también lo es negarse a concebir, después de todo es para lo que vinimos al mundo, para dejar el legado que son nuestros hijos, el fruto del amor.
No saben lo que se pierden.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Reclámele a Magoya

Una de las peores cosas, creo, es tener malos vecinos.
Yo lo sufro desde que tengo memoria, sigo viviendo en el mismo lugar, y sigo teniendo los mismos vecinos que tenía cuando era chica.
Cuando eran chicos, porque eran "chicos", de adolescentes ni hablar, andaban desnudos afuera, drogados, borrachos, recuerdo que no me dejaban ni asomarme a la vereda por las cosas que hacían afuera...
Nos han hecho de todo. Desde tirarnos huevos a la casa, rompernos las bombitas de luz con rifle de aire comprimido (mi papá los agarró in fraganti), no dejarnos dormir con ruido de motos y música, hasta escupirle en la cara a mi mamá cuando salió a reclamarles una vez.
Hemos visto de todo, venta y uso de drogas, golpizas a sus mujeres, como por nombrar algunas.
Ahora ya son tipos grandes, uno tiene dos nenas, está separado y vaya Dios a saber por qué, él tiene la tenencia. Las nenas andan entre esa gente todo el tiempo.
Anoche eran las 2 am y estaban con un auto con música a todo trapo. Mis padres tienen la ventana que da a la calle, por ende de dormir ni hablar, llamaron a la policía y nunca apareció.
Resultado, mis viejos tuvieron que irse a dormir a una habitación que está desocupada, yo me dormí a las 4 y todavía seguía la "joda".
Este mediodía cuando mi viejo vino del laburo, estaba de nuevo esa lacra ahí, frescos como una lechuga, recién levantados.
Mi papá no aguantó más y se les fue al humo. Yo llamé a mi marido que se estaba cambiando para ir a trabajar para que lo frenara.
Les respondieron que no eran ellos, que esto, que lo otro... encima con una sonrisa en la cara... mi papá había traído un caño, un fierro pesado, les juro que creí que se lo iba a dar por la cabeza al "cabecilla", el peor asqueroso que puede haber.
Mi marido lo frenó, lo trajo para la casa, estaba fuera de sí, mi papá es el tipo más tranquilo y paciente que conozco, a veces por demás...
¿Qué se hace? Razonar es imposible con esta gente. Lo intentamos, les habló por las buenas muchas veces, hizo una exposición policial, y solo por unas semanas hubo paz... Nosotros somos gente tranquila que nunca jodimos a nadie y no sabemos lo que es poderse sentar en la vereda a tomar fresco...
¿Tiene que desgraciarse una persona honesta y trabajadora, ensuciarse las manos, ir preso por una porquería como esas?
No hay respuestas. Como siempre en este país, gana el delincuente, el vago, el de la vida fácil; y el que trabaja de sol a sol y no molesta a nadie, se tiene que levantar a la madrugada para irse a dormir a otra habitación.